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Supachai Panitchpakdi
> Comité
de Negociaciones Comerciales
> Intervención
del Presidente Sr. Blaise Compaore de Burkina Faso
(de momento sólo en inglés)
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 Quisiera
darles la bienvenida a la décima reunión del Comité de Negociaciones
Comerciales.
Al hacer memoria de lo ocurrido en la reunión celebrada en mayo,
recuerdo las declaraciones sumamente constructivas que escuchamos y el
claro impulso político que se notaba. Desde entonces, ha habido nuevas
muestras alentadoras de un compromiso político de alto nivel respecto de
la Ronda y de su conclusión en los plazos previstos. Los Jefes de Estado
del G-8 reunidos en Evian y otros jefes de Estado y de Gobierno allí
presentes lo han puesto de manifiesto estos últimos días. Los Ministros
de Comercio del APEC también expresaron claramente ese compromiso en la
reunión que celebraron en Tailandia. La importancia de la Ronda fue
recientemente subrayado en la reunión que mantuvimos en la OMC con Horst
Köler, Director Ejecutivo del FMI y con James Wolfensohn, Presidente del
Banco Mundial.
Acojo con agrado esas promesas de apoyo y esas reiteraciones de adhesión
a una conclusión exitosa y oportuna de nuestra labor. Sin embargo, ahora
tenemos que traducir esas palabras en hechos.
Como todos sabemos, a finales de mayo pasaron dos fechas indicativas
más. No obstante, conviene ponerlas en perspectiva, como creo está
haciendo la mayoría de las delegaciones. En la esfera del acceso a los
mercados para los productos no agrícolas se ha trabajado bien y me
parece que, bajo la hábil dirección del Embajador Girard, se harán
nuevos progresos antes de Cancún. El documento del Embajador constituye
una buena base para ello y, a mi entender, ofrece los elementos
adecuados para llegar a un acuerdo en esta esfera fundamental de nuestra
labor.
También se ha avanzado mucho en las negociaciones sobre solución de
diferencias, bajo la dirección del Embajador Balás. Una vez que hayamos
escuchado y debatido su informe, quizá yo pueda formular algunas
propuestas sobre posibles maneras de preservar al impulso adquirido en
esta esfera.
Desde nuestra última reunión, también hemos avanzado en otro aspecto
importante de nuestra labor: las cuestiones relativas a la aplicación.
Tras la consulta abierta a nivel de Jefes de Delegación celebrada el 14
de mayo, durante la cual abordamos los posibles pasos siguientes en
relación con dichas cuestiones, celebré en mi calidad de Director
General otra consulta de ese tipo sobre una importante cuestión que
figura bajo este epígrafe: las cuestiones relativas a la extensión de la
protección de las indicaciones geográficas a productos distintos de los
vinos y las bebidas espirituosas.
Es mi intención organizar en breve nuevas reuniones de Jefes de
Delegación, de modo que podamos abordar todas las cuestiones relativas a
la aplicación pendientes, en consonancia con el párrafo 12 b) de la
Declaración de Doha. Abordaré también, desde luego, las demás esferas de
la labor del CNC en este mismo formato y en estrecha cooperación con el
Presidente del Consejo General.
Pero el tiempo se acaba. La Conferencia de Cancún comienza dentro de
poco más de 90 días, y en nuestra próxima reunión de mediados de julio,
dentro de poco más de un mes, tenemos que examinar nuestros informes a
los Ministros. Como ya he dicho, no podemos permitirnos transmitir a los
Ministros demasiadas cuestiones sin resolver . Tenemos que hacer todo lo
que esté a nuestro alcance para lograr un acuerdo siempre que sea
posible. Y cuando no sea posible, es necesario que podamos indicar a los
Ministros las cuestiones que precisan de su atención, y proporcionarles
bases sólidas para su examen. Si no lo hacemos, no cumpliremos nuestro
deber para con ellos.
Quisiera concluir manifestando mi acuerdo con los dirigentes del G-8 en
que la constante apertura del comercio, unida a normas y disciplinas
internacionales más firmes en materia comercial, representa el camino
óptimo hacia el crecimiento global, tanto en sus propios países como en
el resto del mundo, y en particular en los países en desarrollo.
Antes de abrir el debate para que las delegaciones puedan formular sus
declaraciones, me gustaría dedicar unas palabras a la situación de las
negociaciones sobre el ESD.
El informe del Embajador Balás ha demostrado que se han hecho avances
considerables en esta esfera tan compleja y fundamental, aun cuando no
haya sido posible llegar a un acuerdo para el 31 de mayo. Es evidente
que la cuestión con la que nos enfrentamos es cuáles deberían ser las
etapas siguientes en relación con estas negociaciones. De lo dicho por
el Embajador Balás y de las consultas que ha mantenido en mi nombre el
Director General Adjunto Yerxa se desprende que hay un apoyo general a
la idea de que continuemos nuestros trabajos para lograr un acuerdo,
basándonos en los progresos de que dan cuenta el proyecto de texto del
Presidente y otras comunicaciones de los Miembros. No obstante, sigue
habiendo opiniones divergentes acerca de los plazos exactos y del ámbito
de la labor futura.
Con respecto a este último punto, es evidente que corresponde a la
Conferencia Ministerial, o al Consejo General según las facultades en él
delegadas, adoptar cualquier decisión sobre un nuevo marco temporal para
las negociaciones. Mi impresión es que esta cuestión podría resolverse a
nivel del Consejo General. En consecuencia, con el acuerdo del CNC,
tengo la intención de recomendar al Presidente del Consejo General que
entable consultas con miras a examinar esta cuestión, según proceda, en
la reunión de julio del Consejo.
Mientras tanto, las consultas que hemos mantenido indican que se acepta
la posibilidad de que el Embajador Balás celebre una nueva reunión
informal de carácter técnico entre este momento y la reunión de julio
del Consejo General. Toda continuación de los trabajos por esa vía
debería emprenderse respetando plenamente las limitaciones de recursos y
la presión de trabajo que afectan a las delegaciones. Representaría
simplemente un medio pragmático y provisional de mantener el impulso
adquirido, y se llevaría a cabo sin perjuicio de la posición de las
delegaciones en cuanto a la situación formal de esas negociaciones.
Espero que puedan suscribir este planteamiento, que procura salvaguardar
la posición de cada uno, y al mismo tiempo nos permite seguir realizando
una labor útil en esta negociación de tanta importancia sistémica. |
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