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Informe del Presidente del Comité de Negociaciones Comerciales
Cuando informé al Consejo General en diciembre
del año pasado me centré en reexaminar y evaluar el año 2009. En mi
informe señalé que, en general, el año pasado hubo progresos técnicos en
todo el programa de negociación de la OMC, pero que faltaba la voluntad
política necesaria para propulsarnos hasta la línea de meta. Durante los
debates que mantuvieron en el marco de la Séptima Conferencia
Ministerial de diciembre, los Ministros fueron unánimes en pedir que el
año 2010 diera señales de un cambio de velocidad y se mostraron
partidarios de que continuara el proceso de los Altos Funcionarios, que
constituyó un importante foro de debate en el último trimestre de 2009
tras la reunión de Delhi.
Sin embargo, en mi informe de hoy quiero mirar
hacia adelante, ahora que nos acercamos al balance de finales de marzo.
En este contexto, permítanme que les haga un breve resumen de mis
actividades más recientes como Presidente del CNC, incluidas las que
realicé durante la última semana de reuniones de los Altos Funcionarios.
Como saben ustedes, el Presidente de la
Confederación Suiza fue anfitrión de la tradicional reunión ministerial
informal en Davos a finales de enero. Tengo entendido que la Misión de
Suiza ha distribuido las observaciones finales personales de la Sra.
Leuthard. La finalidad de esta reunión era evaluar la situación en que
nos encontramos en la Ronda de Doha y lo que se necesita para alcanzar
nuestro objetivo. En los debates que celebraron los Ministros presentes
en Davos, así como en las reuniones que mantuve con distintos Miembros,
se destacaron varios mensajes importantes.
En primer lugar, en relación con el PDD,
observé un compromiso inalterable con los progresos logrados hasta la
fecha como base para iniciar la última etapa de las negociaciones. Si
queremos concluir la Ronda, no podemos desbaratar los progresos que
tanto nos ha costado lograr en las negociaciones. Había una preocupación
real por el hecho de que el tiempo corre en nuestra contra y que nuevos
retrasos sólo aumentarán el riesgo de retrocesos.
En segundo lugar, los Ministros reiteraron en
Davos la importancia de mantener la atención ministerial durante las
próximas semanas, a medida que los Altos Funcionarios intensifican su
labor a fin de prepararse para esa tarea.
En tercer lugar, en el contexto de la crisis
económica mundial, los Ministros se comprometieron a seguir oponiendo
resistencia a las presiones proteccionistas. Informé a los Ministros de
que en la última reunión del OEPC, celebrada el 22 de enero de 2010,
todos los Miembros habían acogido positivamente la contribución de la
vigilancia del comercio y las medidas relacionadas con el comercio que
realiza la OMC y me habían pedido que elaborara dos informes para el año
en curso: uno en junio y el segundo en noviembre. También les informé de
que, además de la vigilancia general de las medidas pertinentes
adoptadas por los Gobiernos Miembros y observadores, la Secretaría de la
OMC seguirá elaborando, en colaboración con las secretarías de la OCDE y
la UNCTAD, informes sobre las medidas en materia de comercio e
inversiones del G-20, según lo solicitado por los líderes de ese grupo.
Está previsto que el próximo informe de ese tipo esté listo a principios
de marzo y, como de costumbre, se pondrá a disposición de todos.
Desde entonces he mantenido reuniones con
varios Ministros y dirigentes, entre ellos miembros del Gobierno de
Australia y el nuevo Comisario de Comercio de la UE. Esas reuniones han
reforzado mi impresión de que se mantiene el empeño y el compromiso de
las capitales de darle impulso político al proceso de Ginebra.
La semana pasada celebré consultas en diversas
configuraciones, entre otras una reunión de Sala Verde. El objetivo de
esas consultas era compartir brevemente con los participantes nuestras
impresiones sobre la situación en que nos encontramos en las
negociaciones en este momento, e iniciar los preparativos para el
balance, incluido un intercambio de opiniones sobre su finalidad, su
contenido y la manera de hacerlo. Si bien no es necesario definir en
este momento todos los detalles del balance, creo que ahora tenemos una
idea más clara de la dirección en la que nos estamos moviendo.
La reunión de balance se concibió para evaluar
si sería factible o no concluir la Ronda de Doha en 2010, y en general
considerábamos que eso había que hacerlo después de la Séptima
Conferencia Ministerial. A mi modo de ver, la cuestión de 2010 tiene dos
componentes: una preparación técnica sólida y determinación política.
En cuanto a la situación de los procesos
bilaterales y multilaterales, tengo la sensación de que, aunque hay
cierto progreso, sigue habiendo discrepancias. En estos momentos no
tenemos aún una idea clara de la magnitud de esas discrepancias y, en
efecto, deberíamos conocerlas mejor antes del balance de finales de
marzo.
Sobre el segundo componente, la decisión
política con respecto al año 2010, creo que corresponde que se
pronuncien los Ministros y que, en este asunto en concreto, se
necesitará un compromiso. Dada la situación actual, también está claro,
sin embargo, que finales de marzo es demasiado pronto para eso.
Habida cuenta de dónde estamos, considero que
el balance ofrece una oportunidad importante para imprimir energía
política e impulso a las negociaciones, de manera que con un poco de
suerte podamos trazar el camino para resolver los problemas que quedan.
En mi opinión, lo mejor es que los Altos Funcionarios realicen esta
tarea en esta etapa.
Al hacer el balance, deberíamos identificar
los progresos realizados hasta ahora a nivel técnico y las discrepancias
que quedan. En el plano multilateral, los Presidentes de las
negociaciones podrían llevar a cabo esta tarea en informes fácticos al
CNC elaborados bajo su propia responsabilidad, conforme a la práctica
habitual. Con respecto a la labor que realizan varios de ustedes a nivel
bilateral, creo que para cuando hagamos el balance, y gracias a los
contactos bilaterales que tendrán lugar entre tanto, tendremos más
claras algunas de las divergencias en las posiciones de los
participantes, así como la dinámica de negociación necesaria para
resolverlas.
De este modo, al hacer el balance veríamos con
más claridad dónde sigue habiendo divergencias, su magnitud y la
dinámica necesaria para abordarlas. Esto les permitiría a ustedes
informar a sus Ministros y tomar una decisión, tras nuevas consultas,
sobre la mejor manera de continuar después del balance, para lo cual
hará falta orientación política.
En cuanto al calendario, se están barajando
para el balance las fechas del 29 y el 30 de marzo. Así, las
delegaciones y los Presidentes dispondrían de la semana del 22 de marzo
para celebrar nuevas consultas y preparar el balance.
Sr. Presidente, a mi juicio ésta es la
situación actual con respecto al balance. A continuación haré un breve
resumen de los trabajos en los diferentes grupos de negociación.
En lo que respecta a la agricultura, la
labor continúa siguiendo un enfoque de dos vías: los modelos de
presentación de datos y las cuestiones que están entre corchetes o con
anotaciones en el proyecto de modalidades. En cuanto a los modelos y la
labor conexa relativa a los datos de base, se ha iniciado la etapa 2,
con la participación activa de los Miembros, para elaborar los proyectos
de los modelos efectivamente propuestos para el proceso de consignación
en listas. Se han realizado progresos en cuanto a los datos de base y su
verificación. En concreto, hay una definición convenida del valor de la
producción, fundamental para los compromisos sobre la AGDC.Por lo que se
refiere a las modalidades, el Presidente ha seguido manteniendo
consultas, especialmente en la esfera del MSE, en que se están
debatiendo algunas cuestiones técnicas, en particular sobre la base de
comunicaciones de los Miembros. Prosiguen asimismo las consultas sobre
la simplificación de los aranceles, la creación de contingentes
arancelarios, los productos tropicales y la erosión de las preferencias.
En las primeras semanas de marzo el Embajador
Walker volverá a convocar reuniones informales abiertas sobre los
modelos de presentación de datos y los datos de base. Además, mantendrá
consultas sobre las cuestiones que están entre corchetes o con
anotaciones en el proyecto de modalidades, con inclusión nuevamente del
MSE, otras cuestiones relativas al acceso a los mercados y también el
algodón. Durante este período abordará asimismo con los Miembros el plan
de trabajo y, por supuesto, sigue disponible para los “confesionarios”
sobre las ambigüedades técnicas en el proyecto de modalidades.
En cuanto al AMNA, el Grupo de
Negociación sobre el Acceso a los Mercados se reunió durante la primera
semana de febrero para continuar el examen de varias propuestas
relativas a los obstáculos no arancelarios. Entiendo que los
intercambios fueron positivos y eficaces y que los Miembros participaron
activamente. Es evidente que ésta no es una esfera en la que puedan
obtenerse resultados rápidamente y son necesarios muchos más debates y
aclaraciones. Pero entiendo que estamos pasando a debatir algunas de
estas propuestas sobre la base de textos. El Grupo se reunirá de nuevo
la semana del 15 de marzo con el objetivo de seguir avanzando en
relación con esos textos para darles un mayor grado de madurez. El
Presidente ha pedido aportaciones que tengan en cuenta la labor
realizada durante la Semana del AMNA que ha tenido lugar recientemente y
confío en que los Miembros puedan responder antes de finales de este
mes.
Tengo entendido que el Presidente ha
clasificado las propuestas relativas a los obstáculos no arancelarios en
los vagones I y II de un tren. Las propuestas del vagón I son las que se
ha considerado que merecen especial atención en el proyecto de texto de
las modalidades, así como las dos últimas propuestas que se refieren a
las cuestiones transversales derivadas de las propuestas sectoriales
sobre los OTC. Las propuestas del vagón II comprenden todas las
propuestas restantes relativas a los obstáculos no arancelarios. El
Presidente tiene el propósito de celebrar consultas sobre cómo abordar
este grupo de propuestas después de la Semana del AMNA del 15 de marzo.
Desde el comienzo del año, en las
negociaciones sobre los servicios se ha abordado el acceso a los
mercados y la elaboración de normas y se ha examinado el texto de un
proyecto de exención para la concesión de preferencias a los PMA. La
semana pasada finalizó un bloque de negociación de dos semanas de
duración en el que estos tres temas fueron objeto de un examen
detallado.
Por lo que se refiere al acceso a los mercados
ha habido pocas sorpresas. Los progresos sustantivos han sido escasos,
por no decir nulos. Los progresos que se han realizado han consistido
principalmente en aclaraciones técnicas de las ofertas o de las
intenciones manifestadas por los Ministros en julio de 2008. En cuanto a
la elaboración de normas, ha habido algunos avances. La Presidenta del
Grupo de Trabajo sobre la Reglamentación Nacional distribuirá una
versión anotada del texto de la Presidencia que servirá de base para las
negociaciones futuras. En el Grupo de Trabajo sobre las Normas del AGCS
se ha llegado a un acuerdo para proceder a una recopilación de
información sobre las subvenciones en la esfera de los servicios que
sirva de base para las deliberaciones futuras sobre esta cuestión.
El Presidente del Consejo del Comercio de
Servicios en Sesión Extraordinaria celebró consultas a finales de enero
sobre la cuestión de un mecanismo de exención para la concesión de
preferencias a los PMA. El pequeño grupo consultivo encabezado por
Noruega ha elaborado un proyecto de texto para esta exención que se
distribuyó a todos los Miembros y se examinó en la reunión del Consejo
en Sesión Extraordinaria celebrada el 9 de febrero. El texto contiene
varios elementos sobre los que todavía no se ha llegado a un acuerdo,
entre los que ocupan un lugar importante el alcance de la exención y su
duración. En las próximas semanas el Presidente del Consejo en Sesión
Extraordinaria se propone continuar sus esfuerzos para llevar adelante
el examen de este tema.
De cara al futuro, los Miembros han acordado
que el 15 de marzo el Consejo en Sesión Extraordinaria celebre una nueva
reunión, que se centrará en la cuestión de determinar la aportación
apropiada para el balance. Hasta entonces, el Presidente del Consejo en
Sesión Extraordinaria seguirá celebrando consultas sobre esta cuestión,
en particular, a través de sus habituales consultas “enchilada”.
En la esfera de las normas, el Grupo de
Negociación prosiguió sus trabajos con una reunión a finales de enero
dedicada a las subvenciones horizontales y las subvenciones a la pesca.
En dicha reunión, el Grupo, que finalizó el examen de la hoja de ruta
sobre las subvenciones a la pesca a finales del año pasado, empezó a
examinar nuevas propuestas de las delegaciones en las que se presentan
otros posibles enfoques para las disciplinas relativas a las
subvenciones a la pesca. En su próxima reunión, que tendrá lugar la
primera semana de marzo, el Grupo finalizará el examen del texto del
Presidente sobre las medidas antidumping con un examen de las cuestiones
que aún figuran entre corchetes. A principios de mayo, coincidiendo con
las reuniones de los Comités que se ocupan de las normas, tendrá lugar
un nuevo bloque de reuniones que abarcará los tres ámbitos. En dicha
reunión, el Grupo seguirá examinando las propuestas de las delegaciones
en las que se presentan otros enfoques posibles de las disciplinas
relativas a las subvenciones a la pesca, incluido el trato especial y
diferenciado. Coincidiendo con esa reunión, el Presidente ha programado
también una mesa redonda con la FAO sobre los instrumentos
internacionales de ordenación pesquera y su aplicación.
En relación con los acuerdos comerciales
regionales, el Presidente celebrará una reunión en marzo de 2010.
En cuanto al trato especial y diferenciado,
los trabajos del CCD en Sesión Extraordinaria se han reanudado en 2010
con el estudio de los elementos del mecanismo de vigilancia. Esta labor
continúa sobre la base del documento no oficial revisado del Presidente,
de noviembre de 2009, con el objetivo de salvar las diferencias
restantes y eliminar corchetes, siempre que sea posible. Hay todavía
varias esferas en las que los Miembros tendrán que encontrar un terreno
común. El Presidente prevé intensificar la labor en las reuniones
programadas a lo largo de febrero y marzo y, sobre la base de los
progresos realizados, confía en revisar su documento no oficial antes
del balance.
El Presidente ha indicado que también está
dispuesto a volver a examinar las propuestas relativas a acuerdos
específicos -sobre algunas de las cuales las divergencias son muy
pequeñas-, tan pronto como los Miembros estén preparados para presentar
nuevas ideas y textos que permitan hacer progresos. Asimismo, el
Presidente colaborará estrechamente con los Presidentes que corresponda
para determinar la mejor forma de coordinar y hacer avanzar la labor en
relación con las propuestas de la categoría II que se están examinando
en otros órganos de la OMC.
En la esfera del comercio y el medio
ambiente, el Presidente ha mantenido consultas sobre los distintos
aspectos del mandato desde comienzos de año, y el Comité celebró una
reunión informal de participación abierta la semana pasada, los días 18
y 19 de febrero.
Sobre la relación entre la OMC y los acuerdos
multilaterales sobre el medio ambiente, el Programa de Trabajo prevé que
se inicien negociaciones basadas en textos y, con este fin, durante las
próximas semanas, se deberán emprender nuevas tareas sobre la base de
las propuestas presentadas a fin de elaborar textos que todos puedan
aceptar.
En lo que respecta al mandato sobre los bienes
y servicios ambientales, en la reunión del Comité de Comercio y Medio
Ambiente en Sesión Extraordinaria celebrada la semana pasada se
presentaron y examinaron varias comunicaciones nuevas, como las de la
Arabia Saudita, Filipinas y el Japón. Esas comunicaciones fueron una
nueva contribución al proceso de identificación de los bienes
ambientales que interesan a los Miembros, conforme al Programa de
Trabajo. Como siguiente paso, el Presidente se centrará en elaborar un
documento de compilación basado en las contribuciones de los Miembros
sobre los bienes ambientales que revisten interés para las delegaciones.
En la esfera de la facilitación del
comercio, los Miembros lograron un avance importante al elaborar un
primer proyecto de negociación refundido (TF/W/165).
Si bien sigue siendo un trabajo en curso, en el que queda mucho por
negociar, ese proyecto constituye una señal clara de progreso, puesto
que las delegaciones están ahora en condiciones de basar su labor futura
en un único texto jurídico.
El proyecto actual todavía requiere una
importante labor de perfeccionamiento y “depuración”. Los Miembros
tuvieron ocasión de hacer avanzar este proceso durante la segunda semana
de febrero, cuando realizaron un primer examen del texto refundido.
Estos trabajos continuarán y se intensificarán en el contexto del
segundo bloque de reuniones del Grupo, previsto para principios de
marzo.
Para cuando se lleve a cabo el balance, los
Miembros habrán podido terminar su primer examen de todo el texto de
negociación. En las dos reuniones que se celebrarán en el período que va
hasta julio habrá oportunidad para realizar otros exámenes a fondo. El
objetivo de este proceso es hacer avanzar la labor sustantiva que el
Grupo aún debe realizar. Es necesario simplificar el texto actual
reduciendo el número de corchetes y eliminando los elementos duplicados.
Las negociaciones deben intensificarse en todos los elementos del
proyecto, especialmente en lo relativo al trato especial y diferenciado.
Por lo que respecta a las negociaciones sobre
el ESD, ya se ha completado casi una primera ronda de debates de
todas las cuestiones sobre la base del texto del Presidente de julio de
2008. En una reunión informal de participación abierta celebrada por el
OSD en Sesión Extraordinaria el 5 de febrero, el Presidente informó
sobre los trabajos más recientes e hizo balance de la situación y del
camino a seguir. Señaló que había sido útil debatir todo el proyecto de
texto jurídico y consolidar la base para el trabajo.
Basándose en ello, el Presidente propuso que
se iniciara un proceso más intensivo, en el que las delegaciones
tendrían que participar tomando como base las observaciones recibidas en
la fase anterior. Propuso que, durante los próximos meses, los trabajos
se realizaran en reuniones de geometría variable en función del tema que
se examinara. De esta manera se combinarían reuniones convocadas por el
Presidente con espacios para reuniones entre las delegaciones.
Con respecto al Consejo de los ADPIC en
Sesión Extraordinaria, el 4 de febrero se celebraron consultas
informales en grupos, seguidas de una reunión informal de participación
abierta el 5 de febrero. Las delegaciones reiteraron su agradecimiento
por el informe del Embajador Trevor Clarke contenido en el documento
TN/IP/19, que consideraban un reflejo imparcial y equilibrado de la
situación y de los retos pendientes. Si bien los cinco principios
rectores para el camino a seguir sugeridos en el informe se consideraban
útiles para futuros debates, se expresó la opinión de que no debían
utilizarse como base para las negociaciones ni como motivo para seguir
celebrando debates retóricos sobre determinadas cuestiones, tales como
el significado de “facilitar la protección” o de “sistema multilateral”.
En general se estuvo de acuerdo en que el Consejo en Sesión
Extraordinaria procediera por bloques de cuestiones, como se había hecho
en el pasado, y en que sería muy útil la labor técnica sobre ejemplos
prácticos de aplicación de las diferentes propuestas en diferentes
países o sobre las preocupaciones a ese respecto. Varias delegaciones se
mostraron dispuestas a elaborar estudios de casos, ejemplos y supuestos
hipotéticos, o a desarrollar los ya existentes. El Consejo en Sesión
Extraordinaria celebrará una reunión formal el 4 de marzo, mucho antes
de que se lleve a cabo el balance.
En cuanto a las dos cuestiones relacionadas
con los ADPIC sobre las que se me ha encomendado que continúe las
consultas en mi calidad de Director General y no de Presidente del CNC,
a saber, la relación entre el Acuerdo sobre los ADPIC y el Convenio
sobre la Diversidad Biológica y la extensión de la protección de las
indicaciones geográficas prevista en el artículo 23, quisiera remitirme
al informe que presenté en la reunión del Consejo General de 17 de
diciembre de 2009. Me propongo convocar otra ronda de consultas el 5 de
marzo e informar a las delegaciones en una reunión informal de
participación abierta el 12 de marzo.
Sr. Presidente, me parece que esta reseña no
debería dejar duda alguna sobre la determinación con la que los
Presidentes de los Grupos de Negociación llevan a cabo sus tareas en las
esferas que les corresponden. En cada uno de nuestros Grupos de
Negociación hay un orden del día orientado al futuro que hará que el
proceso de Ginebra siga estando preparado para convertir el movimiento
político en progresos concretos y sustantivos.
Naturalmente, yo seguiré celebrando reuniones
frecuentes con los Presidentes de los Grupos de Negociación a medida que
nos acerquemos al balance. En un momento en que muchos Miembros de esta
Organización se sienten frustrados por el tiempo que les toma concretar
los beneficios de esta Ronda, los Presidentes de los Grupos de
Negociación y yo podemos trazar un camino para su participación y lo
haremos. No obstante, por bueno que sea este camino, son ustedes quienes
deberán andarlo entablando negociaciones recíprocas. También es
necesario resaltar una vez más que los contactos bilaterales, por
importantes que sean, no pueden sustituir una participación multilateral
sólida en todos los niveles.
El 2010 no puede ser un año desperdiciado, y
las consultas que celebré la semana pasada confirmaron que las
delegaciones están decididas a utilizar este año de manera sensata y
fructífera.

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