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El Sr. Moore trató entre otros los siguientes temas: un
conjunto de medidas para los países menos adelantados,
la ampliación de la cooperación técnica, propuestas de
prórroga de los períodos de transición concedidos a
los países en desarrollo para que puedan aplicar varias
disposiciones de los Acuerdos de la OMC, otras cuestiones
de aplicación, y la mejora del procedimiento de
adopción de decisiones de la OMC para que los Miembros
puedan participar más plenamente en un sistema más
transparente que preserve la norma de que las decisiones
deben adoptarse por consenso.Dijo
lo siguiente:
Desde
comienzos del presente año, he tenido numerosos
contactos con los Miembros de la OMC, tanto en Ginebra
como en las capitales, empezando por Nueva Delhi e
incluyendo Bruselas y Wáshington. Asimismo, me he
reunido con los jefes de otras instituciones, como el
Secretario General de las Naciones Unidas, el Presidente
del Banco Mundial y el Secretario General del Grupo ACP,
que se han mostrado sumamente dispuestos a colaborar. En
mis contactos con los Miembros, que he llevado a cabo en
estrecha cooperación con el Presidente y con la
asistencia de mis adjuntos, he tratado de captar cuáles
son las prioridades inmediatas que deben retener nuestra
atención además de las actuales negociaciones objeto de
mandato.
Estas
consultas han revelado un alto grado de convergencia con
respecto a varios puntos que están considerados en
general como prioridades inmediatas. Naturalmente tales
prioridades no excluyen otras medidas que los Miembros
podrían decidir oportunamente en otras esferas de
interés y de preocupación:
En
mis contactos con un vasto número de Miembros de la OMC,
casi todos ellos destacaron la importancia de considerar
como cuestión prioritaria las propuestas analizadas como
parte de los preparativos para Seattle con respecto a las
medidas en favor de los países menos adelantados, que
abarcan el acceso a los mercados y el fortalecimiento de
la capacidad. Estas propuestas no han debido considerarse
en ningún momento como un factor de compensación o de
influencia para conseguir un acuerdo relativo a una nueva
ronda de negociaciones. Los partidarios de estas medidas
me han asegurado que podía seguir contando con su apoyo
y, por otra parte, trabajaré estrechamente con el
Presidente del Consejo General para tratar de alcanzar un
acuerdo respecto de un conjunto de medidas. Mi intención
es informar acerca de los progresos alcanzados antes de
las vacaciones de Pascuas. Considero que esta gestión
constituye una importante labor de generación de
confianza y una señal inequívoca de la determinación
de la OMC de contribuir a mejorar las condiciones de
nuestros Miembros más pobres.
Un
segundo elemento que, por desgracia, no conseguimos en
Seattle -aunque estuvimos muy cerca en las discusiones
previas a Seattle- fue el acuerdo sobre un aumento del
presupuesto ordinario para cooperación técnica. No voy
a repetir aquí el flagrante desequilibrio entre los
fondos básicos actualmente disponibles para la
cooperación técnica y las necesidades de los Miembros.
Existe una creciente demanda de cooperación técnica que
es difícil de satisfacer cuando existe una gran
incertidumbre acerca de su financiación.
Disponemos
de un plan trienal renovable de actividades de
cooperación técnica que es actualizado y examinado
todos los años por el Comité de Comercio y Desarrollo
(CCD). Esto muestra a los Miembros en qué situación se
encuentran los esfuerzos de cooperación técnica y los
tipos de proyectos realizados a reserva de que se
disponga de fondos. Los Miembros tienen la oportunidad de
hacer comentarios al respecto en el CCD, y sus
observaciones se tienen en cuenta a la hora de programar
actividades para el futuro.
El
texto elaborado a lo largo de las deliberaciones para
Seattle abarcaba principios sobre el refuerzo de la
cooperación técnica, la mejora del Marco Integrado, la
evaluación y examen periódico de la cooperación
técnica y una financiación adicional con cargo al
presupuesto ordinario por valor de 10 millones de
francos suizos a lo largo de un período de tres años.
Confío en que será posible alcanzar prontamente un
acuerdo de principio respecto de esta segunda medida
destinada a consolidar la confianza, y en estrecha
cooperación con el Presidente del Consejo General
celebraré amplias consultas sobre este tema en las
próximas semanas.
En
nuestra última reunión del 17 de diciembre, el
Presidente del Consejo General instó a las delegaciones
a que fueran moderadas con respecto a la expiración de
los períodos de transición. Tanto antes como después
de la reunión del Consejo del 17 diciembre, varios
Miembros han presentado solicitudes por escrito relativas
a la ampliación de los períodos de transición.
He
celebrado consultas con los Miembros para conocer su
posición con respecto a esas solicitudes y a la
cuestión del período de transición en general, y me
satisface comunicarles que los Miembros me han
manifestado que están todos dispuestos a adoptar una
actitud razonable y constructiva con el fin de elaborar
soluciones concretas para los problemas de transición de
los distintos Miembros dentro del marco multilateral.
Esto me motiva y creo que caben todas las razones para
pensar que podremos colaborar a fin de alcanzar las
necesarias decisiones por consenso respecto de esas
solicitudes. Asimismo, encuentro alentador que los
Miembros hayan demostrado sensibilidad en su forma de
abordar estos problemas, y espero que mantengan esta
actitud mientras caminamos hacia una solución
definitiva. Considero que esta cuestión debería ocupar
un lugar prioritario en las nuevas consultas que tengo la
intención de mantener en estrecha cooperación con el
Presidente del Consejo General. El objetivo sería
informar al respecto en la próxima reunión del Consejo
General.
También
debemos tener presente que, si bien la cuestión del
período de transición es el problema más apremiante
que se nos plantea, tendremos que volver a ocuparnos de
otras cuestiones relacionadas con la aplicación en el
momento oportuno. Ésta sigue siendo una preocupación
importante para un buen número de Miembros, como han
dejado claro en nuestras consultas. Han recordado, por
ejemplo, que las propuestas preparadas para Seattle
preveían la creación de un mecanismo especial de examen
de la aplicación en el marco del Consejo General,
compuesto por representantes de todos los Miembros.
Algunos Miembros han propuesto que se vuelva a examinar
este aspecto en las nuevas consultas.
En
Seattle, y desde esa reunión, muchos Miembros y otros
analistas han manifestado la opinión de que es necesario
revisar los procedimientos de consultas entre los
Miembros de la OMC. De la mayoría de los comentarios
parece desprenderse que es preciso que encontremos formas
de mejorar la transparencia interna y de garantizar la
participación efectiva de todos nuestros Miembros,
actuando a la vez de manera eficiente. Por otra parte,
los Miembros han hecho hincapié acertadamente en que el
principio del consenso no es negociable. Aunque pienso
que la mayoría estarían de acuerdo en que son las
grandes cuestiones de fondo y no las de procedimiento las
que nos impidieron alcanzar un acuerdo en Seattle, es
importante que los procedimientos funcionen bien. Me he
comprometido personalmente a tratar de solucionar este
problema y, como sé que algunos Miembros ya han
estudiado en las capitales propuestas al respecto, creo
que deberíamos comenzar invitando a las delegaciones a
que aporten sus contribuciones, las cuales podrían luego
servir de base para las nuevas consultas que podríamos
iniciar este mismo mes cuando hayan regresado las
delegaciones que asistirán al décimo período de
sesiones de la UNCTAD en Bangkok. Es obvio que estas
consultas deben a su vez celebrarse de manera
transparente y abierta, y estudiaré con el Presidente
del Consejo General la mejor manera de que esto sea así.
Una posibilidad que se ha discutido es dedicar a esta
cuestión una reunión informal de los jefes de
delegación, e incluso una reunión extraordinaria del
Consejo General.
Éste
es mi informe, Sr. Presidente, y quisiera darles las
gracias a usted y a las delegaciones por su atención. Si
me lo permite, quisiera añadir que ya he recibido una
serie de reflexivas y pormenorizadas sugerencias de las
delegaciones sobre las cuestiones que he tratado y sobre
cómo deberían afrontarse. Comprenderá, sin duda, que
no me ha sido posible reflejar todas esas sugerencias en
mi informe, que no está destinado a ser un texto de
negociación en sí. No obstante, puedo asegurar a las
delegaciones que, en lo que a mí respecta, las
sugerencias que ya han formulado sobre la base de este
informe, constituirán valiosas aportaciones para las
consultas que continuaremos juntos.
Nota:
Véase
también el documento PRESS/167 sobre la Decisión del
Consejo General.
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