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Supachai Panitchpakdi
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Pero el crecimiento del comercio, que fue considerablemente superior
al incremento del 1,5 por ciento de la producción mundial total, fue
irregular y disimuló la parquedad de los resultados comerciales en
muchas regiones, en particular América Latina y Europa Occidental.
Una considerable incertidumbre ensombrece las perspectivas de
crecimiento del comercio para 2003. Según indicios preliminares, el
crecimiento del volumen del comercio, inferior al 3 por ciento, será
ligeramente superior al de 2002 o incluso no superará ese nivel. Este
resultado corresponde a mucho menos de la mitad del coeficiente medio de
crecimiento del comercio alcanzado en el decenio de 1990 (6,7 por
ciento). El riesgo de que estas previsiones para 2003 deban corregirse a
la baja es importante, teniendo en cuenta la continuada atonía de la
economía mundial, el conflicto en Iraq y la posibilidad de que siga
propagándose el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS).
“Esas
cifras del comercio reflejan la creciente incertidumbre política y
económica que hoy impera en el mundo. Esa incertidumbre es perjudicial
para el crecimiento económico y el desarrollo y puede dar lugar a una
mayor inestabilidad en todo el mundo. Los gobiernos deben dar señales de
que están dispuestos a afrontar este problema. Una contribución
importantísima a ese esfuerzo sería acelerar los trabajos sobre las
negociaciones del Programa de Doha para el Desarrollo”,
dijo el Director General Supachai Panitchpakdi.
Iniciado en noviembre de 2001 por los Ministros reunidos en Qatar, el
Programa de Doha para el Desarrollo consiste en una amplia serie de
negociaciones sobre diversos temas como la agricultura, las cuestiones
de desarrollo, el comercio de servicios, los aranceles industriales, las
normas de la OMC y el comercio y el medio ambiente. Esas conversaciones
han avanzado con desigual fortuna y, como está previsto que concluyan el
1º de enero de 2005, el Director General Supachai ha instado a los 146
gobiernos Miembros a que se armen del coraje político necesario para
salvar las diferencias en las distintas negociaciones.
La valoración por parte de la OMC de las cifras del comercio en 2002 se
basa en la primera compilación preliminar de estadísticas
correspondiente al año pasado. El valor de las exportaciones de
mercancías aumentó en un 4 por ciento para situarse en 6.240 millardos
de dólares EE.UU., lo que casi compensó la disminución del año anterior.
El comercio de servicios comerciales aumentó un poco más rápidamente que
el comercio de mercancías y alcanzó un nuevo nivel sin precedentes de
1.540 millardos de dólares EE.UU.
La recuperación del comercio se produjo en medio de la debilidad
de la economía mundial, unas corrientes de inversión considerablemente
reducidas, importantes variaciones de los tipos de cambio, una confianza
empresarial muy deteriorada, un aumento de las restricciones en las
transacciones comerciales internacionales para reducir los riesgos del
terrorismo y un aumento de las tensiones geopolíticas.
El aumento del comercio de servicios comerciales se produjo a
pesar del persistente temor del terrorismo y el incremento de los
precios de los combustibles que limitaron el crecimiento de los
servicios de transporte y de viajes internacionales. Pero esa situación
resultó compensada con creces por el comercio en otros servicios que
continuó en rápida expansión.
La debilidad de los gastos en inversión fija contribuyó
considerablemente a la atonía del crecimiento global de los países
industriales. Siguieron disminuyendo los gastos mundiales en equipo
electrónico, equipo físico de TI y material de fabricación de
semiconductores.
La recuperación económica mundial resultó ser desigual, con importantes
diferencias de ritmo de crecimiento entre las regiones. Las
fuerzas impulsoras de la recuperación de la actividad económica mundial
fueron los Estados Unidos, las economías avanzadas de Asia Oriental,
China y las economías en transición. En cambio, Europa Occidental y el
Japón registraron un estancamiento o un descenso de la demanda interna.
En América Latina, la crisis de la Argentina y Venezuela contribuyeron a
agravar la depresión.
Los resultados comerciales reflejaron en gran parte las pautas de
crecimiento económico. La expansión del comercio fue intensa en Asia
y en las economías en transición. Las importaciones de América del Norte
se recuperaron en consonancia con el incremento de la demanda interna,
aunque las exportaciones disminuyeron en 2002. El comercio permaneció
estancado en Europa Occidental y el Japón y registró una contracción en
América Latina de resultas del desbarajuste económico en varios países
de la región.
Algunos detalles de la evolución en determinados países o grupos de
países:
-
El volumen del comercio de mercancías de los países en desarrollo de
Asia aumentó en un 12,5 por ciento, aproximadamente, lo que dio lugar
a un aumento de 2 dígitos de las exportaciones e importaciones del
conjunto del continente. En la región, las pautas de crecimiento del
Japón, que sigue siendo la economía más importante de Asia, y de China
y la India, los dos países más poblados del mundo, también fueron
divergentes. El valor de las exportaciones e importaciones de
mercancías de China aumentó en más del 20 por ciento, mientras que el
de las de la India también registró un incremento de 2 dígitos. China
ha superado al Reino Unido y ha pasado a ocupar el quinto lugar entre
los principales países comerciantes del mundo. El aumento de las
exportaciones de mercancías del Japón fue sólo del 3 por ciento,
mientras que las importaciones disminuyeron.
-
El comercio de las economías en transición continuó registrando un
importante crecimiento, con un aumento del comercio de mercancías del
10 por ciento, aproximadamente, como consecuencia del fuerte
incremento de la demanda interna y de las corrientes de inversiones
extranjeras directas (IED) en la región.
-
Las importaciones de los Estados Unidos aumentaron en un 3 por ciento
empujadas por el gasto de consumo, que se mantuvo, por una política
fiscal cada vez más expansiva. Pero las exportaciones disminuyeron
casi un 4 por ciento como reflejo en parte de la disminución de la
demanda de algunos de sus socios comerciales más importantes cuyas
economías apenas crecían, como en el caso de Europa Occidental y el
Japón, o se encontraban en franca contracción, como en América Latina.
La falta de competitividad de los precios quizás haya desempeñado
también un papel importante puesto que la disminución de las
exportaciones de los Estados Unidos afectó incluso a las destinadas a
regiones cuyas importaciones registraron un fuerte crecimiento.
-
El volumen del comercio de Europa Occidental experimentó un
estancamiento y las exportaciones de mercancías aumentaron sólo un 0,6
por ciento en tanto que las importaciones disminuyeron un 0,5 por
ciento.
-
América Latina sufrió uno de sus peores años con las crisis de la
Argentina, Venezuela y las dificultades del Brasil en el período
anterior a las elecciones nacionales. Las importaciones de mercancías
de América Latina disminuyeron en más del 5 por ciento en 2002, aunque
las exportaciones de mercancías aumentaron en un 2 por ciento,
aproximadamente, puesto que la disminución del comercio intrarregional
(especialmente del comercio entre signatarios del MERCOSUR) fue
compensado por un aumento de los envíos a otras regiones.
-
Las exportaciones e importaciones de los países menos adelantados
aumentaron el último año, aunque ello no modifica la situación global
puesto que su participación en el comercio mundial es marginal.
-
Los países menos adelantados exportadores de petróleo registraron un
fuerte incremento del valor en dólares de sus envíos puesto que
aumentaron la producción y el volumen de su comercio. Continuó la
expansión de las exportaciones de los países exportadores de productos
básicos distintos de los combustibles después del notable aumento
registrado en 2001. Sin embargo, los países exportadores de productos
manufacturados experimentaron un estancamiento.
Los precios del petróleo crudo, el oro y los productos agrícolas
aumentaron en 2002 proporcionando un importante estímulo a los países en
desarrollo exportadores de productos básicos. Ahora bien, los precios de
los minerales y metales continuaron a la baja. Los precios de los
productos manufacturados experimentaron cierta recuperación, pero se
situaron aún alrededor de un 10 por ciento por debajo de su nivel de
1995.
Durante 2002, el tipo de cambio efectivo real del dólar de los
Estados Unidos se depreció, mientras que los del euro y el yen se
apreciaron. No obstante, los reajustes no parecen haber influido de
manera importante en el déficit comercial de los Estados Unidos ni en el
excedente por cuenta corriente acumulado por los países de la eurozona,
el Japón y los países en desarrollo de Asia.
Las corrientes internacionales de capital aumentaron durante el
decenio de 1990 hasta alcanzar un máximo en el año 2000, pero han
experimentado desde entonces una drástica disminución. Las regiones
tanto desarrolladas como en desarrollo han resultado afectadas por la
reducción de las corrientes de IED. Fueron excepciones notables las
entradas de inversiones extranjeras directas en China y Europa Central y
Oriental que continuaron aumentando considerablemente.
En detalle:
Evolución del comercio en 2002
La situación económica mundial en 2002
Gráfico 1
Disminución de la expansión del comercio y la producción en el cuarto
trimestre de 2002
(Variación porcentual intertrimestral)

La recuperación económica mundial fue desigual y perdió fuerza en el
segundo semestre de 2002, con lo que el crecimiento anual de la
producción mundial quedó limitado a sólo el 1,5 por ciento. Las fuerzas
impulsoras de la recuperación de la actividad económica mundial fueron
la pujanza de la recuperación de la demanda interna de los Estados
Unidos y las economías avanzadas de Asia Oriental. La expansión del PIB
mundial también fue sostenida por China y las economías en transición,
que continuaron registrando un ritmo de crecimiento económico mucho más
rápido que el de la economía mundial. En fuerte contraste, el Japón y
Europa Occidental siguieron experimentando un estancamiento o declive
del crecimiento de la demanda interna. Y la economía de América Latina
se hundió en una recesión ocasionada en gran parte por las crisis de la
Argentina y Venezuela. La renta por habitante de la región disminuyó por
segundo año consecutivo.
En los países industriales, las principales categorías de gastos del PIB
tuvieron un comportamiento muy diverso durante la desaceleración y
recuperación cíclicas. El descenso de las existencias y su reposición
en 2002 fue el factor más destacado de la recuperación cíclica del
pasado año. Las variaciones de las existencias en los países de la OCDE
redujeron el crecimiento del PIB en un 0,8 por ciento en 2001 pero lo
incrementaron en un 0,2 por ciento en 2002. En los Estados Unidos, el
consumo público experimentó una expansión del 3 por ciento y fue también
el componente de la demanda de crecimiento más rápido en los países
industriales. El consumo privado en la zona de la OCDE volvió a aumentar
un 2 por ciento en 2002, puesto que la aceleración de la demanda de los
consumidores de los Estados Unidos fue compensada por la desaceleración
en el Japón y Europa Occidental. Un elemento importante de la debilidad
de la recuperación fue la persistencia de la contracción de las
inversiones no destinadas a la vivienda que fue aún más pronunciada el
pasado año que en 2001.
La amenaza del terrorismo ha llevado a muchos gobiernos y empresas a
adoptar diversas medidas para mejorar la seguridad y limitar los riesgos
de futuros ataques terroristas. Algunas de esas medidas han supuesto una
restricción de la libre circulación de personas y mercancías. El costo
comprende, no sólo los gastos directos que implican esas medidas de
seguridad que deben adoptar los gobiernos y las empresas, sino también
los efectos indirectos en el comercio en forma de procedimientos más
engorrosos y retrasos. El aumento de los riesgos y tensiones
geopolíticos también ha repercutido desfavorablemente en el comercio
internacional por medio de la reciente alza de los precios del petróleo.
La atonía de la actividad económica y el generalizado exceso de
capacidad en el sector manufacturero contribuyeron a un nuevo descenso
de las tasas de inflación.(1)
Las tasas de inflación disminuyeron ligeramente en Europa Occidental,
América del Norte y Asia. Los precios al consumo, aunque registraron un
notable descenso en los países en transición con respecto a valores que
a veces eran de 2 dígitos, aumentaron en América del Sur y Centroamérica
como consecuencia de las devaluaciones monetarias. Como el crecimiento
económico mundial fue a la zaga de la productividad y del aumento de la
población activa, el desempleo y el subempleo empeoraron en la
mayoría de las regiones. Las tasas de desempleo registradas aumentaron
en América del Norte, Europa Occidental y el Japón. En este último país,
la tasa de desempleo alcanzó un nivel sin precedentes del 5,5 por
ciento, más del doble del nivel comunicado a comienzos del decenio de
1990. En América Latina, el pronunciado retroceso de la producción ha
conducido a un marcado empeoramiento de la situación del empleo. Según
la CEPAL, la tasa de desempleo urbano medio en la región aumentó hasta
el 9,1 por ciento, la tasa más alta observada en el decenio de 1990.(2)
Las marcadas diferencias entre el ritmo de crecimiento de la demanda
interna de los Estados Unidos, los países en desarrollo de Asia y las
economías en transición, por una parte, y el Japón, Europa Occidental y
América Latina, por otra, contribuyeron a importantes cambios en las
balanzas por cuenta corriente y comercial. El Japón y Europa
Occidental registraron un aumento de sus exportaciones netas. Por
consiguiente, el excedente por cuenta corriente (y comercial) del Japón
y la Unión Europea se amplió con incrementos equivalentes al 1 por
ciento y el 0,7 por ciento del PIB, respectivamente. Como consecuencia
de la neta disminución de las entradas de capital, América Latina tuvo
que reducir sus importaciones, lo que llevó a un excedente comercial y
redujo el déficit por cuenta corriente de la región. El déficit por
cuenta corriente de los Estados Unidos aumentó a más de 500.000 millones
de dólares EE.UU., o sea, el 5 por ciento del PIB, lo que constituyó un
máximo histórico en términos tanto absolutos como relativos.
Las corrientes internacionales de capital aumentaron durante todo
el decenio de 1990 y alcanzaron su nivel máximo en 2000. Desde entonces
han experimentado una drástica disminución, como pone de manifiesto el
fuerte incremento y descenso de las inversiones extranjeras directas
(IED). Las corrientes totales de IED aumentaron de aproximadamente
200.000 millones de dólares EE.UU. a principios del decenio de 1990 a
cerca de 1,2 billones de dólares EE.UU. en 2000. En 2001, el valor de
esas corrientes registró una caída del 50 por ciento, aproximadamente, y
en 2002 de un 25 por ciento adicional, hasta situarse nuevamente en
torno a los 500.000 millones de dólares EE.UU., el nivel alcanzado ya
cinco años antes. Las regiones tanto desarrolladas como en desarrollo
han resultado afectadas por la reducción de las corrientes de IED. Sólo
las entradas de IED en China y Europa Central y Oriental continuaron
aumentando.
Durante 2002, el tipo de cambio efectivo real del dólar de los
Estados Unidos se depreció, mientras que los del euro y el yen se
apreciaron. A plazo medio, la depreciación del dólar de los Estados
Unidos, después del aumento de casi el 20 por ciento experimentado entre
1995 y 2001, podría contribuir a frenar el constante aumento del déficit
comercial de los Estados Unidos. Un aspecto de la caída del dólar con
respecto a la moneda de los principales países comerciantes es el efecto
“inflacionario” en
los precios del comercio mundial calculados en dólares. El comercio
entre países miembros de la UE, si bien calculado en euros experimentó
un estancamiento en 2002, registró un aumento de casi el 5 por ciento
calculado en dólares. El impacto global de la evolución de los tipos de
cambio en los valores del comercio en 2002 contrasta con la tendencia
imperante entre 1995 y 2001, cuando la apreciación del dólar tuvo como
efecto la “deflación”
de los precios del comercio mundial calculados en dólares.
Por consiguiente, por primera vez desde 1995, los precios en dólares
de los productos agrícolas y manufacturados objeto de comercio
internacional registraron un incremento anual. Los precios del petróleo
se recuperaron de su bajo nivel de comienzos de 2002 con unos precios
medios anuales en 2002 que excedieron ligeramente a los del año
anterior. Continuó el descenso de los precios de los metales,
especialmente del aluminio, que es el metal más comercializado
internacionalmente. La recuperación de los precios de los productos
alimenticios fue el resultado final de unos precios más altos de todos
los tipos de cereales, la soja y los aceites vegetales, que superaron
las reducciones de los precios de la carne, los alimentos de origen
marino, el azúcar y las frutas tropicales. Los precios de los cereales,
en especial el trigo, aumentaron al ocasionar la sequía en cuatro de las
cinco regiones exportadoras tradicionales una disminución de la
producción por segundo año consecutivo.
La recuperación del comercio superó la de la producción
La recuperación de la actividad económica mundial coincidió con un
repunte de las corrientes comerciales internacionales. Con arreglo a las
estimaciones preliminares, las exportaciones mundiales de mercancías
aumentaron en términos reales en un 2,5 por ciento en 2002 después
de la contracción experimentada el año anterior. Aunque el comercio
mundial se recuperó más rápidamente que la producción, el crecimiento
fue inferior a la mitad de la tasa media registrada en el decenio de
1990. Las tasas medias anuales de crecimiento ocultan la fuerte
disminución del comercio mundial durante el año 2001 y su rápida
recuperación entre el último trimestre de 2001 y el tercer trimestre de
2002. En el cuarto trimestre de 2002 se registró una notable
estabilización del crecimiento del comercio tanto en los Estados Unidos
como en Europa Occidental.
Un elemento importante de la expansión más moderada del comercio en el
último trimestre de 2002 fue la persistencia de la atonía de la
inversión en los principales mercados desarrollados y de América Latina.
La contracción de las nuevas inversiones en maquinaria y equipo, que se
mantuvo en 2002, puede relacionarse con las bajas tasas de utilización
de la capacidad en el sector manufacturero y, en particular, en equipos
de telecomunicaciones y de tecnología de la información. Siguieron
disminuyendo los gastos mundiales en equipo electrónico, equipo físico
de TI y material de fabricación de semiconductores.(3)
La continua disminución del volumen de las importaciones de bienes de
capital de los Estados Unidos en 2002, mientras que sus importaciones de
todos los demás productos experimentaban una recuperación del 6 por
ciento, pone de manifiesto las repercusiones del descenso de los gastos
de inversión en las corrientes comerciales.(4)
Gráfico 2
Recuperación del comercio comparativamente a la de la producción en 2002
(Variación porcentual anual)

Debido en gran parte a la atonía de los gastos de inversión, la
expansión del comercio (el promedio de las exportaciones más las
importaciones) en América del Norte y Europa Occidental fue a la zaga
del crecimiento de su PIB. Sin embargo, en Asia y en las economías en
transición el volumen del comercio creció a un ritmo por lo menos dos
veces más rápido que la producción, muy superior en ambos casos a la
media mundial. La pujanza del crecimiento del comercio de esas
regiones, que giró en torno al 10 por ciento en 2002, fue en gran parte
resultado de la vigorosa expansión de la demanda interna o
intrarregional. Los resultados obtenidos por esas dos regiones explican
por qué el comercio mundial aumentó más rápidamente que la producción
en 2002. En cambio, el descenso de la producción en América Latina
originó una disminución de sus importaciones del orden del 6 por ciento,
mientras que las exportaciones continuaron aumentando a pesar de la
contracción del comercio intrarregional debido a la expansión del
comercio con los países no pertenecientes a la región. En conjunto, el
comercio y la producción disminuyeron en América Latina, aunque la
disminución del comercio fue más pronunciada que la de la producción.
| |
Valor |
En
porcentaje
|
| |
2002 |
1990–2000 |
2001 |
2002 |
|
Mercancías |
6 240 |
6 |
–4 |
4 |
|
Servicios comerciales |
1 540 |
7 |
–1 |
5 |
Como la inflación y los tipos de cambio evolucionaron de manera muy
distinta según las regiones, la evolución del comercio de mercancías en
términos nominales es diferente de la evolución en lo que respecta al
volumen. Esto es particularmente evidente en el caso de Europa
Occidental, cuyas exportaciones expresadas en volumen se estancaron en
un 0,6 por ciento mientras que sus exportaciones expresadas en términos
de valor aumentaron en un 5,5 por ciento. La diferencia se puede
atribuir casi totalmente a la depreciación del 5 por ciento del dólar
frente al euro y otras monedas de Europa Occidental. Asia y las
economías en transición registraron el mayor crecimiento del valor de
las exportaciones de todas las regiones, seguidas por Europa Occidental.
América del Norte comunicó la mayor contracción de las exportaciones de
las regiones mientras que las importaciones se recuperaron en un 1,7 por
ciento. El crecimiento de 2 dígitos de las importaciones de las
economías en transición contrasta con la contracción de las
importaciones de América Latina, la peor de todas las regiones, que fue
del 6,7 por ciento. Las exportaciones de América Latina aumentaron
moderadamente a pesar de una fuerte disminución de su comercio
intrarregional, que fue equilibrada por un incremento de los envíos a
otras zonas. Las exportaciones e importaciones de África registraron
pequeños aumentos. Se estima que las exportaciones de Oriente Medio han
disminuido aún más en 2002 aunque a una tasa inferior a la registrada
en 2001. Como las importaciones de la región continuaron aumentando, el
gran excedente comercial del Oriente Medio se redujo un poco.
Evolución del comercio por regiones
Un aspecto destacado del comercio de América del Norte en 2002
fue los pobres resultados de sus exportaciones de mercancías, que
disminuyeron un 4 por ciento. Una de las principales causas de ello fue
la disminución de la demanda de algunos de sus socios comerciales más
importantes porque sus economías apenas crecían, como en el caso de
Europa Occidental y el Japón, o se hallaban en franca contracción, como
en América Latina. La falta de competitividad de los precios quizás
desempeñase también un papel importante ya que la disminución de las
exportaciones de los Estados Unidos afectó incluso a las destinadas a
regiones cuyas importaciones registraron un fuerte crecimiento. Las
exportaciones de los Estados Unidos perdieron cuota de mercado no sólo
en los países en desarrollo de Asia, las economías en transición, Europa
Occidental y TLCAN, sino también en las economías en desarrollo de
América Latina, Oriente Medio y África. Con todo, las importaciones
siguieron creciendo impulsadas por el gasto de consumo, que se mantuvo,
y una política fiscal cada vez más expansiva. El gasto de consumo,
especialmente en bienes duraderos, se mantuvo pujante a causa de la baja
inflación, la desgravación fiscal y la fortaleza del mercado de la
vivienda de los Estados Unidos, que compensó parcialmente las pérdidas
del mercado de valores. Los precios de importación y exportación de
América del Norte disminuyeron ligeramente en 2002 y contribuyeron a la
atonía del crecimiento del valor del comercio de mercancías. Por otra
parte, el comercio de servicios comerciales registró mejores resultados,
ya que las exportaciones aumentaron un 3 por ciento y las importaciones
un 11 por ciento.(5)
También en este caso hubo grandes diferencias en los resultados de los
tres principales sectores de servicios. Mientras que los de los
servicios de viajes y de transporte disminuyeron, los de otros servicios
registraron un aumento de 2 dígitos de las importaciones y las
exportaciones.
El comercio entre los países de América del Norte disminuyó ligeramente,
mientras que el descenso de las exportaciones hacia América del Sur,
dominada por la crisis, y las economías estancadas de Europa Occidental
fue de 2 dígitos. Sin embargo, las importaciones procedentes de esas
regiones aumentaron ligeramente en 2002. Las importaciones procedentes
de Asia aumentaron debido en gran parte al incremento de los envíos de
China. Las importaciones de los Estados Unidos procedentes de China se
incrementaron en un 22 por ciento, pero las procedentes del Japón y los
NPI (4) disminuyeron. La marcada caída de las exportaciones e
importaciones de los Estados Unidos procedentes del Japón, Hong Kong,
China y Singapur apunta a cambios estructurales en el comercio de los
Estados Unidos con los países asiáticos. Por primera vez, China
sustituyó al Japón como principal proveedor asiático de mercancías de
los Estados Unidos. Aunque las exportaciones de los Estados Unidos
destinadas a China también aumentaron rápidamente, el déficit comercial
bilateral se amplió bruscamente hasta alcanzar casi 103.000 millones de
dólares EE.UU., el más importante con cualquier país.
Por lo que respecta a la región de América Latina, el año 2002
resultó ser uno de los años más difíciles desde la crisis de la deuda
del decenio de 1980. Las entradas netas de capital privado en la región,
que rebasaron los 60.000 millones de dólares EE.UU. en 1999 y 2000,
financiaron grandes déficit por cuenta corriente y apoyaron la actividad
económica, las inversiones y las importaciones. Pero la pérdida de
confianza de los inversores extranjeros en la sostenibilidad de las
políticas económicas de algunos de los principales países de la región
dio lugar a una reducción de las entradas netas de capital en la región.
El descenso de las entradas fue compensado en un principio por una
reducción de las reservas de divisas y, llegado el caso, por
devaluaciones de entre el 50 y el 70 por ciento en los países más
afectados. (A principios de enero de 2002, la Argentina decidió
abandonar el vínculo de paridad entre el peso argentino y el dólar de
los Estados Unidos establecido 10 años antes y devaluó el peso en un 30
por ciento. Esta decisión desencadenó una serie de devaluaciones en la
región.) El nivel de muchos precios de productos básicos, que siguió
siendo bajo en 2002, limitó los ingresos de exportación de muchos países
de la región mientras que la enorme contracción de la actividad
económica reducía considerablemente las importaciones.
La crisis financiera de la Argentina, las repercusiones económicas en
sus vecinos del MERCOSUR y la discordia civil en Venezuela fueron los
principales factores que contribuyeron a la disminución de las
importaciones de mercancías de América Latina que ascendió a casi un 7
por ciento en 2002. La Argentina experimentó una reducción masiva de las
importaciones (-55 por ciento), que excedió incluso a la peor
contracción de las importaciones durante la crisis financiera asiática.
La reducción de las importaciones de América Latina fue la más
importante de las siete principales regiones abarcadas y contrasta con
sus resultados comerciales en el decenio de 1990, cuando las
importaciones y exportaciones de América Latina se incrementaron a un
ritmo mucho más rápido que la media mundial. Las exportaciones de
mercancías aumentaron ligeramente ya que el descenso del comercio
intrarregional se vio compensado por el aumento de las exportaciones
destinadas a otras regiones. Por primera vez desde 1991, la balanza de
mercancías de América Latina (calculada sobre una base f.o.b.) volvió a
ser positiva. Se estima que las importaciones de servicios comerciales
disminuyeron más del 10 por ciento en 2002. A diferencia de las
exportaciones de mercancías, las exportaciones de servicios comerciales
de la región registraron una contracción del 6 por ciento,
aproximadamente.
Gráfico 4
Evolución divergente del comercio de mercancías de MERCOSUR, en 2002
(En miles de millones de dólares)

Los países signatarios del MERCOSUR incrementaron sus exportaciones
totales en un 1 por ciento, ya que la espectacular disminución en un
tercio del comercio intrarregional fue compensada por un incremento del
5 por ciento de los envíos a todos los demás destinos. El Brasil, el
país menos dependiente del comercio entre los signatarios del MERCOSUR,
incrementó sus exportaciones totales de mercancías en un 4 por ciento.
Ya en 2000, el comercio entre signatarios del MERCOSUR representaba
aproximadamente una quinta parte de las exportaciones e importaciones
totales. Pero dadas las enormes dificultades económicas experimentadas
por la región en los últimos años, esa cuota disminuyó bastante
abruptamente. En la actualidad, la cuota del comercio entre signatarios
del MERCOSUR se ha reducido a casi la mitad (del 20 al 11 por ciento) en
el caso de las exportaciones.
Las exportaciones de mercancías de América Latina aumentaron ligeramente
ya que el descenso del comercio intrarregional fue equilibrado por un
aumento de los envíos a otras regiones. La recuperación de los precios
de los productos básicos durante el año y el repunte de la economía de
los Estados Unidos contribuyeron a ese aumento. Aunque la mayoría de los
países latinoamericanos registraron una reducción o un estancamiento de
sus importaciones, las de Costa Rica se incrementaron en un 9 por
ciento. México se benefició de la recuperación del mercado de los
Estados Unidos, mientras que en el caso de Costa Rica la recuperación de
los envíos de semiconductores impulsó tanto las importaciones como las
exportaciones. A pesar de que los precios de muchos productos primarios
continuaron siendo bajos, las exportaciones de muchos países de
Centroamérica y el Caribe experimentaron una fuerte recuperación.
La actividad económica en Europa Occidental siguió decaída puesto
que la demanda interna de Alemania, la economía más importante de la
región, se hallaba en declive y varios otros países se enfrentaban a la
atonía de su demanda interna. En la eurozona, el consumo público fue la
categoría de gasto más dinámica, mientras que el consumo privado
disminuyó y la inversión fija del sector empresarial cayó a casi el 3
por ciento.
Como el dólar de los Estados Unidos se había depreciado en un 5 por
ciento, aproximadamente, con respecto al euro, la libra esterlina y
varias otras monedas europeas, los resultados comerciales de Europa
Occidental, expresados en dólares, ocultaban el estancamiento del
volumen del comercio. Las exportaciones de mercancías de Europa
Occidental, expresadas en dólares, aumentaron un 5,5 por ciento,
mientras que el incremento de las importaciones fue sólo del 3,5 por
ciento. Las importaciones de la Unión Europea procedentes de terceros
países declinaron en tanto que el comercio intrarregional aumentó un 4,5
por ciento. La parte más dinámica del comercio de la Unión Europea
fueron las exportaciones a terceros países, que se incrementaron en un 6
por ciento, aproximadamente. Entre los demás países de Europa
Occidental, las exportaciones de mercancías de Suiza aumentaron un 7 por
ciento debido en gran parte a la apreciación del franco suizo. El
estancamiento de la economía suiza hizo que sus importaciones no
variaran respecto del año anterior. Las importaciones de Turquía
experimentaron en 2002 una fuerte recuperación de la contracción
registrada el año anterior, mientras que el incremento de las
exportaciones siguió siendo de 2 dígitos.
Las exportaciones de servicios comerciales de Europa Occidental, que
representan casi la mitad del comercio de servicios mundial, aumentaron
cerca de un 8 por ciento, algo más rápidamente que las importaciones,
pudiéndose atribuir la mayor parte de ese incremento, expresado en
dólares, a las variaciones del tipo de cambio. Las exportaciones de
servicios de transporte experimentaron el crecimiento más débil, en
tanto que las exportaciones de otros servicios comerciales lograron los
resultados más dinámicos en 2002.
Más de un decenio después de la caída del muro de Berlín y la disolución
de la URSS, las economías en transición se esfuerzan todavía por
lograr su transformación de economías de planificación centralizada en
economías de mercado. Una de las características más destacadas del
proceso de transición ha sido la masiva reorientación de las corrientes
comerciales del ámbito regional hacia los países exteriores a la región
y, en particular, hacia Europa Occidental. Este cambio de estructura
puede observarse no sólo en el comercio de Europa Central y Oriental o
los Estados Bálticos sino también en los países de la Comunidad de
Estados Independientes (CEI). A pesar del crecimiento económico
relativamente pujante de la región, la parte correspondiente al comercio
intrarregional en las exportaciones e importaciones de mercancías de la
CEI disminuyó hasta un tercio y un quinto, respectivamente.
El importante crecimiento de la demanda interna, sobre todo del consumo
privado, y el aumento de las entradas de IED en Europa Central y
Oriental sostuvieron el comercio de mercancías de las economías en
transición. Las importaciones de mercancías y servicios comerciales de
la región registraron un aumento de 2 dígitos. El crecimiento de las
exportaciones fue algo menos dinámico que el de las importaciones pero
todavía fue dos veces más rápido que el del comercio mundial de
mercancías y servicios comerciales.
Las exportaciones de mercancías de las economías en transición
aumentaron un 8 por ciento, alcanzando un nuevo nivel sin precedentes de
310.000 millones de dólares EE.UU. en 2002. La Federación de Rusia, el
país con mayor volumen de comercio de la región, registró un aumento de
las exportaciones de mercancías del 3,5 por ciento, mientras que 14
otras economías en transición registraron un incremento de las
importaciones de más del 10 por ciento. Los datos preliminares indican
que las exportaciones e importaciones de servicios comerciales de las
economías en transición aumentaron aproximadamente un 8 y un 12 por
ciento, respectivamente, en 2002.
Los datos preliminares disponibles sobre la producción y el comercio de
África en 2002 no indican una inversión de las tendencias
anteriores con respecto a los ingresos o la participación en el comercio
mundial. Los niveles medios de la renta por habitante variaron poco y el
crecimiento del comercio de África fue a la zaga de la expansión del
comercio mundial. Aunque mejoraron diversos indicadores de la deuda y
los precios de los productos básicos distintos del petróleo
experimentaron cierta recuperación respecto de sus bajos niveles de
2001, no se ha producido todavía una expansión generalizada de la
producción y el comercio.
En 2002, el comercio de mercancías y servicios comerciales de África fue
a la zaga del crecimiento del comercio mundial.(6)
Las exportaciones e importaciones de mercancías registraron sólo
pequeños aumentos. Los exportadores africanos de petróleo experimentaron
una nueva disminución de sus exportaciones (-3 por ciento) y una
reducción de sus importaciones del orden del 5 al 10 por ciento. Las
exportaciones e importaciones del África Meridional se recuperaron entre
un 2 y un 3 por ciento con respecto al descenso del año anterior. El
aumento de las exportaciones de los demás países africanos no
exportadores de petróleo fue probablemente mucho mayor y se situó en
torno al 6 por ciento. El crecimiento de las exportaciones de los países
africanos no exportadores de petróleo puede atribuirse en su mayor parte
al fuerte repunte de las exportaciones que varios países (entre otros
Marruecos, Egipto, Côte d'Ivoire y Ghana) experimentaron en 2002 con
respecto a la disminución del año anterior. Sin embargo, se estima que
sólo 6 de los 53 países africanos lograron un aumento sostenido de sus
exportaciones en el período 1999-2002.(7)
El aumento global de las importaciones de mercancías de África fue
refrenado por la disminución de las importaciones de Nigeria y Egipto,
que en 2001 habían sido el tercero y el segundo principal importador de
mercancías de África. Sin embargo, en otros 15 países africanos, por lo
menos, el aumento de las importaciones fue de 2 dígitos.
Cuadro 2.
Crecimiento del valor del comercio de mercancías por regiones,
1990-2002
(En miles de millones de dólares y porcentajes)
| |
Exportaciones |
Importaciones |
| |
Valor |
Variación porcentual anual |
Valor |
Variación porcentual anual |
| |
2002 |
1990–2000 |
2001 |
2002 |
2002 |
1990–2000 |
2001 |
2002 |
|
Mundo |
6 240 |
6 |
–4 |
4 |
6 501 |
6 |
–4 |
3 |
| |
|
América del Norte |
946 |
7 |
–7 |
–4 |
1 431 |
9 |
–6 |
2 |
|
Estados Unidos |
694 |
7 |
–7 |
–5 |
1 202 |
9 |
–6 |
2 |
| |
|
América Latina |
351 |
9 |
-3 |
1 |
355 |
12 |
-2 |
-7 |
|
México |
161 |
15 |
-5 |
1 |
176 |
15 |
-4 |
0 |
|
MERCOSUR |
88 |
6 |
4 |
1 |
62 |
12 |
-6 |
-26 |
|
Resto de América Latina |
102 |
6 |
-7 |
0 |
116 |
7 |
3 |
-3 |
| |
|
Europa Occidental |
2 648 |
4 |
0 |
5 |
2 644 |
4 |
-2 |
4 |
|
Unión Europea (15) |
2 441 |
4 |
0 |
5 |
2 438 |
4 |
-2 |
3 |
|
Excluido el comercio entre miembros de la UE |
939 |
5 |
1 |
6 |
931 |
5 |
-4 |
1 |
|
Comercio entre miembros de la UE |
1 502 |
4 |
-1 |
5 |
1 507 |
4 |
-1 |
5 |
| |
|
Economías en transición |
309 |
10 |
5 |
8 |
297 |
8 |
11 |
10 |
|
Europa Central/Oriental |
145 |
10 |
12 |
12 |
176 |
12 |
9 |
10 |
|
Federación de Rusia |
107 |
- |
-2 |
4 |
60 |
- |
20 |
12 |
|
|
|
África |
139 |
3 |
-6 |
1 |
133 |
3 |
2 |
1 |
|
|
|
Oriente Medio |
236 |
6 |
-7 |
-2 |
183 |
5 |
4 |
2 |
|
|
|
Asia |
1 610 |
8 |
-9 |
8 |
1 457 |
8 |
-7 |
6 |
|
Japón |
416 |
5 |
-16 |
3 |
336 |
5 |
-8 |
-4 |
|
Países en desarrollo de Asia |
1 114 |
11 |
-7 |
10 |
1 033 |
9 |
-7 |
9 |
|
China |
326 |
15 |
7 |
22 |
295 |
16 |
8 |
21 |
|
Países comerciantes en
tecnología de la información (6) a |
618 |
10 |
-13 |
7 |
561 |
9 |
-13 |
6 |
|
|
|
Pro memoria: |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Economías en desarrollo |
1 841 |
9 |
-7 |
6 |
1 704 |
9 |
-4 |
4 |
|
Países menos adelantados |
38 |
7 |
1 |
4 |
45 |
5 |
4 |
3 |
a
Taipei Chino, República de Corea, Malasia, Filipinas, Singapur y
Tailandia.
En 2002 el crecimiento del comercio y la producción del Oriente Medio
fue frenado por el descenso de la producción de petróleo de la región y
las crecientes tensiones políticas. Como los combustibles representan
más de los tres cuartos de las exportaciones de mercancías de la región,
una disminución de la producción de petróleo repercute inmediatamente en
los ingresos de exportación. Un rasgo notable del comercio del Oriente
Medio en los últimos años es la mayor orientación de sus exportaciones
hacia Asia, a la que se destina más de la mitad de las exportaciones de
combustible de la región.
El comercio de mercancías y servicios comerciales del Oriente Medio fue
a la zaga del crecimiento del comercio mundial en 2002. Se estima que
las exportaciones de mercancías de la región han disminuido sólo
ligeramente a pesar de la reducción de las exportaciones de varios
grandes exportadores de petróleo de la región. Ello se explica por el
aumento de 2 dígitos de las exportaciones comunicado por varios países
comerciantes más pequeños. El aumento de las tensiones en la región
afectó adversamente a los ingresos por turismo, lo que llevó a un
descenso general de las exportaciones comerciales de la región estimado
en un 4 por ciento, aproximadamente. En Israel, tanto las exportaciones
como las importaciones continuaron a niveles muy bajos.
En 2002, la evolución del comercio en Asia se caracterizó por la
divergencia entre las pautas de crecimiento del Japón, que sigue siendo
la economía más importante de Asia, y de China y la India, los dos
países más poblados del mundo. La demanda interna del Japón experimentó
un estancamiento, mientras que en China y la India continuó creciendo
rápidamente. Los países de la ASEAN y otras economías de Asia Oriental
también experimentaron un mayor crecimiento económico en 2002 frente al
del año anterior, pero para la mayoría de ellos, la expansión fue
inferior a las tasas de crecimiento logradas en los primeros años del
decenio de 1990.
Cuadro 3.
Crecimiento del valor del comercio de servicios comerciales por
regiones, 1990-2002
(En miles de millones de dólares y porcentajes)
|
|
Exportaciones |
Importaciones |
|
|
Valor |
Variación porcentual
anual |
Valor |
Variación porcentual
anual |
|
|
2002 |
1990–2000 |
2001 |
2002 |
2002 |
1990–2000 |
2001 |
2002 |
|
Mundo |
1538 |
7 |
–1 |
5 |
1522 |
6 |
–1 |
5 |
|
|
|
América del Norte |
304 |
7 |
–4 |
3 |
260 |
7 |
–5 |
11 |
|
Estados Unidos |
268 |
7 |
–4 |
3 |
218 |
8 |
–5 |
13 |
|
|
|
América Latina |
55 |
7 |
–2 |
–6 |
63 |
7 |
0 |
–12 |
|
México |
13 |
7 |
–7 |
0 |
16 |
5 |
–1 |
–1 |
|
MERCOSUR |
13 |
8 |
–5 |
–13 |
19 |
10 |
–3 |
–26 |
|
Resto de América Latina |
30 |
7 |
1 |
–5 |
28 |
7 |
3 |
–6 |
| |
|
Europa Occidental |
744 |
5 |
1 |
7 |
695 |
5 |
2 |
6 |
|
Unión Europea (15) |
673 |
5 |
2 |
8 |
651 |
6 |
3 |
6 |
|
|
|
Economías en transición |
58 |
… |
7 |
8 |
63 |
… |
11 |
12 |
|
Europa Central/Oriental |
33 |
… |
6 |
3 |
29 |
… |
7 |
12 |
|
Federación de Rusia |
12 |
… |
10 |
18 |
21 |
… |
12 |
13 |
| |
|
África |
29 |
5 |
1 |
–6 |
40 |
4 |
4 |
1 |
| |
|
Oriente Medio |
32 |
9 |
–7 |
–4 |
47 |
4 |
–6 |
3 |
| |
|
Asia |
316 |
9 |
–1 |
5 |
354 |
7 |
–4 |
1 |
|
Japón |
65 |
5 |
–7 |
2 |
105 |
3 |
–7 |
–2 |
|
Países en desarrollo de Asia |
230 |
11 |
2 |
6 |
227 |
11 |
–1 |
2 |
|
China |
37 |
18 |
9 |
13 |
44 |
24 |
9 |
13 |
|
Hong Kong, China |
44 |
8 |
2 |
6 |
24 |
8 |
–1 |
–2 |
|
Corea, Rep. de |
29 |
13 |
0 |
–1 |
34 |
13 |
0 |
2 |
|
Singapur |
27 |
8 |
–2 |
3 |
21 |
10 |
–6 |
1 |
| |
|
Pro memoria: |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Países en desarrollo |
346 |
9 |
0 |
2 |
377 |
8 |
–1 |
–1 |
|
Países menos adelantados |
6 |
6 |
–4 |
5 |
16 |
4 |
13 |
4 |
El comercio de mercancías de Asia registró una fuerte recuperación
en 2002, aunque el nivel del comercio siguió siendo inferior al de 2000.
El comercio de servicios comerciales fue menos dinámico que el comercio
de mercancías en 2002, con un incremento de las exportaciones del 5 por
ciento mientras que las importaciones aumentaron sólo ligeramente. Si
bien el fin del auge de la tecnología de la información fue el factor
más importante que originó la brusca caída de las exportaciones de Asia
en 2001, los moderados aumentos de la producción en este sector fueron
un elemento importante de la recuperación en 2002. Las seis economías
asiáticas con una proporción elevada de productos electrónicos en sus
exportaciones se beneficiaron de la recuperación del sector de la
tecnología de la información. Sin embargo, el repunte de sus
exportaciones e importaciones, que fue del 6 por ciento,
aproximadamente, no resultó ser suficiente para compensar íntegramente
la grave contracción experimentada en 2001.
El comercio del Japón en 2002 se distinguió por dos características
principales. La debilidad de la demanda interna y la depreciación media
anual del yen frente al dólar de los Estados Unidos favoreció el
crecimiento de las exportaciones por encima de las importaciones y
condujo a una disminución de los precios en dólares de las exportaciones
y las importaciones. Por consiguiente, la recuperación del valor en
dólares de las exportaciones de mercancías del Japón fue sólo del 3 por
ciento y las importaciones disminuyeron nuevamente cerca de un 4 por
ciento. La segunda característica destacada del comercio del Japón
en 2002 fue el marcado aumento de sus corrientes bilaterales con China.
Las exportaciones del Japón a China aumentaron en un 20 por ciento,
mientras que sus importaciones lo hicieron en un 7 por ciento. El año
pasado, China sustituyó a los Estados Unidos como proveedor de
mercancías más importante del Japón.
El crecimiento de las exportaciones e importaciones de China experimentó
una marcada aceleración durante el año. En 2002 en su conjunto, las
exportaciones e importaciones de mercancías aumentaron más del 20 por
ciento, mientras que en el cuarto trimestre de 2002 el valor del
comercio superó en un tercio el del período correspondiente de 2001. El
auge del comercio de China se puede atribuir en gran parte a las
corrientes de inversiones sin precedentes registradas en 2002, que antes
estaban destinadas principalmente a su sector de exportación. La
liberalización del comercio en el sector del automóvil ocasionó una
disminución de los precios internos lo que contribuyó a un gran
incremento de la demanda de turismos, un aumento de las importaciones de
productos de la industria del automóvil (un incremento del 40 por ciento
en lo que respecta al valor) junto con un enorme incremento de la
producción interna. Por lo que respecta al comercio en la esfera de la
agricultura, las exportaciones de productos agropecuarios de China
aumentaron (en valor) en un 13 por ciento, más rápidamente que sus
importaciones, que lo hicieron en un 8,5 por ciento. En muchos sentidos,
el ímpetu del dominio de China en Asia continuó el pasado año como
resultado de su crecimiento, que siguió siendo alto, el incremento de
las corrientes de IED y la excepcional expansión de su comercio. La
expansión del comercio de China representó el pasado año más de un
quinto del incremento de las exportaciones (e importaciones) mundiales
de mercancías. China se ha convertido, no sólo en un importante
proveedor, sino también en un importante mercado para muchos países.(8)
Después de superar al Reino Unido en 2002, China ocupa actualmente el
quinto lugar en la clasificación de los principales exportadores e
importadores en el comercio mundial de mercancías.
Otra característica interesante del comercio de Asia ha sido los
resultados relativamente menos dinámicos de Singapur y Hong Kong, China
en los últimos años. Ello puede atribuirse a dos factores, por lo menos.
En primer lugar, tanto Singapur como Hong Kong, China se han convertido
en economías de renta alta que han perdido su ventaja competitiva en
muchas de sus exportaciones tradicionales de manufacturas y, por lo
tanto, han desviado sus estrategias de desarrollo económico al sector de
los servicios. A raíz de una disminución de 2 dígitos en 2001, las
exportaciones de productos nacionales de Hong Kong, China experimentaron
una contracción del 18 por ciento, mientras que las de Singapur se
recuperaron en sólo un 1,5 por ciento. En segundo lugar, dentro del
sector de servicios, la posición de esas economías como centros
regionales de distribución/tránsito está siendo impugnada por sus
vecinos.
Perspectivas para 2003
En el momento de la elaboración del presente informe (abril de 2003) la
guerra en Oriente Medio ensombrece las perspectivas a corto plazo de la
economía mundial. Las proyecciones del curso del comercio y la
producción mundiales depende en gran parte de la evolución del conflicto
en el Iraq. Incluso en el supuesto más favorable de una guerra corta,
mucho dependerá de la rapidez con que la estabilidad política pueda
restablecerse en el Iraq y mantenerse en toda la región. En este
supuesto más favorable para la economía mundial, cabe esperar una
disminución de los precios del petróleo de su actual nivel de crisis de
33 dólares por barril, lo que serviría de estímulo a la actividad
económica mundial.
Las repercusiones de un conflicto militar en el Oriente Medio también
puede suponer para las relaciones internacionales un desafío que va más
lejos que las cuestiones de suministros de petróleo y estabilidad
regional. La intervención militar podría tener por efecto poner a prueba
todo el sistema de acuerdos e instituciones internacionales, que hasta
ahora han servido de base a la gobernanza mundial, y abrir paso a una
nueva y más insegura era de las relaciones internacionales.(9)
La erosión de la confianza en las instituciones mundiales podría alentar
la creación de bloques con ideas afines y políticas egoístas.
La desaceleración de la expansión económica de las economías
industriales observada en el último trimestre de 2002, la continua
atonía de la confianza empresarial y de los consumidores de los primeros
meses de 2003, reflejada también en la debilidad de los mercados de
valores, junto con unos precios del petróleo más altos requieren que se
rebajen las proyecciones económicas realizadas a finales de 2002 en las
que se preveía una aceleración moderada del crecimiento de la producción
mundial y un aumento anual significativo del comercio mundial. En vista
de la evolución reciente de los tipos de cambio -en particular la fuerte
apreciación del euro y el yen frente al dólar de los Estados Unidos- las
proyecciones de crecimiento tienen que ser recortadas en el caso de la
Unión Europea y el Japón y mejoradas en el de los Estados Unidos, con lo
que se ampliará aún más la diferencia prevista del crecimiento de la
demanda entre esas economías.
Las proyecciones arrojan un aumento de las corrientes comerciales
mundiales de menos del 3 por ciento en 2003. En el supuesto de que el
crecimiento del comercio siga siendo débil pero positivo en el primer
trimestre de 2003 y de que se recupere a una tasa moderada después -a
medida que se consolida en todo el mundo la actividad económica- se
prevé un aumento interanual de entre el 2 y el 3 por ciento. Esa tasa de
crecimiento del comercio sería inferior a la tasa media registrada en el
decenio de 1990.
En el sitio Web de la OMC
> Comunicado de prensa del año pasado (2 de mayo de 2002):
El comercio se recuperará ligeramente
en 2002 tras el fuerte descenso registrado en 2001
> Comunicado de prensa sobre las Estadísticas del Comercio Internacional
más recientes (7 de octubre de 2002)
Supachai: El carácter decepcionante
de las cifras comerciales subraya la importancia de acelerar las
negociaciones comerciales
> Pasarela de las
estadísticas del comercio
> Estudios y análisis
económicos de la OMC
Apéndice - Cuadro 1.
Principales exportadores e importadores en el comercio mundial de
mercancías, 2002
(En miles de millones de dólares y porcentaje)
|
Orden |
Exportadores |
Valor |
Parte porcen-tual |
Variación porcen-tual anual |
Orden |
Importadores |
Valor |
Parte porcen-tual |
Variación porcen-tual anual |
|
1 |
Estados Unidos |
693,5 |
10,8 |
-5 |
1 |
Estados Unidos |
1 202,5 |
18,0 |
2 |
|
2 |
Alemania |
612,2 |
9,5 |
7 |
2 |
Alemania |
493,3 |
7,4 |
1 |
|
3 |
Japón |
416,0 |
6,5 |
3 |
3 |
Reino Unido |
339,8 |
5,1 |
2 |
|
4 |
Francia |
329,5 |
5,1 |
2 |
4 |
Japón |
336,4 |
5,0 |
-4 |
|
5 |
China |
325,6 |
5,1 |
22 |
5 |
Francia |
326,4 |
4,9 |
-1 |
|
6 |
Reino Unido |
275,9 |
4,3 |
1 |
6 |
China |
295,2 |
4,4 |
21 |
|
7 |
Canadá |
252,5 |
3,9 |
-3 |
7 |
Italia |
241,1 |
3,6 |
4 |
|
8 |
Italia |
252,0 |
3,9 |
5 |
8 |
Canadá |
227,6 |
3,4 |
0 |
|
9 |
Países Bajos |
243,4 |
3,8 |
5 |
9 |
Países Bajos |
217,7 |
3,3 |
4 |
|
10 |
Bélgica |
213,2 |
3,3 |
12 |
10 |
Hong Kong, China |
208,6 |
3,1 |
3 |
|
|
|
|
|
|
|
importaciones
definitivas
a |
24,7 |
0,4 |
-21 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
11 |
Hong Kong, China |
200,6 |
3,1 |
5 |
11 |
Bélgica |
195,7 |
2,9 |
10 |
|
|
exportaciones nacionales |
16,7 |
0,3 |
-18 |
12 |
México |
176,5 |
2,6 |
0 |
|
|
reexportaciones |
183,9 |
2,9 |
8 |
13 |
España |
153,7 |
2,3 |
-1 |
|
12 |
Corea, Rep. de |
162,5 |
2,5 |
8 |
14 |
Corea, Rep. de |
152,1 |
2,3 |
8 |
|
13 |
México |
160,8 |
2,5 |
1 |
15 |
Singapur |
116,2 |
1,7 |
0 |
|
14 |
Taipei Chino |
130,3 |
2,0 |
6 |
|
importaciones definitivas |
57,7 |
0,9 |
-5 |
|
15 |
Singapur |
125,6 |
2,0 |
3 |
16 |
Taipei Chino |
112,6 |
1,7 |
5 |
|
|
exportaciones nacionales |
67,0 |
1,0 |
1 |
17 |
Suiza |
83,5 |
1,2 |
-1 |
|
|
reexportaciones |
58,6 |
0,9 |
5 |
18 |
Malasia |
80,2 |
1,2 |
9 |
|
16 |
España |
118,9 |
1,9 |
2 |
19 |
Austria |
77,7 |
1,2 |
4 |
|
17 |
Fed. de Rusia |
106,9 |
1,7 |
4 |
20 |
Australia |
72,7 |
1,1 |
14 |
|
18 |
Malasia |
95,7 |
1,5 |
9 |
|
|
|
|
|
|
19 |
Irlanda |
88,6 |
1,4 |
7 |
|
|
|
|
|
|
20 |
Suiza |
87,6 |
1,4 |
7 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
21 |
Suecia |
80,7 |
1,3 |
7 |
21 |
Suecia |
65,9 |
1,0 |
4 |
|
22 |
Austria |
79,1 |
1,2 |
12 |
22 |
Tailandia |
64,5 |
1,0 |
4 |
|
23 |
Arabia Saudita |
73,9 |
1,2 |
1 |
23 |
Fed. de Rusia |
60,0 |
0,9 |
12 |
|
24 |
Tailandia |
68,6 |
1,1 |
5 |
24 |
India |
56,3 |
0,8 |
12 |
|
25 |
Australia |
65,0 |
1,0 |
3 |
25 |
Polonia |
54,8 |
0,8 |
9 |
|
26 |
Brasil |
60,4 |
0,9 |
4 |
26 |
Irlanda |
51,9 |
0,8 |
3 |
|
27 |
Noruega |
60,3 |
0,9 |
2 |
27 |
Brasil |
49,5 |
0,7 |
-15 |
|
28 |
Dinamarca |
56,8 |
0,9 |
10 |
28 |
Dinamarca |
49,2 |
0,7 |
9 |
|
29 |
Indonesia |
52,0 |
0,8 |
0 |
29 |
Turquía |
48,8 |
0,7 |
18 |
|
30 |
India |
50,0 |
0,8 |
15 |
30 |
Rep. Checa b |
40,6 |
0,6 |
11 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Total de los países enumerados c |
5 538 |
86,2 |
- |
|
Total de los países enumerados c |
5 651 |
84,5 |
- |
|
|
Mundo c |
6 424 |
100,0 |
4 |
|
Mundo c |
6 685 |
100,0 |
3 |
a Las importaciones
definitivas se definen como importaciones menos reexportaciones.
b Las importaciones se
valoran f.o.b.
c Incluye una cuantía
significativa de reexportaciones o importaciones destinadas a la
reexportación.
Apéndice - Cuadro 2.
Principales exportadores e importadores en el comercio mundial de
servicios comerciales, 2002
(En miles de millones de dólares y porcentajes)
|
Orden |
Exportadores |
Valor |
Parte porcen-tual |
Variación porcentual anual |
Orden |
Importadores |
Valor |
Parte porcen-tual |
Variación porcentual anual |
|
1 |
Estados Unidos |
267,8 |
17,4 |
3 |
1 |
Estados Unidos |
218,4 |
14,3 |
13 |
|
2 |
Reino Unido |
121,0 |
7,9 |
10 |
2 |
Alemania |
142,8 |
9,4 |
4 |
|
3 |
Alemania |
94,9 |
6,2 |
14 |
3 |
Japón |
105,3 |
6,9 |
-2 |
|
4 |
Francia |
84,0 |
5,5 |
5 |
4 |
Reino Unido |
98,0 |
6,4 |
6 |
|
5 |
Japón |
64,7 |
4,2 |
2 |
5 |
Francia |
64,3 |
4,2 |
4 |
|
6 |
España |
61,1 |
4,0 |
6 |
6 |
Italia |
61,7 |
4,0 |
11 |
|
7 |
Italia |
58,7 |
3,8 |
3 |
7 |
Países Bajos |
55,9 |
3,7 |
5 |
|
8 |
Países Bajos |
54,7 |
3,6 |
5 |
8 |
Bélgica-Luxemburgo |
47,9 |
3,1 |
12 |
|
9 |
Bélgica-Luxemburgo |
53,3 |
3,5 |
9 |
9 |
China |
44,2 |
2,9 |
... |
|
10 |
Hong Kong, China |
44,0 |
2,9 |
6 |
10 |
Canadá |
41,7 |
2,7 |
0 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
11 |
China |
37,3 |
2,4 |
... |
11 |
Irlanda |
38,8 |
2,5 |
12 |
|
12 |
Canadá |
36,2 |
2,4 |
2 |
12 |
España |
36,2 |
2,4 |
9 |
|
13 |
Austria |
36,1 |
2,3 |
11 |
13 |
Corea, Rep. de |
33,9 |
2,2 |
2 |
|
14 |
Corea, Rep. de |
29,3 |
1,9 |
-1 |
14 |
Austria |
33,8 |
2,2 |
8 |
|
15 |
Suiza |
27,3 |
1,8 |
5 |
15 |
Dinamarca |
24,6 |
1,6 |
5 |
|
16 |
Singapur |
27,0 |
1,8 |
3 |
16 |
Taipei Chino |
24,4 |
1,6 |
3 |
|
17 |
Dinamarca |
26,9 |
1,8 |
0 |
17 |
Hong Kong, China |
23,9 |
1,6 |
-2 |
|
18 |
Irlanda |
26,2 |
1,7 |
31 |
18 |
Suecia |
23,1 |
1,5 |
1 |
|
19 |
Suecia |
22,0 |
1,4 |
1 |
19 |
Fed. de Rusia |
20,7 |
1,4 |
13 |
|
20 |
Taipei Chino |
21,3 |
1,4 |
10 |
20 |
Singapur |
20,6 |
1,4 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
21 |
India |
20,7 |
1,3 |
8 |
21 |
Australia |
17,0 |
1,1 |
3 |
|
22 |
Grecia |
18,9 |
1,2 |
-3 |
22 |
Noruega |
16,5 |
1,1 |
8 |
|
23 |
Noruega |
18,8 |
1,2 |
5 |
23 |
México |
16,4 |
1,1 |
-1 |
|
24 |
Australia |
16,0 |
1,0 |
1 |
24 |
Tailandia |
16,3 |
1,1 |
13 |
|
25 |
Tailandia |
14,9 |
1,0 |
16 |
25 |
Indonesia |
15,7 |
1,0 |
... |
|
26 |
Turquía |
14,4 |
0,9 |
-10 |
26 |
Malasia |
15,6 |
1,0 |
-5 |
|
27 |
Malasia |
14,1 |
0,9 |
-2 |
27 |
India |
15,5 |
1,0 |
-14 |
|
28 |
México |
12,6 |
0,8 |
0 |
28 |
Suiza |
15,3 |
1,0 |
1 |
|
29 |
Fed. de Rusia |
12,4 |
0,8 |
18 |
29 |
Brasil |
13,6 |
0,9 |
-14 |
|
30 |
Polonia |
9,8 |
0,6 |
0 |
30 |
Israel |
12,5 |
0,8 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Total de los países enumerados |
1 345,0 |
87,5 |
6 |
|
Total de los países enumerados |
1 315,0 |
86,4 |
6 |
|
|
Mundo |
1 540,0 |
100,0 |
5 |
|
Mundo |
1 520,0 |
100,0 |
5 |
|

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prensa (formato pdf, 20 páginas, 654 KB)
(1)
A mediados de 2002, las tasas de utilización de capacidad en el sector
manufacturero de los Estados Unidos, el Japón y la zona euro seguían
situándose muy por debajo de las tasas de utilización medias registradas
como promedio en el decenio de 1990.
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(2)
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las
Naciones Unidas (2003). Balance preliminar de las economías de América
Latina y el Caribe, 2002.
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(3)
Según la industria, las ventas mundiales de equipo electrónico y equipo
físico de TI disminuyeron en un 5 por ciento, aproximadamente, en tanto
que las ventas de material de fabricación de semiconductores
disminuyeron más del 20 por ciento en 2002.
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(4)
Departamento de Comercio de los Estados Unidos, Commerce News FT-900-12,
documento 11, página 16.
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(5)
La mayoría de este aumento está relacionado con el incremento de las
importaciones de servicios de seguros de los Estados Unidos que se
recuperaron de las secuelas de los pagos de seguros hechos como
consecuencia de los daños causados por los ataques terroristas del 11 de
septiembre de 2001.
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(6)
En el momento de redactar este informe (a comienzos de marzo de
2003) sólo cuatro países africanos han comunicado los datos anuales
completos relativos a su comercio de mercancías.
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(7)
Estos seis países son: Guinea Ecuatorial, Lesotho, Mozambique,
Seychelles, Sierra Leona y Tanzanía.
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(8)
China fue en 2001 el principal mercado de exportación de ocho países en
desarrollo y el segundo mercado más importante para otros cinco.
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(9)
Véase Martin Wolf, “America may not like the
new world it is about to create”, Financial
Times, 12 de marzo de 2003.
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