El Presidente recuerda que, en el marco del punto
3 del orden del día de la Conferencia Ministerial de Doha, los
Ministros pidieron al Consejo General que determinara el lugar y las
fechas del quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial. En
la reunión celebrada en diciembre de 2001 el Consejo General
acordó que el quinto período de sesiones tuviera lugar en México.
Desde entonces, ha celebrado consultas con un gran número de
delegaciones sobre la cuestión de las fechas y ha tratado también de
obtener asesoramiento de los Miembros en numerosas conversaciones y
reuniones individuales con las delegaciones, con inclusión de
representantes de agrupaciones regionales y de otro tipo en la OMC. Por
otra parte, ha podido asimismo aprovechar la oportunidad de la
celebración de la Semana en Ginebra el mes anterior para hablar de
ésta y otras cuestiones con delegaciones no residentes, para las que
son también de mucho interés. En esas reuniones informó a las
delegaciones de que la preferencia del Gobierno mexicano con respecto a
las fechas era el período comprendido entre mediados de septiembre y
mediados de octubre, y también de que México venía considerando las
ciudades de Acapulco y Cancún como lugares de celebración de esa
reunión. Indicó asimismo que la elección por parte de México del
período septiembre-octubre tenía que ver con consideraciones
prácticas, ya que, tanto antes como después de ese período, en los
dos lugares objeto de consideración los Miembros coincidirían con la
temporada de turismo nacional o extranjero. Naturalmente, ello tendría
consecuencias para la seguridad y para la logística, la tranquilidad
con la que puede y debe desarrollarse la Conferencia, la reserva en
bloque de alojamiento en hoteles, y el costo y la disponibilidad de
alojamiento en hoteles y de transporte aéreo.
Casi todas las delegaciones con las que ha celebrado consultas han
indicado que, por muchos motivos diferentes, les parece bien y desean
respetar el período preferido por el Gobierno anfitrión. En opinión
de muchas de esas delegaciones, la Quinta Conferencia Ministerial debe
ser una reunión sustantiva y, por consiguiente, debe darse tiempo
suficiente para que las negociaciones y otras tareas en curso alcancen
un nivel de progreso significativo y para que se trasluzcan los
esfuerzos en materia de asistencia técnica y creación de capacidad.
Para algunas delegaciones son también importantes las consideraciones
en materia de costos. Varias delegaciones subrayaron la necesidad de
evitar una postergación indebida de las fechas, por temor a que no
hubiera tiempo suficiente para hacer un seguimiento de las decisiones
que puedan adoptar los Ministros, habida cuenta especialmente de la
fecha límite del 1º de enero de 2005 para la conclusión de las
negociaciones. Unas cuantas delegaciones expresaron preferencia por
fechas en julio/agosto u octubre/principios de noviembre, y varias
señalaron la necesidad de evitar coincidencias con la Asamblea General
de las Naciones Unidas, que está previsto comience el 16 de septiembre de 2003, o con el Ramadán, que empieza a finales de octubre y dura un
mes aproximadamente. México le ha informado también de que los días
15 y 16 de septiembre de 2003 son festivos en el país. Las delegaciones
dejaron claro que debía adoptarse una decisión sobre las fechas del
quinto período de sesiones en la reunión en curso, habida cuenta de la
vinculación con la planificación de la labor sustantiva que es preciso
realizar en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo, y para que
México pueda hacer todos los preparativos necesarios.
El representante de México dice que, para determinar el lugar
de celebración de la Quinta Conferencia Ministerial, su país
consideró una serie de ciudades que pudieran proporcionar los servicios
y la infraestructura necesarios para celebrar una reunión de esa
índole. Su evaluación inicial condujo a una preselección en la que
figuraban Acapulco y Cancún. Representantes del Gobierno mexicano y de
la Secretaría visitaron ambas ciudades hace unas semanas para poder
adoptar una decisión definitiva. Aunque esas visitas demostraron que
ambas ciudades podían acoger una Conferencia Ministerial, su Gobierno y
la Secretaría coincidieron en que Cancún tenía ciertas ventajas sobre
Acapulco. A continuación, hace una breve exposición, con diapositivas,
de las instalaciones que ofrece Cancún y pone de relieve tres
importantes ventajas: en primer lugar, el emplazamiento geográfico
facilita la seguridad y la logística; en segundo lugar, el hecho de que
sea un destino turístico garantiza alojamiento y transporte de alta
calidad; y, en tercer lugar, el centro de convenciones ofrece los
elementos necesarios para una Conferencia productiva y sin tropiezos.
Por otra parte, como su país se propone que esta Conferencia sea
acogida por América Latina y el Caribe, Cancún tiene la
característica adicional de formar parte de la región del Caribe. Por
consiguiente, México se ha tomado la libertad de sugerir que la
Conferencia Ministerial se celebre en Cancún.
Con respecto a posibles fechas para la reunión, el Presidente ha
expuesto las opiniones expresadas en las consultas mantenidas hasta la
fecha. Mediados de septiembre es una posibilidad que ningún Miembro ha
sugerido, pero que parece la más razonable desde el punto de vista de
la logística, el alojamiento en hoteles, las corrientes de visitantes e
incluso el clima. Este último aspecto es importante, dado que cuanto
más se aproxima octubre mayor es el riesgo de huracanes. Teniendo todo
ello en cuenta, su delegación propone los días 10 a 14 de septiembre de 2003 como fechas de celebración del quinto período de sesiones.
El Consejo General toma nota de las declaraciones formuladas y
de la elección de Cancún por parte de México como lugar de
celebración del quinto período de sesiones, y acuerda que el
quinto período de sesiones se celebre los días 10 a 14 de septiembre de 2003.