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Quisiera en primer lugar felicitarlos con motivo del Cincuentenario del
Acuerdo General sobre
Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), piedra angular del sistema multilateral de
comercio.
Este sistema ha hecho posible una expansión y un crecimiento sin
precedentes del comercio
mundial, y ha sentado los cimientos de la paz en la comunidad internacional, cuya interdependencia
a través del comercio y las inversiones es cada vez mayor. Se ha fortalecido el GATT, y la
Organización
Mundial del Comercio (OMC) no sólo constituye un foro para la liberalización y la
elaboración de
normas a nivel multilateral, sino que también dispone de un mecanismo moderno y único
para resolver
de manera justa y objetiva los problemas comerciales. Reconozco muy especialmente el valor de este
sistema, por haber participado, en calidad de Ministro de Comercio Exterior y de Industria, en
negociaciones celebradas en condiciones de tensión política, como las negociaciones
entre el Japón
y los Estados Unidos sobre los automóviles.
Sin embargo, no debemos darnos por satisfechos. La economía
mundial debe hacer frente
actualmente al desafío que plantea la crisis económica en Asia. El Japón
confía plenamente en la
recuperación de las economías asiáticas que se están esforzando
verdaderamente por superar sus
dificultades, y está dispuesto a ayudar en la mayor medida posible a estos países. La
liberalización
del comercio y de las inversiones ha desempeñado un papel crucial en el desarrollo de las
economías
asiáticas. Asimismo, la realización de reformas adecuadas de la estructura
económica y el logro de
una mayor liberalización en el marco del sistema multilateral de comercio serán una
contribución
importante a la reanudación de un crecimiento económico sostenido. Deseo aprovechar
esta ocasión
para instar a los Miembros a que expresen su voluntad de resistirse a las tendencias proteccionistas
y de seguir manteniendo abiertos sus mercados.
El sistema multilateral de comercio debe evolucionar en forma
dinámica, para poder seguir
siendo la base de la economía mundial. Tenemos la responsabilidad de legar a las
generaciones futuras
el sistema de la OMC -fruto de los diligentes esfuerzos desplegados por nuestros predecesores-
reforzado
y mejorado. Por consiguiente, debemos reflexionar seriamente sobre la manera de proseguir el
proceso
de liberalización en el marco del sistema de la OMC a partir del año 2000. El
Japón apoya la idea
de que se celebren amplias negociaciones encaminadas a la liberalización del comercio, que
incluyan
los aranceles aplicables a los productos industriales, las normas sobre inversiones y otras nuevas
esferas,
además del "programa incorporado" resultante de la Ronda Uruguay. El
Japón espera sinceramente
que se pueda adoptar una decisión adecuada en la Conferencia Ministerial de 1999, gracias a un
amplio
diálogo entre los Miembros.
Debemos trabajar activamente en los nuevos temas, por ejemplo, el del
medio ambiente, que
han surgido a raíz de la globalización de la economía internacional.
Además, debemos abordar la
cuestión de cómo lograr que los países en desarrollo obtengan suficientes
beneficios del sistema de
la OMC, y cómo garantizar la primacía del sistema multilateral frente a los acuerdos
regionales, que
son cada vez más numerosos.
El Japón está realizando actualmente varias reformas que
tienen por objeto lograr que su sistema
económico y social sea más abierto y orientado hacia el mercado y, por tanto, se adapte
mejor a las
realidades del siglo XXI. Además, el Gobierno del Japón ha preparado recientemente un
importante
conjunto de medidas económicas que esperamos ayuden al Japón a recuperarse de las
dificultades
económicas actuales y contribuyan al crecimiento estable de las economías
asiáticas, así como al
desarrollo futuro de la economía mundial.
Lamento mucho no poder asistir a la reunión del Cincuentenario a
causa de las deliberaciones
que se celebran actualmente en la Dieta y que son indispensables para poder aplicar
rápidamente el
conjunto de medidas económicas que mencioné anteriormente. Permítanme
reiterar sin ambages el
firme compromiso del Japón con el sistema multilateral de comercio y su voluntad de seguir
haciendo
todo lo posible por cumplir ese compromiso.
Por último, deseo rendir homenaje al Gobierno de la
Confederación Suiza y a la Secretaría
de la OMC, y a su Director General, el Sr. Renato Ruggiero, por los abnegados esfuerzos que han
desplegado para aprovechar al máximo tan prometedora ocasión. Confío
plenamente en que esta Reunión
será una importante contribución a un mayor fortalecimiento del sistema multilateral de
comercio.
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