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¿Qué
tiene de particular esta Conferencia Ministerial? Volver
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Esta
Conferencia dará inicio a nuevas e importantes negociaciones para
ampliar la liberalización del comercio internacional y revisar
algunas de las normas comerciales actuales. También pondrá en marcha
un programa de trabajo para examinar otras cuestiones importantes.
Los
Acuerdos de la OMC actualmente en vigor son el resultado de la Ronda
Uruguay de negociaciones 1986-1994. Aunque han tenido como
consecuencia una importante reforma de las normas del comercio mundial
y una reducción sustancial de los obstáculos al comercio, muchos
participantes desearían que se introdujeran más mejoras en el
sistema de comercio.
En
concreto, en los acuerdos sobre servicios (el Acuerdo General sobre el
Comercio de Servicios, AGCS) y sobre la agricultura se estipula la
reanudación de las negociaciones a principios del 2000. Estos dos
temas figurarán sin duda en las nuevas negociaciones.
Además,
muchos Miembros de la OMC han propuesto que las negociaciones abarquen
otras cuestiones
Los
preparativos comenzaron durante la Segunda Conferencia Ministerial en
Ginebra, en mayo de 1998. Su ritmo se aceleró en septiembre de 1998
en el Consejo General. En marzo de 1999 se presentaron por primera vez
las propuestas de puntos por negociar. En septiembre de 1999, el
Consejo General empezó a reunir las distintas ideas en un proyecto de
declaración que se publicará en Seattle. En otras palabras, la
Declaración incluirá -entre otras cosas- el programa de las
negociaciones.
A
mediados de septiembre se habían presentado más de 150 propuestas.
En la Lista de documentos se ve que esas propuestas se refieren a:
aranceles, antidumping, subvenciones, salvaguardias, medidas en
materia de inversiones, facilitación del comercio, comercio electrónico,
política de competencia, pesquerías, transparencia de la contratación
pública, asistencia técnica, creación de capacidad y otros aspectos
del desarrollo, protección de la propiedad intelectual, y muchos
otros temas -además de la agricultura y los servicios.
Muchas
de las propuestas no están destinadas específicamente a las
negociaciones, sino a los programas de trabajo sobre otras cuestiones
importantes. En su mayoría, tienen su origen en los asuntos que han
preocupado a muchos países durante los últimos cuatro años, al
entrar en vigor o comenzar a aplicarse los resultados de la Ronda
Uruguay.
Los
Miembros de la OMC están decidiendo mediante debates en el Consejo
General, en Ginebra, cuáles de esos asuntos (aparte de la agricultura
y los servicios) se incluirán en las negociaciones y cuáles en el
programa de trabajo.
También
hay propuestas encaminadas a que en la reunión de Seattle se
establezca un pacto especial para ayudar a los países menos
desarrollados a lograr un acceso más fácil a los mercados de los países
más ricos, y a que se lleven a cabo otros trabajos sobre asistencia técnica
a los países menos adelantados dentro del marco integrado establecido
en 1997 por la OMC y varias otras organizaciones.
Seattle
será sólo el principio Volver
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Es
importante aclarar que la Conferencia Ministerial de Seattle será sólo
el principio de las negociaciones, al igual que la Ronda Uruguay, que
duró siete años, dio comienzo con una reunión ministerial en Punta
del Este en 1986 y la Ronda de Tokio, de seis años, se inició en
Tokio en 1973.
Tras
su comienzo en Seattle, las negociaciones y programas de trabajo
actuales se desarrollarán en Ginebra, donde tiene su Sede la OMC.
Muchos países han sugerido que se fije un plazo de tres años para
estas nuevas negociaciones. La decisión la tomarán en Seattle los
Ministros, que serán conscientes de que en el pasado la experiencia
ha puesto de manifiesto que no siempre resulta fácil finalizar unas
negociaciones amplias y complicadas en un plazo determinado.
¿Será
la iniciación de las negociaciones el único “resultado”
de la reunión de Seattle? Volver
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No
necesariamente. Es posible que se llegue a algún acuerdo acerca de
las propuestas que entrañan menos problemas y pueden, no obstante,
ser importantes para el comercio mundial. Pero también es evidente
que se requerirán varios años para negociar las principales
cuestiones.
Al
mismo tiempo, varios países han expuesto su deseo de que la reunión
de Seattle examine atentamente la forma en que se están aplicando los
resultados de la Ronda Uruguay. Se trata de un ámbito por el que ha
manifestado mucho interés gran número de países.
Por
ejemplo, los países en desarrollo desean que se examine la forma en
que han sido aplicados los acuerdos sobre las medidas antidumping, las
subvenciones, y los textiles y el vestido.
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