|
Lamento que la
ceremonia inaugural de esta mañana no haya podido celebrarse según lo
previsto. Pero
acaba de tener lugar un fructífero almuerzo de trabajo de los Ministros. La sesión
plenaria se iniciará a las 15.00 h con arreglo al programa. Los grupos de negociación
están en plena marcha. Esta Conferencia será un éxito.
Los
Estados Unidos de América, como todos los países libres, tiene un historial de protestas
pacíficas. Las manifestaciones pacíficas de protesta han dado lugar a reformas
importantes y grandes logros en los Estados Unidos. Han conducido con eficacia a un
proceso de diálogo y compromiso que abrió paso a las realizaciones. Pero la violencia y
el comportamiento destructivo nunca han formado parte de ese proceso.
La
violencia no es nunca una forma apropiada de resolver diferencias. Sé que la violencia
viene de un minúsculo sector que, mediante tales acciones, menoscaba las de quienes se
han hecho presentes aquí para manifestar constructivamente su protesta. La Organización
Mundial del Comercio ha tratado en los últimos años de ampliar sus contactos con gente
de todos los sectores de la sociedad. Nuestros esfuerzos de transparencia no han sido
perfectos. Queda trabajo por hacer. Pero sólo el diálogo constructivo permitirá
realizar progresos en esta esfera.
Hoy ha
sido un día muy triste en Seattle. Pido encarecidamente a todos los que están aquí que
en los próximos días actúen con la máxima moderación, en momentos en que tratamos de
alcanzar un resultado que beneficie a las familias trabajadoras de todo el
mundo. Esta es
una Conferencia Ministerial. En ella los Ministros tienen el derecho de representar a sus
pueblos. Pido a quienes se han congregado aquí que respeten los derechos de los pueblos
de otros países; pueblos como los de la India, Fiji y Sudamérica, por no mencionar sino
a algunos.
|