
Séptima reunión extraordinaria del Comité de
Agricultura
26-28 de marzo de 2001
Séptima
reunión extraordinaria del Comité de Agricultura
Esta
séptima reunión extraordinaria que celebramos hoy marca
el final de la primera etapa de las negociaciones. Como
lo acordamos en marzo del año pasado en la primera
reunión extraordinaria, debemos ahora hacer el balance
de los progresos realizados hasta la fecha en esas
negociaciones.
El
Acuerdo sobre la Agricultura de la Ronda Uruguay y los
compromisos conexos consignados en la Lista de
compromisos de cada Miembro fueron los primeros pasos del
proceso de reforma a más largo plazo del comercio de
productos agropecuarios que se menciona en el Preámbulo
y el artículo 20 del Acuerdo. Conforme al artículo 20,
las negociaciones para proseguir el programa de reforma
tenían que iniciarse un año antes del término del
período de aplicación.
Durante
los últimos 12 meses, el Comité de Agricultura ha
mantenido una serie de reuniones extraordinarias en las
que ha negociado la prosecución del proceso de reforma
como lo exige el artículo 20 del Acuerdo sobre la
Agricultura y de conformidad con la decisión adoptada
por el Consejo General en febrero de 2000.
A
mi parecer, se han realizado muchos progresos en el marco
del programa de trabajo establecido en marzo del año
pasado para la primera etapa de las negociaciones.
Evidentemente, es importante mantener ese estímulo a lo
largo de la próxima etapa de las negociaciones.
En
total, se han recibido 44 propuestas de negociación y 3
documentos de carácter técnico de 125 países Miembros
de la OMC que abarcan las diferentes cuestiones relativas
al comercio agropecuario que tienen un interés y una
importancia primordiales y fundamentales para los países
participantes en cuestión. Además, la Secretaría, a
solicitud de los Miembros, ha preparado 27 documentos de
antecedentes con objeto de facilitar el proceso de
negociación.
Esas
propuestas y comunicaciones se han examinado de manera
detallada e intensiva. Estoy convencido de que ello nos
ha permitido apreciar mejor la amplia gama de intereses
en juego, así como la complejidad de muchas de las
cuestiones que se habrán de tratar con más detalle en
la próxima etapa de las negociaciones previstas en el
artículo 20.
En
cierto sentido, la primera etapa de las negociaciones,
aunque ha implicado una gran cantidad de trabajo en las
capitales y en las series de reuniones extraordinarias,
ha transcurrido de manera relativamente fluida. Su
importancia reside en el hecho de que conocemos ahora las
posiciones básicas de los participantes. El proceso que
iniciaremos en la próxima etapa representa un mayor
desafío.
A
petición de ustedes, he mantenido extensas consultas
informales sobre la manera de estructurar y organizar la
segunda etapa de las negociaciones previstas en el
artículo 20. Quiero agradecer a todas las delegaciones
sus contribuciones y su asistencia a este respecto. Todo
me alienta a pensar que el proyecto de programa de
trabajo que se está examinando constituye una base bien
equilibrada para la próxima etapa de las negociaciones.
Cedo
ahora la palabra para que los Miembros puedan formular
sus declaraciones en el contexto del presente balance.
|