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> Véase más
detalles y Primera etapa, Segunda etapa
En el curso de los debates, los nuevos Miembros y las economías en transición han argumentado
reiteradamente en favor del trato especial y diferenciado para los países que se hallan en su situación,
debido al estado de sus economías y a que los nuevos Miembros se encuentran aún aplicando los
compromisos sobre acceso a los mercados de conformidad con sus acuerdos de adhesión.
Tampoco en este epígrafe han propuesto cifras concretas algunos participantes importantes, lo que ha dado lugar a críticas de otros
participantes.
Aranceles > volver al principio
¿Qué tipo de
fórmula para las reducciones?
- La
“fórmula suiza” o una similar, que produciría reducciones
mucho más pronunciadas de los aranceles más elevados. Dos
propuestas, planteadas por varios países, llevarían el arancel máximo
a un 25 por ciento al cabo de cinco años. Los críticos dicen que
esta fórmula sería demasiado ambiciosa y requeriría demasiados
ajustes, y algunos dicen que no sería equitativa, porque los países
con aranceles más bajos no tendrían mucho que hacer. Algunos
también han argumentado que una fórmula suiza sería demasiado
complicada ya que sería necesario convertir los aranceles específicos
en aranceles ad valorem (véase más adelante). Se propusieron
asimismo algunas otras variantes de un enfoque no lineal.
(La fórmula suiza fue propuesta por primera vez por Suiza en las
negociaciones de la Ronda de Tokio, en el decenio de 1970, para
las negociaciones sobre aranceles industriales. Suiza no apoya
este enfoque en las actuales negociaciones sobre la agricultura.)
- El
“enfoque de la Ronda Uruguay”, que es “lineal”, es decir,
el mismo porcentaje de reducciones cualquiera que sea el tipo
arancelario inicial. Se permiten variaciones para productos específicos
siempre que el promedio aritmético de todos los productos cumpla
el objetivo. Los defensores expresaron que la tasa sería
negociada junto con las tasas de reducción de las subvenciones a
la exportación y de la ayuda interna, y otras cuestiones.
Ambos
enfoques incluyen el trato especial y diferenciado para países en
desarrollo. (Uruguay prefiere la fórmula suiza, Suiza prefiere el
enfoque de la Ronda Uruguay ….)
¿Tipos
arancelarios ad valorem (porcentaje del precio) o específicos
(dólares por tonelada, etc.)?
Varios
países critican los aranceles específicos porque a su juicio carecen
de transparencia y otorgan un aumento de la protección cuando los
precios descienden, y proponen la eliminación de la totalidad o a la
mayoría de ellos. Otros dicen que los aranceles específicos tienen
ventajas (por ejemplo, los comerciantes saben lo que deben pagar sin
necesidad de referirse a los precios) y que convertirlos a aranceles ad
valorem sería muy complicado.
Exención
para ciertos productos: Varios países en desarrollo dicen que
deberían estar exentos de compromisos de reducción respecto de los
productos alimenticios básicos, por motivos de seguridad alimentaria.
Contingentes arancelarios
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Volúmenes: La mayoría quiere una ampliación de los contingentes arancelarios. Algunos dicen que el objetivo último debe ser un régimen exclusivamente arancelario. Algunos países proponen ampliar los contingentes según los niveles de consumo interno, sosteniendo que esto resultaría más significativo. Otros dicen que sería más sencillo realizar la ampliación a partir de los volúmenes de importación consolidados dentro de los contingentes arancelarios. Algunos quieren que se vuelvan a calcular
algunos contingentes a fin de que reflejen niveles más actualizados del consumo interno. Otros se oponen a todo lo que pudiera permitir que se redujera la magnitud de los
contingentes.
Aranceles aplicados dentro de los
contingentes: Algunos quieren que estos aranceles lleguen a cero. Otros dicen que mantener los aranceles aplicados dentro de los contingentes por encima de cero
contribuirá a reducir la brecha entre los tipos arancelarios aplicados dentro y fuera de los contingentes, conduciendo al final a un sistema exclusivamente arancelario. Otro grupo se opone en general a los aranceles cero dentro de los contingentes, excepto en las preferencias a favor de los países menos
adelantados.
Administración de los
contingentes: Algunos miembros quieren establecer principios: los métodos de administración deberán ser prácticos,
predecibles, transparentes; deberán permitir que el comercio se lleve a cabo sobre bases comerciales; deberán alentar la utilización plena de los contingentes; las licencias de importación no utilizadas deberán ser reasignadas; las asignaciones por países
especificados deberán ser eliminadas gradualmente; las importaciones provenientes de países no miembros de la OMC deberán ser excluidas de los contingentes de la OMC, etc. También quieren que se prohíba el método de la subasta, ya que ello supone una corriente de dinero hacia los gobiernos, posiblemente en exceso de sus consolidaciones
arancelarias.
Otros defienden el método de la subasta como transparente y eficaz. Algunos preferirían una
lista indicativa de métodos que pueden ser utilizados, y entre ellos algunos quieren que en las negociaciones se aclare si el método de la subasta cumple las normas de la OMC, de modo que los gobiernos puedan utilizar estos métodos con confianza. Algunos sostienen que los Miembros deberían tener a su
disposición una gama de métodos de asignación para su utilización en diferentes circunstancias. Algunos defienden el método de subasta como transparente y
eficaz.
Salvaguardias especiales
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Muchos países en desarrollo quieren tener la posibilidad de utilizar salvaguardias especiales o algo similar. En la actualidad, estas salvaguardias sólo están al alcance de los países que
“arancelizaron” en la Ronda Uruguay, y para los productos que arancelizaron. Pocos países en desarrollo hicieron esto. Este reclamo ha suscitado cierta consideración favorable. Un grupo de países propone simplificar los métodos de aplicación de derechos para
“compensar” las subvenciones a la exportación sobre los productos
importados.
Algunos países proponen una nueva salvaguardia para productos perecederos o de temporada. Otros se oponen a
ello.
Empresas comerciales del Estado importadoras > volver al principio
Entre las cuestiones esenciales figura la de si podrían asignarse contingentes arancelarios a las
empresas comerciales del Estado. Algunos dicen que el poder monopólico y la propiedad estatal pueden permitir a las empresas perturbar el acceso a los mercados mediante los contingentes y quieren que esto se prohíba. Otros están en
desacuerdo.
Existe un amplio apoyo a la mejora de la transparencia en los casos en que las empresas del Estado manejan contingentes
arancelarios.
Otras cuestiones relativas al acceso a los mercados > volver al principio
Inocuidad de los
alimentos: Los defensores de incluir esta cuestión en las negociaciones dicen que los Miembros no deberían depender de las resoluciones de las diferencias, sino utilizar las
negociaciones para aclarar elementos esenciales, teniendo en cuenta los informes del Órgano de Apelación y de los grupos especiales de solución de diferencias. En particular: las medidas deberían ser
proporcionales al objetivo de inocuidad alimentaria, no deberían ser discriminatorias, deberían aplicarse de
manera sistemática; deberían compararse los costos y beneficios de medidas alternativas; los datos
científicos deberían volver a evaluarse a medida que surge nueva información; las medidas deberían
basarse en la ciencia. Otros responden que esta es una cuestión relativa a las medidas sanitarias y
fitosanitarias (MSF) y no un tema para las negociaciones sobre la agricultura. Algunos se quejan de que, en
general, las medidas sanitarias y fitosanitarias están ya sustituyendo a los aranceles como obstáculos
indeseables al
comercio.
Etiquetado
obligatorio: Sus defensores dicen que es necesario para suministrar información a los consumidores y para abarcar cuestiones como las relativas a los métodos de producción y la
trazabilidad. Otros dicen que el etiquetado pertenece al ámbito de los obstáculos técnicos al comercio (OTC) y no al de la
agricultura.
Indicaciones geográficas: Algunos países piden que el nivel más elevado de protección que se
concede actualmente a las indicaciones geográficas de vinos y bebidas espirituosas sea extendido a otros productos y quieren que esto sea tratado en las negociaciones sobre agricultura. Otros, que también procuran la extensión, dicen que se conformarían con dejar el tema en el ámbito del órgano
competente en materia de propiedad intelectual, el Consejo de los ADPIC, siempre que en él se hagan
progresos. Otros se oponen a la extensión.
Resumen del Presidente > volver al principio
En la reunión formal del 6 de septiembre de 2002, las observaciones finales del Presidente Stuart
Harbinson fueron las
siguientes:
“Las deliberaciones pusieron de manifiesto, y confío en que ello quede aún más claro con mi resumen, que se ha realizado una abundante labor. Se formularon numerosas propuestas específicas y hemos tenido un debate sumamente útil sobre las ventajas y los
inconvenientes.
A este respecto, cuando reflexiono sobre la posible forma del documento general que debo presentar en una fecha no muy distante, tengo que decir que me preocupa la falta de concreción en algunos
temas.
Está claro que en las próximas semanas y meses será necesario que intensifiquemos nuestros
esfuerzos aquí, en Ginebra, en las capitales y también directamente entre participantes. Desearía exhortar a todos, a estas alturas, a no trabajar aisladamente. A estas alturas todos nosotros deberíamos estar en condiciones de comprender las posiciones de los demás y comenzar a trabajar para afinar las nuestras y acortar las
diferencias.”
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