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> Véase
más detalles y Primera etapa,
Segunda etapa
> Información general: “Los compartimentos” de ayuda interna
Durante
los debates, los países en desarrollo que son nuevos Miembros y las
economías en transición abogaron reiteradamente a favor del trato
especial y diferenciado.
Para
los nuevos Miembros que son economías en transición, el reclamo se
basa en la situación de sus economías y en que los nuevos Miembros
están aún aplicando los compromisos asumidos en el marco de sus
acuerdos de adhesión. Algunos pidieron que el trato especial y
diferenciado estuviera basado en “criterios objetivos” como el
nivel de desarrollo y el ingreso per cápita, argumentando que algunos
“países en desarrollo” son más ricos y tienen sectores agrícolas
más desarrollados que algunas economías en transición.
Algunos
países en desarrollo han subrayado reiteradamente su argumento de que
las pequeñas economías vulnerables necesitan un trato especial,
incluidas las preferencias comerciales y períodos más largos para el
ajuste.
Compartimento verde > volver al principio
Hay dos cuestiones
generales:
¿Es suficientemente flexible el compartimento verde para atender las preocupaciones no
comercia-les (protección del medio ambiente, desarrollo rural, bienestar animal, etc.) y las necesidades de los países en
desarrollo?
Varios países pidieron una mayor
flexibilidad, y uno de ellos propuso añadir al Anexo 2 (en el que se define el compartimento
verde) un nuevo párrafo que permitiese la compensación de los costos
ocasionados por la aplicación de normas más
estrictas, tales como las relativas al bienestar animal, impuestas por los consumidores y por los votantes
(“preocupaciones ajenas a los productores”).
Varios países reclamaron mayor flexibilidad para sus
preocupaciones.
Los más ambiciosos defensores de la liberalización expresaron su preocupación acerca de que muchas propuestas añadirían subvenciones que distorsionan el comercio al compartimento
verde.
¿Distorsiona el comercio el compartimento
verde? Varios países desarrollados y en desarrollo dicen que sí, sea por la gran magnitud de las subvenciones del compartimento verde en algunos países, porque ciertas ayudas a los ingresos disminuyen los costos de los
agricultores, reducen los riesgos y sostienen la oferta, o porque algunos programas se han aplicado de forma que producen distorsiones
(por ejemplo, se han ajustado los períodos de base utilizados para determinar los niveles de ingresos sujetos a
ayuda). Un país en desarrollo citó el ejemplo de un país que gastó 1.300 millones de dólares en ayuda a los ingresos para los productores de arroz en 1999/2000, cuando el valor de la producción total de arroz de ese país fue de 1.200 millones de dólares.
Estos países quieren un límite máximo global para los pagos del compartimento
verde, que se impongan límites para tipos específicos de programas, o que algunos programas de ayuda a los ingresos sean eliminados del compartimento
verde. Algunos quieren reexaminar la condición de que estas
subvenciones no deberían tener efectos de distorsión del comercio o tenerlos en grado mínimo.
Otros países rechazan la opinión de que el compartimento verde produzca más que efectos mínimos de distorsión del
comercio.
Párrafo 2 del artículo 6 > volver al principio
Este párrafo se refiere a las exenciones de los compromisos del compartimento ámbar para los países en
desarrollo. Los países en desarrollo han puesto énfasis en la necesidad de
conservarlas, y quizás de añadir flexibilidad adicional. En particular, los países que más se han hecho oír son aquellos que
utilizan la disposición a fin de diversificar la producción con objeto de abandonar cultivos ilícitos.
Compartimento azul > volver al principio
Algunos defensores de la liberalización han reclamado la eliminación gradual del compartimento azul en un período sujetos a negociación. Otros proponen cinco años para los países desarrollados y nueve años para los países en
desarrollo, el mismo plazo que para la eliminación progresiva del
compartimento ámbar. Consideran que el compartimento azul ha sido una medida temporal que distorsiona el comercio y que ha dejado de resultar útil.
Otros defienden enérgicamente el compartimento
azul, diciendo que distorsiona el comercio en menor medida que el compartimento ámbar y que es necesario dejar margen para que la reforma se lleve a cabo en sus países (lo ven como una etapa en el proceso de abandono del compartimento ámbar).
Compartimento ámbar > volver al principio
Las diferencias principales son las
siguientes:
¿Eliminación o reducción
sustancial? Varios países desarrollados y en desarrollo quieren que las subvenciones del compartimento ámbar queden finalmente
eliminadas, en un período de entre tres a cinco años para los países
desarrollados, en un período más largo, del orden de los nueve años, para los países en
desarrollo. Esto llevaría a todos los Miembros a niveles de
minimis (el 5 por ciento de la producción agrícola en los países
desarrollados, el 10 por ciento en los países en desarrollo); varios aducen que si todos reducen estas subvenciones hasta el nivel
de minimis, el resultado será equitativo y “armonizado” (el mismo para
todos). Algunos van más lejos y dicen que para los países
desarrollados también deberían ser eliminados los niveles
de minimis. Algunas propuestas incluyen una aportación
inicial, en virtud de la cual la mitad de la reducción se haría al
comienzo.
Otros responden que la eliminación excede el objetivo del mandato de Doha de
“reducir sustancialmente” estas subvenciones que distorsionan el
comercio. Dicen que la eliminación sería demasiado drástica como para permitirles continuar el proceso de
reforma. Algunos proponen dos ritmos de compromisos de reducción, uno para productos que son principalmente exportados y otro para
aquellos que son principalmente para el consumo
interno, como medio de diferenciar las ayudas que distorsionan más el comercio internacional de aquéllas que lo distorsionan
menos, una distinción que algunos partidarios de la liberalización
rechazan. Los países que abogan por un enfoque más cauteloso no han propuesto cifras para las
reducciones, diciendo que éstas deberían ser discutidas una vez que estén más claras las normas básicas.
¿Límites a la MGA Total o límites a la MGA para productos específicos?
Actualmente, los compromisos de reducción están basados en la “Medida Global de la Ayuda
Total” (MGA), que permite que las subvenciones sean desplazadas entre
productos. La mayoría de los partidarios de la liberalización quieren establecer límites para productos específicos, quizás con alguna flexibilidad para
determinados productos. Otros, con inclusión de unos pocos que procuran reducciones más
ambiciosas, prefieren la flexibilidad del actual método porque permite ajustes e impide que las subvenciones
queden acopladas a productos específicos que podrían carecer de ventaja
comparativa.
De
minimis: Algunos países en desarrollo y economías en transición desean que se eleven sus límites
(actualmente las economías en transición son tratadas como países
desarrollados). Otros prefieren conservar los límites sin cambios, y algunos de ellos se oponen a la utilización de las subvenciones de minimis para eludir los compromisos de reducción.
Comentarios generales > volver al principio
Algunos países manifestaron preocupación acerca de que las propuestas de otros participantes son tan ambiciosas que resultaría imposible aplicarlas en sus países y alterarían el proceso de
reforma. Expresaron que para que continúe el proceso de reforma y las negociaciones respeten los plazos y el
mandato establecidos en Doha, los negociadores deberán ceñirse al mandato de
“reducción sustancial” y a la “arquitectura” establecida en la Ronda Uruguay.
Un Miembro de gran importancia comercial se quejó de que algunas propuestas estuvieran formuladas de tal manera que lo obligarían a efectuar cambios de vasto
alcance, mientras otros Miembros de magnitud semejante no tendrían mucho que
hacer. Las ayudas que varían de acuerdo con los precios del mercado y que incentivan las exportaciones deberían ser disciplinadas en el marco de las
subvenciones a la exportación, añadió.
Otros respondieron argumentando que los peores infractores deberían contar con tener que hacer la mayor
parte.
Resumen del Presidente > volver al principio
En la reunión formal del 27 de
septiembre de 2002, el Presidente Stuart Harbinson llegó a la conclusión que la actual coyuntura económica hace aún más apremiante completar las negociaciones que cuando el programa de Doha se lanzó hace casi un año.
“Como sabemos todos, la agricultura es un elemento crítico para el conjunto de las negociaciones y por ello debemos simplemente cumplir los plazos que tenemos. Lo contrario podría dañar la credibilidad de la
ronda.”
El debate sobre los tres pilares ha servido para hacer más profundo el conocimiento y la comprensión de las diversas posiciones, expresó. Pero observó que las delegaciones tendieron a reiterar posiciones
“máximas” en esferas clave, en algunos casos con una
“persistente falta de concreción” (una referencia, por ejemplo, a la falta de cifras en algunas propuestas). Esto, dijo, no es una gran ayuda desde el punto de vista de la redacción del documento general hacia el final del año. Pero los negociadores disponen aún de algún tiempo, con inclusión de las reuniones de noviembre, añadió.
“Ha llegado el momento de cambiar de
velocidad”, expresó. “Nos hemos preparado concienzudamente durante los dos años y medio últimos. El reloj corre ahora de prisa y estamos llegando al período crítico. No disponemos de demasiado tiempo si hemos de cumplir los plazos del 18 de diciembre para el
“Documento General” y del 31 de marzo para el establecimiento de
modalidades.
En el proceso hemos también de cambiar de talante. Es necesario que adoptemos un enfoque más creativo en el que los participantes comiencen a buscar activamente soluciones de transacción y
formas de tender
puentes.”
Existen elementos comunes -dijo- pero en algunas esferas críticas se precisa aún más trabajo y mucha más
flexibilidad. “En consecuencia, les insto a que reflexionen de forma intensa y urgente sobre lo que
su delegación puede aportar para llevar este proceso a una conclusión aceptable para
todos a fines del próximo marzo.”
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