Las ofertas se referirán
normalmente a las cuestiones ya mencionadas más arriba: la adición de
nuevos sectores, la supresión de las limitaciones existentes o la
consolidación de modos actualmente no comprometidos, la asunción de
compromisos adicionales a tenor del artículo
XVIII y la terminación de las exenciones NMF. Los participantes
tomarán en consideración todas las solicitudes recibidas, después de
evaluar cuidadosamente todas sus repercusiones en las políticas de
crecimiento, desarrollo y otras pertinentes.
Mientras que
las peticiones se presentan habitualmente en forma de carta, una oferta
suele ser normalmente un proyecto de Lista de compromisos. Por
consiguiente, las ofertas requieren una preparación técnica
considerable. En la Ronda Uruguay, en ausencia de Listas preexistentes de
compromisos, los participantes iniciaron el proceso de negociación con la
presentación de ofertas. Fueron seguidas de peticiones, ofertas
enmendadas y así sucesivamente.
En la nueva
ronda, las ofertas se presentarán sobre la base de las Listas existentes.
Las repercusiones técnicas se discuten actualmente en el Consejo del
Comercio de Servicios y en el Comité de Compromisos Específicos. En
estas conversaciones los Miembros expresaron una preferencia por utilizar,
como punto de partida, Listas consolidadas que incorporaran no solamente
los resultados de la Ronda Uruguay sino también las posteriores enmiendas
y ampliaciones, incluidas las resultantes de las negociaciones sobre
telecomunicaciones básicas y servicios financieros. Las modificaciones
ofrecidas en las actuales negociaciones se indicarían mediante
tachaduras, inscripciones en negrita, bastardilla u otros métodos
convenidos. Los proyectos de oferta constituirían documentos de
negociación sin carácter jurídico y no serían vinculantes para los
participantes interesados.
En esa ocasión, es posible que los
Miembros deseen también introducir explicaciones técnicas en los
compromisos existentes.
En el curso
futuro de las negociaciones habrá una sucesión de peticiones y ofertas.
Las ofertas iniciales, que se presentarán antes del 31 de marzo de 2003,
estarán sometidas a revisiones en respuesta principalmente a peticiones
nuevas o renovadas. La distribución de las ofertas es tradicionalmente
multilateral. Ello no es solamente útil en aras de la transparencia sino
también desde el punto de vista funcional. Aunque las ofertas reflejen
las peticiones recibidas (y posiblemente opciones autónomas de
política), deberán estar abiertas a la negociación y a las consultas de
todas las partes.
Con la presentación de ofertas,
los participantes entran en una fase decisiva del proceso de negociación.
Muchos gobiernos envían delegaciones a Ginebra a participar en una larga
serie de conversaciones bilaterales con otras delegaciones. Menos tiempo
se gastará en las reuniones del Consejo o del Comité.
Como ramificación del proceso
bilateral podrían surgir cuestiones sustantivas de interés común que
requerirían nuevas discusiones multilaterales. Por ejemplo, los
participantes quizá deseen abordar las cuestiones reglamentarias a
través del artículo
XVIII, aclarar más aún los conceptos y disciplinas
contenidos en el AGCS o mejorar las clasificaciones sectoriales
existentes. El Documento de Referencia sobre telecomunicaciones básicas,
inscrito en el marco del artículo
XVIII, podrá estimular los trabajos en
otros sectores que se enfrentan con problemas similares de acceso a las
redes y dominio del mercado, como el transporte por ferrocarril o la
distribución de energía eléctrica. Se podrán abordar también otras
cuestiones reglamentarias, como las prescripciones en materia de
transparencia. La elaboración de un documento de referencia deberá estar
esencialmente abierta a todos los participantes. Evidentemente, una vez
adoptado o convenido, el documento solamente cobrará fuerza jurídica
cuando se incluya en la Lista de un Miembro.