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El
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la
Organización Mundial del Comercio (OMC) llevó a
cabo su segundo examen de las políticas comerciales del
Uruguay los días 23 y 25 de noviembre de 1998. Adjunto
figura el texto de las observaciones formuladas por la
Presidencia a modo de conclusión, en las que se reseñan
los puntos más destacados que surgieron durante el
debate. Este tipo de exámenes permite al Órgano de
Examen de las Políticas Comerciales (OEPC) hacer a
intervalos regulares una evaluación colectiva de todas
las políticas y prácticas comerciales de cada país
Miembro de la OMC, a fin de seguir de cerca las
tendencias y acontecimientos importantes que pueden tener
repercusiones en el sistema mundial de comercio.El
examen se basa en dos informes preparados,
respectivamente, por la Secretaría de la OMC y el
gobierno objeto de estudio, en los que se analizan todos
los aspectos de las políticas comerciales del país,
inclusive sus leyes y reglamentos internos, el marco
institucional, los acuerdos bilaterales y regionales y
otros acuerdos preferenciales, las necesidades
económicas más generales y el entorno externo.
Oportunamente se publicará la documentación completa
del Examen de las Políticas Comerciales de Nigeria, que
comprenderá, además de esos dos informes, un acta del
debate y el resumen de la Presidencia. Esa documentación
puede solicitarse a la Secretaría de la OMC,
Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211
Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han llevado a cabo los siguientes
exámenes: Argentina
(1992), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992),
Bangladesh (1992), Benin (1997), Bolivia (1993), Botswana
(1998), Brasil (1992 y 1996), Burkina Faso (1998),
Camerún (1995), Canadá (1990, 1992, 1994 y 1996), Chile
(1991 y 1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996),
Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995 y 1997), Corea,
Rep. de (1992 y 1996), Costa Rica (1995), Côte d'Ivoire
(1995), Egipto (1992), El Salvador (1996), Estados
Unidos (1989, 1992, 1994 y 1996), Fiji (1997),
Filipinas (1993), Finlandia (1992), Ghana (1992),
Hong Kong (1990 y 1994), Hungría (1991),
India (1993 y 1998), Indonesia (1991 y 1994),
Islandia (1994), Islas Salomón (1998), Israel (1994),
Jamaica (1998), Japón (1990, 1992, 1995 y 1998),
Kenya (1993), Lesotho (1998), Macao (1994), Malasia
(1993 y 1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996),
Mauricio (1995), México (1993 y 1997), Namibia
(1998), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991
y 1996), Nueva Zelandia (1990 y 1996),
Pakistán (1995), Paraguay (1997), Perú (1994),
Polonia (1993), República Checa (1996), República
Dominicana (1996), República Eslovaca (1995), Rumania
(1992), Senegal (1994), Singapur (1992 y 1996), Sri Lanka
(1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994),
Suiza (1991 y 1996), Swazilandia (1998), Tailandia
(1991 y 1995), Trinidad y Tobago (1998),
Túnez (1994), Turquía (1994), Uganda (1995),
Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996),
Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES: URUGUAY
OBSERVACIONES FORMULADAS POR EL PRESIDENTE A MODO DE
CONCLUSIÓN
El
OEPC ha efectuado el segundo examen de las políticas
comerciales del Uruguay los días 23 y 25 de
noviembre de 1998. Las presentes observaciones, que
formulo a título personal, pretenden resumir los puntos
más destacados del debate, y no constituir un informe
exhaustivo. El debate se expondrá en detalle en el
acta de la reunión.
En
el debate se han tratado tres temas principales: i)
entorno económico; ii) políticas y medidas comerciales;
y iii) cuestiones sectoriales.
Entorno
económico
Los
Miembros han felicitado al Uruguay por las reformas
económicas y estructurales emprendidas a partir de 1992,
que han dado por resultado un crecimiento sostenido y un
rápido descenso de la inflación. La apertura de la
economía, llevada a cabo tanto de modo unilateral como a
través de foros regionales y multilaterales, ha dado
lugar a una mejor asignación de los recursos y un
incremento de las corrientes comerciales. Sin embargo, el
desempleo ha aumentado y el déficit en cuenta corriente
se ha acrecentado, por ser el volumen de las
importaciones mayor que el de las exportaciones. Algunos
Miembros, al declararse preocupados por el déficit, han
preguntado si la apreciación real del peso ha sido una
de sus causas, y se han interesado por la dependencia de
los recursos externos para financiar la cuenta corriente,
especialmente en el contexto de la crisis financiera
actual. Los Miembros han animado al Uruguay a
diversificar tanto sus productos como sus mercados de
exportación, y han preguntado qué función desempeñan
los incentivos fiscales existentes en el logro de ese
objetivo.
Los
Miembros han elogiado al Uruguay por la reforma de su
sector público y el desmantelamiento de varios
monopolios, pero han observado que el nivel de
intervención estatal sigue siendo importante y que no
existe legislación en materia de competencia. Los
Miembros han acogido favorablemente la nueva normativa
sobre inversiones adoptada por el Uruguay, que establece
condiciones de igualdad para las inversiones nacionales y
extranjeras.
Los
Miembros han reconocido la importancia del MERCOSUR en la
orientación de la política comercial y económica del
Uruguay. Se han formulado algunas objeciones acerca de la
convergencia en el Arancel Externo Común (AEC), la
posibilidad de desviación del comercio y la falta de un
mecanismo regional para gestionar la recaudación de los
derechos de importación. Asimismo, se han formulado
preguntas sobre el estado de las negociaciones del
MERCOSUR con la Comunidad Andina y con la Unión Europea.
En
su respuesta, la representante del Uruguay ha afirmado
que el efecto de los actuales problemas financieros
mundiales en el Uruguay será, casi con seguridad,
moderado. La capacidad del Uruguay para soportar las
conmociones externas es resultado de su empeño por
mejorar la competitividad mediante la reducción de
impuestos y gravámenes públicos, el mantenimiento de
políticas fiscales prudentes y la consolidación de su
integración en el MERCOSUR. En los últimos tiempos, el
ahorro y la inversión privados han aumentado, al tiempo
que la inflación se ha reducido con rapidez. El déficit
por cuenta corriente es sostenible, en particular a causa
del reducido porcentaje del PIB representado por la deuda
exterior. El desempleo ha aumentado, pero se han aplicado
medidas para combatirlo y las mejoras son apreciables.
Aunque se conceden incentivos tributarios en los sectores
forestal, turístico y manufacturero, la reducción
consiguiente de los ingresos fiscales directos se ve
ampliamente compensada por el aumento de ingresos
resultante de la mayor actividad económica.
La
representante ha facilitado detalles sobre la
liberalización emprendida en el MERCOSUR, que ha
aprobado varios instrumentos comunes de política
comercial, en particular medidas de salvaguardia y
antidumping. Se hallan en curso de preparación un
código aduanero común y procedimientos de aduanas, y se
está negociando la adopción de normas sobre protección
de los consumidores y contratación pública. También se
mantienen negociaciones sobre compromisos para
liberalizar el comercio de servicios. El Uruguay carece
de organismos o leyes en materia de competencia, pero se
están celebrando debates al respecto en el MERCOSUR. En
cuanto a los incentivos previstos en la nueva ley de
inversiones, el Uruguay ha introducido disposiciones que
se facilitarán a la OMC.
La
diversificación de las corrientes comerciales, sobre
todo con la Argentina y el Brasil, ha reducido la
dependencia de los mercados de exportación europeos. En
consonancia con el regionalismo abierto y como
complemento de la liberalización multilateral, el
Uruguay y sus interlocutores del MERCOSUR han concluido
acuerdos de libre comercio con Bolivia y Chile y
prosiguen sus iniciativas con el Canadá, la Comunidad
Andina, el Mercado Común Centroamericano y la Unión
Europea, así como en el marco del ALCA.
Políticas
y medidas comerciales
Los
Miembros se han congratulado por la liberalización del
comercio llevada a cabo por el Uruguay, en
particular por la reducción de los aranceles aplicados
en el marco del MERCOSUR. Sin embargo, el programa de
convergencia en el AEC es complejo. Varios Miembros han
expresado sus reservas respecto del reciente aumento
temporal del AEC en tres puntos porcentuales, y han
indicado que, a consecuencia de ese aumento, en algunos
casos se han sobrepasado los niveles arancelarios
consolidados. Asimismo, se han formulado preguntas acerca
del aporte de información a la Base Integrada de Datos
(BID), las cargas a la importación impuestas por
concepto de servicios prestados y la compatibilidad de
los impuestos especiales al consumo con las obligaciones
de trato nacional.
Los
Miembros han felicitado al Uruguay por la simplificación
del régimen aduanero y se han formulado preguntas sobre
los procedimientos de valoración en aduana, las normas
de origen preferenciales, la utilización de normas
internacionales y la preferencia otorgada a los productos
nacionales en las compras del sector público, así como
acerca de la posible adhesión del Uruguay al Acuerdo
sobre Contratación Pública.
El
Uruguay ha recibido palabras de elogio por haber
eliminado los impuestos a la exportación en todos los
sectores, menos en uno. Se han formulado varias preguntas
sobre incentivos y subvenciones a la exportación y sobre
los obstáculos existentes a las exportaciones del
Uruguay. Asimismo, se han planteado preguntas acerca del
estado de tramitación de la legislación sobre derechos
de propiedad intelectual y en relación con los esfuerzos
desplegados para consolidar la observancia de tales
derechos e impartir formación al poder judicial en esa
materia.
En
su respuesta, la representante ha indicado que el Uruguay
adoptó el Arancel Externo Común (AEC) del MERCOSUR el
1º de enero de 1995, con tipos situados entre el 0 y el
20 por ciento. El aumento temporal de los tipos del AEC
en tres puntos porcentuales finalizará el 31 de
diciembre del 2000. Los derechos arancelarios aplicados
se encuentran dentro de los niveles consolidados en la
OMC, excepto los relativos a unas pocas líneas, que el
Uruguay tiene previsto corregir el 1º de enero de 1999.
El Uruguay está de acuerdo en que su arancel de aduanas
se incorpore a la Base Integrada de Datos de la OMC.
Otras cargas a la importación se basan en el costo
estimado de los servicios prestados. El Uruguay revisa
actualmente su normativa para asegurar que los impuestos
especiales se apliquen de forma no discriminatoria.
En
cuanto a la valoración en aduana, la representante ha
indicado que se utiliza el valor de transacción siempre
que es posible. En la actualidad, se aplican normas de
origen al comercio intrarregional del MERCOSUR, pero se
eliminarán cuando finalice el plazo de convergencia en
el AEC. El Uruguay no tiene previsto adherirse al
Acuerdo sobre Contratación Pública.
La utilización de normas internacionales es
práctica común en el Uruguay.
La
representante ha señalado que las exportaciones
agrícolas del Uruguay se enfrentan a varios obstáculos,
como las crestas arancelarias y los obstáculos no
arancelarios; a su vez, las subvenciones distorsionan el
acceso en varios países. En el Uruguay sólo un producto
está sujeto a impuestos a la exportación; la
eliminación de esos impuestos depende de las
negociaciones que se celebran en el MERCOSUR. En cuanto a
las subvenciones a la exportación, las concesiones
otorgadas a la industria automotriz se han notificado a
la OMC. El Uruguay aplica un régimen de admisión
temporal y devolución de derechos de importación de
forma compatible con sus obligaciones en la OMC.
Recientemente, el Uruguay ha introducido nueva
legislación sobre marcas de fábrica o de comercio, y el
Parlamento examina actualmente proyectos de ley sobre
derecho de autor y patentes. Por otra parte, el Uruguay
busca solución al problema de la observancia de los
derechos de propiedad intelectual, particularmente en lo
que se refiere a la infracción de las marcas de fábrica
o de comercio y del derecho de autor.
Cuestiones
sectoriales
Los
Miembros han elogiado al Uruguay por el rendimiento de su
sector agropecuario, pero han formulado preguntas sobre
el mecanismo de fijación del precio de la leche y su
efecto en las exportaciones. También se han pedido
aclaraciones en relación con los criterios utilizados
para conceder incentivos en virtud de la disposición
sobre "interés nacional" de la Ley de
Promoción Industrial. Asimismo, se han hecho preguntas
acerca del sistema de precios mínimos "de
exportación" aplicado a los textiles y prendas de
vestir, y sobre el régimen del sector automotor.
En relación con los servicios, los Miembros se han
felicitado por la liberalización emprendida por
el Uruguay y han alentado una mayor participación
del sector privado. Se han formulado preguntas sobre
cuestiones relativas a determinados servicios, como por
ejemplo la contribución de los servicios financieros al
PIB y la gran disparidad de los tipos de interés; el
fomento de la competencia, particularmente en el sector
de las telecomunicaciones básicas; la presencia
comercial en los servicios portuarios; y los incentivos
concedidos al sector del turismo.
La
representante del Uruguay ha expuesto el mecanismo de
fijación del precio de le leche y precisado con mayor
claridad los objetivos y la naturaleza del sistema de
contingentes y de las medidas de control de la calidad.
El banco nacional de desarrollo (es decir, el BROU)
concede créditos de forma transparente. La representante
ha informado sobre los criterios utilizados para
determinar el "interés nacional" con arreglo a
la Ley de Promoción Industrial, y sobre el
funcionamiento del sistema de precios mínimos "de
exportación". Desde 1995, ese sistema se ha
aplicado únicamente al azúcar y a los textiles y se
sustituirá en el futuro por los mecanismos de defensa
comercial y salvaguardia establecidos en la Ronda
Uruguay. Por otra parte, el Uruguay ha notificado la
aplicación de una MIC en el sector del automóvil; los
interlocutores del MERCOSUR negocian un régimen común
para el sector.
En
lo que respecta a los servicios financieros, la
representante ha destacado la importancia que continúa
teniendo el sector en términos del PIB, el aumento de
los depósitos bancarios efectuados por no residentes y
la disponibilidad de crédito para las empresas a tipos
de interés sumamente competitivos. La disposición
según la cual las autorizaciones de establecimiento de
bancos no pueden exceder del 10 por ciento del número de
bancos existentes el año precedente se mantiene por
motivos cautelares. El sector de seguros está abierto a
las inversiones extranjeras, pero no existen planes para
suprimir el monopolio estatal de los seguros relativos a
accidentes laborales y contratación pública. Tampoco
existen planes para eliminar el monopolio estatal de los
servicios de telecomunicaciones básicas (ANTEL), aunque
es posible realizar inversiones privadas en servicios con
valor agregado. No existen restricciones a la
participación privada en los servicios portuarios, y las
empresas extranjeras establecidas en el país reciben
trato nacional. Las restricciones a la actividad de los
profesionales extranjeros son prácticamente
inexistentes.
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Conclusiones
En
conclusión, considero que este Órgano ha valorado
positivamente el amplio programa de reformas
estructurales del Uruguay, en particular las medidas
significativas que ha adoptado para liberalizar el
comercio y reorganizar el sector público. Las
delegaciones han apreciado la participación del Uruguay
en el sistema multilateral de comercio y su compromiso
con él, y no dudan de que el Uruguay desempeñará, como
ha hecho en el pasado, una función importante y
constructiva en las negociaciones futuras. Los Miembros
han animado al Uruguay a que siga adelante con la
liberalización de su economía y afiance así la base
para el crecimiento sostenido y la diversificación,
tanto de mercados de exportación como de productos.
Asimismo, mi impresión es que los Miembros han visto la
importancia de la liberalización del comercio dentro del
MERCOSUR como contribución al fortalecimiento del
sistema multilateral de comercio.
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