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El
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la
Organización Mundial del Comercio (OMC) llevó a cabo su
segundo Examen de las Políticas Comerciales de Filipinas
los días 27 y 29 de septiembre de 1999. Adjunto figura
el texto de las observaciones formuladas por el
Presidente a modo de conclusión, en las que se reseñan
los puntos más destacados que se plantearon durante el
debate. Este tipo de exámenes permite al OEPC realizar a
intervalos regulares una evaluación colectiva de todas
las políticas y prácticas comerciales de cada país
Miembro, para seguir de cerca las tendencias
y acontecimientos importantes que puedan tener
repercusiones en el sistema mundial de comercio.El
examen se basa en dos informes, uno de la Secretaría de
la OMC y otro del Gobierno objeto de examen, en los que
se consideran todos los aspectos de las políticas
comerciales del país de que se trate, entre ellos sus
leyes y reglamentos nacionales, el marco institucional,
los acuerdos bilaterales y regionales y otros
acuerdos preferenciales, las necesidades económicas más
generales y el entorno exterior. Oportunamente se
publicará la documentación completa del examen de las
políticas comerciales de Filipinas, que comprenderá,
además de esos dos informes, un acta del debate y el
resumen del Presidente. Esa documentación podrá
solicitarse a la Secretaría de la OMC, Centro William
Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han llevado a cabo los siguientes
exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998),
Austria (1992), Bangladesh (1992), Benin (1997),
Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), Brasil (1992
y 1996), Burkina Faso (1998), Camerún (1995),
Canadá (1990, 1992, 1994, 1996 y 1998), Chile (1991
y 1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996),
Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995 y 1997), Corea,
Rep. de (1992 y 1996), Costa Rica (1995), Côte
d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador
(1996), Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y
1999), Fiji (1997), Filipinas (1993 y 1999),
Finlandia (1992), Ghana (1992), Guinea (1999), Hong
Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991 y 1998),
India (1993 y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998),
Islandia (1994), Israel (1994 y 1999), Islas Salomón
(1998), Jamaica (1998), Japón (1990, 1992, 1995 y 1998),
Kenya (1993), Lesotho (1998), Macao (1994), Malasia
(1993 y 1997), Marruecos (1989 y 1996), Malí (1998),
Mauricio (1995), México (1993 y 1997), Namibia (1998),
Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991 y 1996), Nueva
Zelandia (1990 y 1996), Pakistán (1995), Paraguay
(1997), Perú (1994), Polonia (1993), República Checa
(1996), República Dominicana (1996), República Eslovaca
(1995), Rumania (1992), Senegal (1994), Singapur
(1992 y 1996), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y
1998), Swazilandia (1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza
(1991 y 1996), Tailandia (1991 y 1995), Togo (1999),
Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y
1998), Uganda (1995), Uruguay (1992 y 1998), Venezuela
(1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES: FILIPINAS
OBSERVACIONES FORMULADAS POR EL PRESIDENTE A MODO DE
CONCLUSIÓN
Hemos
mantenido un debate abierto y constructivo sobre las
políticas y medidas comerciales filipinas en el que los
Miembros han felicitado calurosamente a ese país por las
reformas económicas llevadas a cabo desde su anterior
examen en 1993. La apertura de los sistemas de comercio e
inversiones ha contribuido a afianzar la economía, la
cual en general ha resistido bien a la crisis financiera
asiática y a los desastres naturales. En consecuencia,
Filipinas constituye un buen ejemplo de las ventajas que
reporta la reforma estructural, en particular la
liberalización del comercio, para hacer frente a las
conmociones externas. El esfuerzo continuado para
acrecentar la orientación al exterior de la economía
aportará nuevos beneficios a los trabajadores y los
consumidores filipinos. Ello resulta necesario habida
cuenta del nivel todavía bajo del ingreso por habitante
y de la capacidad de ahorro nacional y de los esfuerzos
en curso para mitigar la pobreza.
La
disminución de la protección otorgada a los
productores, en particular la reducción de las medidas
arancelarias NMF, del 26 por ciento en 1992 al 10 por
ciento en la actualidad, ha impresionado a los Miembros.
Los compromisos contraídos por Filipinas en el marco de
la OMC en la esfera de los servicios y la ampliación de
sus consolidaciones arancelarias como resultado de la
Ronda Uruguay han reforzado considerablemente la
previsibilidad. Además, se han suprimido la mayor parte
de las restricciones cuantitativas a la importación.
Habiendo considerado que los aumentos arancelarios
selectivos introducidos en 1999 iban en detrimento de la
orientación por lo demás positiva de las políticas
comerciales, los Miembros acogieron con satisfacción la
afirmación terminante del representante filipino de que
se trataba de aumentos temporales que se eliminarían a
más tardar el 1º de enero del año 2000. También
fue encomiado el propósito de Filipinas de alcanzar un
arancel general uniforme del 5 por ciento para el año
2004.
Los
Miembros tomaron además nota del compromiso renovado de
Filipinas de asegurar en la mayor medida posible el
cumplimiento de las normas de la OMC: en particular, no
más tarde del año 2000 adoptaría el método del
valor de transacción para la valoración en aduana,
daría término a la IPE y se pondría en conformidad con
las disposiciones de los Acuerdos sobre las MIC y los
ADPIC; Filipinas notificará oportunamente a la OMC sus
nuevas leyes en materia de derechos antidumping y
compensatorios.
Filipinas
aclaró cierto número de cuestiones planteadas por los
Miembros durante el examen, entre ellas las siguientes:
-
racionalización de los incentivos a la inversión;
-
incentivos a la exportación y su compatibilidad con la
normativa de la OMC;
-
liberalización de las actuales restricciones a la
propiedad extranjera, por ejemplo en el sector de la
banca, de las telecomunicaciones y del comercio al por
menor;
-
política de competencia y posible adopción de una ley
general de defensa de la competencia;
-
relación entre los compromisos contraídos en el marco
de la OMC y en el de acuerdos preferenciales, en
particular la Asociación de Libre Comercio de la ASEAN;
-
administración de aduanas (influencia de las empresas
locales en el despacho de aduanas), valoración en aduana
y facilitación del comercio;
-
ampliación de las consolidaciones arancelarias;
-
impuestos especiales de consumo potencialmente
discriminatorios aplicados a los aguardientes destilados,
a los refrescos y a los automóviles;
-
restricciones a la importación de arroz, productos de la
pesca, carbón, automóviles usados, fotocopiadoras en
color y antibióticos; y medidas de protección aplicadas
a los productos alimenticios, a los vehículos y sus
partes y piezas sueltas y a los productos de acero;
-
adaptación a las normas internacionales y MSF;
-
transparencia y eficiencia de las prácticas de
contratación pública;
-
plazo para eliminar las MIC incompatibles con la
normativa de la OMC;
-
legislación actual y futura en materia de derechos de
propiedad intelectual y su observancia;
-
comercio de Estado en la esfera cerealera, con inclusión
del arroz, y administración de los volúmenes de acceso
mínimo;
-
ratificación de los Protocolos Cuarto y Quinto anexos al
AGCS; y
-
mayor liberalización y compromisos en el marco de la OMC
en los sectores de los transportes, las
telecomunicaciones, los servicios financieros y las
personas físicas proveedoras de servicios.
Los
Miembros han reconocido que la liberalización del
régimen de comercio, pese a haber impuesto costos
sociales y políticos a Filipinas, ha permitido
establecer un sistema multilateral más sólido que ha
contribuido a facilitar el flujo hacia ese país de
inversiones y bienes extranjeros que explican el aumento
de la competitividad interna y la acusada expansión
reciente de las exportaciones filipinas. La seriedad con
la que Filipinas asume sus compromisos en el marco de la
OMC respalda su invitación a otros Miembros a que
actúen del mismo modo. A este respecto, Filipinas
manifestó su inquietud en relación con ciertas medidas
restrictivas del comercio mantenidas por algunos de sus
interlocutores comerciales, en particular los elevados
niveles de subvenciones a la exportación y las medidas
de ayuda interna en la esfera de la agricultura, así
como la aplicación de normas de origen a los textiles y
prendas de vestir, de medidas de emergencia a la
siderurgia y de MSF a los alimentos elaborados.
En
conclusión, los Miembros han alentado a Filipinas a
continuar el proceso de liberalización y de reformas
internas y celebrado su determinación de cumplir
plenamente los compromisos contraídos en el marco de la
OMC en las fechas acordadas multilateralmente. Los
Miembros son conscientes de que Filipinas espera que todo
nuevo compromiso multilateral sea equilibrado en
beneficio de todos y contribuya al desarrollo sostenible,
y han manifestado que quedan a la espera de que Filipinas
participe activamente en las negociaciones comerciales
multilaterales venideras.
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