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ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLITICAS COMERCIALES: UNIÓN EUROPEA
EVALUCIÓN DEL OEPC
Este
tipo de exámenes permite al OEPC realizar a intervalos regulares una
evaluación colectiva de todas las políticas y prácticas comerciales
de cada país Miembro, para seguir de cerca las tendencias y
acontecimientos importantes que puedan tener repercusiones en el
sistema mundial de comercio.
El
examen se basa en dos informes, uno de la Secretaría de la OMC y otro
del gobierno objeto de examen, en los que se consideran todos los
aspectos de las políticas comerciales del país de que se trate,
entre ellos sus leyes y reglamentos nacionales, el marco institucional,
los acuerdos bilaterales y regionales y otros acuerdos preferenciales,
las necesidades económicas más generales y el entorno exterior. Más
adelante se publicará la documentación completa del Examen de las
Políticas Comerciales de la Unión Europea, que comprenderá, además
de esos dos informes, un acta del debate y el resumen de la Presidenta.
Esa documentación podrá solicitarse en la Secretaría de la OMC,
Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han llevado a cabo los siguientes exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bahrein
(2000) Bangladesh (1992 y 2000), Barbados (2002), Benin (1997),
Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), Brasil (1992, 1996 y 2000),
Brunei Darussalam (2001), Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y 2001),
Canadá (1990, 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y 1997),
Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), Comunidades Europeas (1991,
1993, 1995, 1997 y 2000), Corea, Rep. de (1992, 1996 y 2000), Costa
Rica (1995 y 2001), Côte d’Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El
Salvador (1996), Eslovenia (2002), Estados Unidos (1989, 1992, 1994,
1996, 1999 y 2001), Fiji (1997), Filipinas (1993 y 1999), Finlandia
(1992), Gabón (2001), Ghana (1992 y 2001), Guatemala (2002),
Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991 y
1998), India (1993, 1998 y 2002), Indonesia (1991, 1994 y 1998),
Islandia (1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999),
Jamaica (1998), Japón (1990, 1992, 1995, 1998 y 2000), Kenya (1993 y
2000), Lesotho (1998), Macao (1994 y 2001), Madagascar (2001), Malasia
(1993, 1997 y 2001), Malawi (2002), Malí (1998), Marruecos (1989 y
1996), Mauricio (1995 y 2001), México (1993, 1997 y 2002), Mozambique
(2001), Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998),
Noruega (1991, 1996 y 2000), Nueva Zelandia (1990 y 1996), OECO
(2001), Pakistán (1995 y 2002), Papua Nueva Guinea (1999),
Paraguay (1997), Perú (1994 y 2000), Polonia (1993 y 2000),
República Checa (1996 y 2001), República Dominicana (1996),
República Eslovaca (1995 y 2001), Rumania (1992 y 1999), Senegal
(1994), Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica
(1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (1991, 1996 y 2000 (junto
con Liechtenstein)), Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y
1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998),
Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995 y 2001), Uruguay
(1992 y 1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
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DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES: UNIÓN EUROPEA
OBSERVACIONES FORMULADAS POR EL PRESIDENTE A MODO DE
CONCLUSIÓN
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al principio
En
este sexto Examen de la Unión Europea (UE) ha habido un diálogo
sumamente abierto y fructífero entre la UE y sus interlocutores
comerciales. Creo que los Miembros son muy conscientes de la
importancia de la UE para sus economías nacionales, como mercado para
sus exportaciones, fuente de sus importaciones y proveedor de
inversiones extranjeras directas. En consecuencia, hubo numerosas
intervenciones y se plantearon cientos de preguntas. A este respecto,
deseo felicitar al Director General Adjunto Abbott y a su equipo por
su voluntad de actuar respetando el verdadero espíritu del proceso de
examen y por los denodados esfuerzos que han realizado para contestar
rápidamente por escrito a la mayoría de las preguntas planteadas.
Los
Miembros reconocieron el liderazgo de la UE en la OMC, en particular
al garantizar el acuerdo respecto del Programa de Doha para el
Desarrollo, prueba de su apoyo a un sistema multilateral de comercio
abierto y basado en normas. El continuo compromiso de la UE será
fundamental para el éxito del Programa. Los Miembros también
acogieron con satisfacción el firme compromiso de la UE de obrar por
que aumente la participación de los países en desarrollo en la OMC;
compromiso que se ha concretado en la iniciativa “Todo menos armas”
para los PMA, las preferencias ofrecidas a los países ACP y las
donaciones para la asistencia técnica relacionada con el comercio.
Se
elogiaron los esfuerzos de la UE por mejorar el perfil de crecimiento
de la economía europea. Los Miembros señalaron los beneficios que la
adopción del euro ha supuesto para sus comerciantes. Se felicitó a
la UE por los progresos realizados en la conclusión del Mercado
Interior, principalmente con respecto a los servicios financieros y de
telecomunicaciones, y se la alentó a abrir en mayor medida a la
competencia los mercados de servicios postales y energía.
Muchos
Miembros expresaron preocupaciones por las repercusiones que tenían
en sus exportaciones a la UE los nuevos reglamentos sobre productos y
relacionados con los productos, adoptados con fines sanitarios, de
protección del consumidor, de seguridad o medioambientales. Los
Miembros recalcaron su firme adhesión a los principios fundamentales
en que se basan los Acuerdos de la OMC, en particular de que las
medidas sanitarias y fitosanitarias deben basarse en principios
científicos, y que no se deben crear obstáculos innecesarios al
comercio. En este sentido, se cuestionó el uso por la UE del
principio de precaución, así como el mayor alcance de las
prescripciones en materia de etiquetado para los productos cárnicos y
de la biotecnología. Muchos países en desarrollo temían que la
responsabilidad del productor por la gestión de los residuos tuviera
un efecto desproporcionado sobre sus productores pequeños y medianos.
De manera más general, dadas las repercusiones considerables que
muchos actos de la Comunidad tienen en los intereses de terceros
países, los Miembros destacaron la importancia que asignan a la
transparencia y la participación en las consultas sobre los
reglamentos propuestos. El Sr. Abbott indicó que la Comisión tenía
muy presente el problema y que se estaba estudiando muy en serio la
manera de mejorar la situación.
También
se examinó la extensa red de acuerdos comerciales preferenciales de
la UE. La Comisión destacó la naturaleza complementaria de la
liberalización multilateral y bilateral, señalando el carácter
“OMC plus” de los acuerdos recientes, y el fortalecimiento de las
normas sobre acuerdos comerciales regionales en el marco del Programa
de Doha para el Desarrollo. Una cuestión conexa planteada por algunos
Miembros fue la de las posibilidades de desviación del comercio
derivadas de la ampliación de la UE y de la adopción de las
políticas comunitarias por los candidatos a la adhesión.
En
la reunión, se prestó mucha atención a la Política Agrícola
Común (PAC) y a los proyectos para reformarla en el marco del
Programa de Doha para el Desarrollo. Numerosos Miembros subrayaron los
aspectos negativos que la PAC tiene en sus exportaciones de productos
agropecuarios. También se alegó que la PAC ha obstaculizado el
desarrollo del sector agropecuario de los países en desarrollo, un
sector que en otras circunstancias podría contribuir
considerablemente al crecimiento económico y la reducción de la
pobreza. Los Miembros acogieron con satisfacción la tendencia general
que se desprendía del examen de mitad del período de la PAC
recientemente anunciado por la Comisión, aunque se consideró que
unas reformas de amplio alcance responderían mejor a sus
preocupaciones, principalmente en los sectores del azúcar y de los
productos lácteos, y contribuirían en mayor medida a hacer realidad
los objetivos del Programa de Doha para el Desarrollo.
La
continua protección que la UE otorga al sector de los textiles y el
vestido fue otra cuestión a la que los Miembros prestaron una
atención considerable, y observaron que la UE había dejado la
liberalización del 80 por ciento de los contingentes para el final
del proceso de integración. A los Miembros también les preocupaba
las consecuencias que podía tener sobre sus exportaciones de acero a
la UE la medida de salvaguardia sobre el acero, por lo que instaron a
la UE a no tomar medidas definitivas. También inquietaba el uso de
las medidas antidumping por la UE y la utilización creciente de
medidas compensatorias.
Con
respecto a los servicios, se interrogó a la UE acerca de los
obstáculos a la entrada de personas físicas, así como sobre las
condiciones preferenciales otorgadas en el marco de acuerdos
bilaterales. Se alentó a la UE a velar por que los proveedores de
servicios financieros de terceros países se beneficien también
plenamente de las condiciones de competencia más abiertas en el
mercado de la UE resultantes del Plan de Acción para los Servicios
Financieros.
En
cuanto a la protección de la propiedad intelectual, varios Miembros
preguntaron a la Comisión por la protección de las indicaciones
geográficas en la UE, en particular las de terceros países. Se
formularon preguntas sobre las repercusiones de la nueva directiva
relativa a los derechos de autor y derechos conexos, y de las
propuestas sobre una Patente Comunitaria, las invenciones ejecutadas
en ordenador y la posible adopción de disposiciones legislativas
nuevas sobre observancia de los derechos de propiedad intelectual.
Los
Miembros también solicitaron más aclaraciones sobre ciertas esferas
específicas, entre ellas las siguientes:
En
conclusión, creo que ha habido un diálogo muy eficaz entre la
Comisión y los interlocutores comerciales de la UE acerca de las
preocupaciones que suscitan las tendencias observadas en la
formulación de las políticas comerciales y relacionadas con el
comercio de la Unión Europea. No cabe duda de que, históricamente,
la UE está entrando en una fase significativa de su evolución, ya
que figuran en su programa actual la mejor gobernanza y la reforma de
las instituciones, y la ampliación está prevista para pronto. La
situación de la economía europea, si bien ha mejorado, sigue
planteando desafíos. Y aunque los esfuerzos de la UE por lograr un
mejor equilibrio entre la eficiencia económica y las consideraciones
medioambientales y sociales son loables, esta reunión de examen ha
puesto de relieve la medida en que la interdependencia resultante del
comercio hace que el resultado tenga un interés vital para los
países no miembros de la UE.
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