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Una
mayor asistencia internacional ayudaría a Mauritania a obtener más
beneficios de sus esfuerzos de liberalización comercial volver al principioSegún
un informe de la Secretaría de la OMC sobre las políticas y
prácticas comerciales de Mauritania, este país necesita apoyo
internacional y un programa coherente de asistencia técnica integrada
para poder participar más efectivamente en el sistema multilateral de
comercio y obtener los beneficios resultantes de los esfuerzos de
liberalización que ha realizado hasta la fecha.
Desde
finales del decenio de 1980, y sobre todo a partir de comienzos de los
años noventa, Mauritania viene llevando adelante reformas económicas
destinadas a liberalizar su economía y su comercio exterior y a
fortalecer su marco legislativo. Las principales reformas se han
centrado en la liberalización de los precios y la eliminación de los
obstáculos al comercio internacional, la liberalización del régimen
cambiario, la estabilización del sector financiero, la privatización
progresiva de las empresas públicas y las reformas fiscal, aduanera y
judicial. Las reformas estructurales han creado las bases de un
desarrollo económico sostenido y han mejorado claramente el clima
empresarial del país.
Esas
reformas, juntamente con una política macroeconómica prudente y el
apoyo exterior, han permitido que Mauritania registre un crecimiento
regular del PIB, una inflación moderada y un nítido mejoramiento de
la hacienda pública y la balanza de pagos. Desde 1993, el PIB de
Mauritania ha crecido a una tasa anual media del 4,5 por ciento,
sostenido principalmente por las inversiones públicas (financiadas
muchas veces por fondos exteriores) y, en menor medida, por las
exportaciones. El PIB real por habitante ha aumentado sustancialmente
desde 1992.
En
el informe se señala que, a pesar de estos progresos, hay todavía un
nivel elevado de pobreza en Mauritania, país que está clasificado
entre los países menos adelantados. Además, su deuda externa
continúa siendo alta (alrededor de 2.500 millones de dólares EE.UU.
en 1999), y representa más del 260 por ciento del PIB. La economía
mauritana sigue siendo muy vulnerable a factores externos debido a su
limitada base productiva y exportadora. Las áridas condiciones
climáticas contribuyen en gran medida a que Mauritania dependa de la
importación de alimentos.
El
régimen comercial de Mauritania se ha liberalizado durante los
últimos años, con el objetivo de eliminar los obstáculos al
comercio internacional y mejorar la competitividad de sus
exportaciones. Los procedimientos aduaneros se han simplificado, se ha
racionalizado la mayor parte de los tipos de los derechos de aduana y
se ha eliminado la mayoría de las medidas no arancelarias. El
promedio aritmético de los tipos NMF aplicados a las importaciones (excluido
el impuesto estadístico del 3 por ciento) es del 10,6 por ciento.
Un
estudio realizado por el Banco Mundial en 2001 muestra que, a pesar
del crecimiento sostenido de la economía y de reformas comerciales
importantes, Mauritania no está todavía bien integrada en la
economía mundial. Entre los principales obstáculos a la expansión
del comercio mauritano cabe citar las limitaciones de la oferta (en
especial el número muy limitado de productos exportables), las
insuficientes infraestructuras portuarias y viales y la falta de
recursos humanos e institucionales necesarios para poder participar
más activamente en el sistema multilateral, sobre todo en las
negociaciones. Para hacer frente a tales limitaciones se precisa un
programa coherente de asistencia técnica integrada. Mauritania es uno
de los tres primeros países del programa piloto de ejecución del
Marco Integrado para la Asistencia Técnica relacionada con el
Comercio en apoyo de los países menos adelantados.
Entre
otras observaciones formuladas en el informe, figuran las siguientes:
- El
comercio exterior de Mauritania sigue estando muy concentrado,
sobre todo en cuanto a los productos; casi toda la exportación
está constituida por hierro y productos pesqueros.
- Una
reducción de la diferencia entre tipos consolidados y tipos
efectivamente aplicados, manteniendo el grado de apertura actual
del mercado, mejoraría la previsibilidad del régimen arancelario
de Mauritania.
- El
régimen de la exportación ha sido liberalizado igualmente.
Mauritania no aplica prohibiciones ni restricciones cuantitativas
a la exportación, ni exige licencias de exportación.
- El
Gobierno de Mauritania siguió en el pasado una política de
autosuficiencia alimentaria, pero actualmente el sector agrícola
ha sido liberalizado. Uno de los principales elementos de la
reforma ha sido el desarrollo del crédito agrícola, destinado al
comienzo exclusivamente a la producción de arroz y puesto luego a
disposición de otros sectores de actividad.
- La
pesca constituye uno de los sectores esenciales de la economía de
Mauritania. En ese sector, la política del Gobierno se centra
principalmente en la protección de los recursos, la mejora del
rendimiento del sector y la prosecución del traspaso de las
actividades productivas y de comercialización del Estado.
- El
sector minero es considerado un sector de grandes posibilidades
para el país. Es también uno de sus principales sectores, y las
exportaciones de mineral de hierro representan alrededor del 60
por ciento del total de las exportaciones mauritanas.
- El
sector manufacturero de Mauritania está comparativamente poco
desarrollado. Su contribución al PIB es del 4,2 por ciento
aproximadamente si se excluye la elaboración de productos
pesqueros, y del 8,4 por ciento si se incluye.
- El
sector del turismo está abierto en gran medida a la
participación extranjera y las inversiones en él han aumentado
desde la aprobación de una nueva ley en 1996.
- El
proceso de liberalización y privatización de servicios como los
servicios financieros y de seguros, data de fines del decenio de
1980 y casi todos los bancos han sido privatizados.
- La
liberalización de los servicios de transporte aéreo y de
telecomunicaciones básicas data de comienzos del decenio de 1990.
Las compañías Air Mauritanie y Mauritel fueron privatizadas en
1999 y 2001, respectivamente.
Nota
para las redacciones
En
los exámenes de las políticas comerciales, ejercicio prescrito en
los Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos
regulares las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de
los países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos
importantes que puedan tener consecuencias para el sistema mundial de
comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición
de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y
un informe detallado que redacta de manera independiente la
Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por
el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las
reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en
vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también
las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales examinará los días 11 y 13 de septiembre de
2002 el informe de la Secretaría de la OMC y la exposición de
políticas elaborada por el Gobierno de Mauritania. El informe de la
Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las
políticas comerciales de Mauritania, inclusive sus leyes y
reglamentos internos, el marco institucional, las políticas y
prácticas comerciales por medidas y los progresos en determinados
sectores.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones
recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos
extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los informes
de la Secretaría y del Gobierno figuran por el nombre del país en la
lista completa de los exámenes
de las políticas comerciales. Estos dos documentos, el acta de
los debates del OEPC y el resumen del Presidente se publicarán
oportunamente en una versión encuadernada y podrán obtenerse en la
Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211
Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han llevado a cabo los siguientes exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bahrein
(2000), Bangladesh (1992 y 2000), Barbados (2002), Benin (1997),
Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), Brasil (1992, 1996 y 2000),
Brunei Darussalam (2001), Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y 2001),
Canadá (1990, 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y
1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), Comunidades
Europeas (1991, 1993, 1995, 1997, 2000 y 2002), Corea, Rep. de (1992,
1996 y 2001), Costa Rica (1995 y 2001), Côte d'Ivoire (1995), Egipto
(1992 y 1999), El Salvador (1996), Eslovenia (2002), Estados Unidos
(1989, 1992, 1994, 1996, 1999 y 2001), Fiji (1997), Filipinas
(1993 y 1999), Finlandia (1992), Gabón (2001), Ghana (1992 y 2001),
Guatemala (2002), Guinea (1999), Haití (2002), Hong Kong (1990, 1994
y 1998), Hungría (1991 y 1998), India (1993, 1998 y 2002), Indonesia
(1991, 1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000), Israel (1994
y 1999), Islas Salomón (1998), Jamaica (1998), Japón (1990,
1992, 1995, 1998 y 2000), Kenya (1993 y 2000), Lesotho (1998), Macao
(1994 y 2001), Madagascar (2001), Malasia (1993, 1997 y 2001), Malawi
(2002), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995 y 2001),
Mauritania (2002), México (1993, 1997 y 2002), Mozambique (2001),
Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega
(1991, 1996 y 2000), Nueva Zelandia (1990 y 1996), OECO (2001),
Pakistán (1995 y 2002), Papua Nueva Guinea (1999), Paraguay (1997),
Perú (1994 y 2000), Polonia (1993 y 2000), República Checa
(1996 y 2001), República Dominicana (1996), República Eslovaca (1995
y 2001), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994), Singapur (1992, 1996 y
2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y
1994), Suiza (1991, 1996 y 2000 (junto con Liechtenstein)),
Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y 1999), Tanzanía (2000),
Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y
1998), Uganda (1995 y 2001), Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996),
Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
Informe
de la Secretaría volver al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
MAURITANIA
Informe de la Secretaría Observaciones
recapitulativas
Desde
finales del decenio de 1980, y sobre todo desde que terminó en 1992
el período de poder militar de excepción, Mauritania viene
realizando reformas económicas destinadas a liberalizar su economía
y su comercio exterior y a fortalecer su marco legislativo. Las
principales reformas se han centrado en la liberalización de los
precios y la eliminación de los obstáculos al comercio internacional;
la liberalización del régimen cambiario; el saneamiento del sector
financiero; la privatización progresiva de las empresas públicas; y
las reformas fiscal, aduanera y judicial. Las reformas estructurales
han creado las bases de un desarrollo económico sostenido y han
mejorado claramente el clima empresarial del país.
Las
reformas realizadas, una política microeconómica prudente y el apoyo
exterior han permitido que la economía mauritana hiciera importantes
progresos, que se concretaron sobre todo en un crecimiento regular de
la economía, una inflación moderada y un nítido mejoramiento de la
hacienda pública y la balanza de pagos. Desde 1993, el PIB de
Mauritania ha crecido a una tasa anual media del 4,5 por ciento,
sostenido principalmente por las inversiones públicas (financiadas
muchas veces por fondos exteriores) y, en menor medida, por las
exportaciones. El PIB real por habitante registra un claro aumento
desde 1992. A pesar de estos progresos, el nivel de la pobreza en
Mauritania sigue siendo elevado y el país está clasificado entre los
países menos adelantados.
El
nivel de la deuda externa de Mauritania sigue siendo alto (alrededor
de 2.500 millones de dólares EE.UU. en 1999), y representa más del
260 por ciento del PIB. El servicio de la deuda es relativamente
oneroso; sin embargo, ha mejorado al pasar del 24 por ciento de las
exportaciones en 2000 al 15,5 por ciento en 2001. Mauritania se
ha beneficiado de un alivio de su deuda a través de la iniciativa
reforzada para los países pobres muy endeudados. Además del peso de
la deuda, la economía de Mauritania sigue siendo muy vulnerable a
factores externos debido a que su base productiva y de exportación es
muy limitada. Las áridas condiciones climáticas contribuyen a que
Mauritania tenga que importar alimentos.
La
economía de Mauritania está basada tradicionalmente en el comercio y
la agricultura, con predominio de la ganadería, y posteriormente se
han añadido el sector minero y el de la pesca. Los sectores más
importantes por su contribución al PIB son los servicios (con un
porcentaje de alrededor del 50 por ciento) y la agricultura (alrededor
del 18 por ciento). Sin embargo, casi la totalidad de las
exportaciones de mercancías corresponden al conjunto de los sectores
de la pesca y la minería, a pesar de su contribución relativamente
reducida al PIB (alrededor del 5 y el 13 por ciento,
respectivamente). El sector manufacturero sigue estando poco
desarrollado.
El
comercio internacional desempeña un papel importante en la economía
de Mauritania. El porcentaje de las importaciones y de las
exportaciones en el PIB es de alrededor del 50 y el 40 por ciento,
respectivamente. El comercio exterior de Mauritania sigue estando muy
concentrado, sobre todo en cuanto a los productos. En el comercio de
mercancías predominan los productos básicos, principalmente en las
exportaciones (el hierro y los productos pesqueros). En las
importaciones, el porcentaje de los productos alimenticios básicos se
ha mantenido relativamente estable (alrededor del 36 por ciento del
total); los productos derivados del petróleo representan alrededor
del 16 por ciento del total de las importaciones.
La
Unión Europea (UE) es el principal interlocutor comercial de
Mauritania. Según los años la UE ha recibido entre dos tercios y
tres cuartas partes de las exportaciones del país; el porcentaje se
situó en 2000 en el 71 por ciento. La participación de Asia ha
diminuido desde 1994 pasando de casi el 29 por ciento a menos del 14
por ciento en 2000. En lo que respecta a las importaciones de
Mauritania, la UE es también su principal proveedor, con una
participación en el mercado que en el decenio de 1990 osciló entre
el 55 y el 64 por ciento. Los porcentajes correspondientes a América
y África se han mantenido en general estables durante los últimos
años, pero el de Asia no ha dejado de disminuir, sobre todo a partir
de 1995. El comercio regional (con excepción de los productos
derivados del petróleo provenientes de Argelia) sigue siendo
relativamente insignificante. Mauritania es importadora neta de
servicios, sobre todo de servicios de transporte.
Marco
institucional y política comercial
En
1991 Mauritania introdujo en su nueva Constitución el multipartidismo,
el principio de separación de poderes y la consagración de las
libertades individuales y colectivas. El régimen político actual
consta de un poder ejecutivo ejercido por el Presidente de la
República y el Gobierno nombrado por él; un poder legislativo que
ejerce el Parlamento, formado por dos cámaras, la Asamblea Nacional y
el Senado; un poder judicial; e instituciones consultivas como el Alto
Consejo Islámico y el Consejo Económico y Social.
La
elaboración y aplicación de la política comercial incumbe
principalmente al Ministerio de Comercio, Artesanía y Turismo. Otros
ministerios tienen competencia directa en sus esferas respectivas: el
Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, el Ministerio de
Asuntos Económicos y Desarrollo; el Ministerio de Hacienda; el
Ministerio de Pesca y Economía Marítima; el Ministerio de Desarrollo
Rural y Medio Ambiente; el Ministerio del Interior, Correos y
Telecomunicaciones; el Ministerio de Minas e Industria; el Ministerio
de Obras Públicas y Transportes; y el Ministerio de Recursos
Hidráulicos y Energía. Una coordinación más estrecha de todos
estos ministerios permitiría que Mauritania mejorara la coherencia de
su política comercial. En 1996 se creó un marco formal de consultas
con el sector privado; tales consultas se convirtieron en una
práctica regular a partir de 1998, y parecen gozar de gran aprecio en
el sector privado de Mauritania.
La
lucha contra la pobreza y el mejoramiento de las condiciones de vida
de la población siguen siendo los principales objetivos de la
política gubernamental. Los objetivos generales de la estrategia de
lucha contra la pobreza apuntan a reducir la proporción de los
mauritanos que viven por debajo del umbral de pobreza a menos del
17 por ciento en 2015 y a alcanzar los objetivos de desarrollo
social definidos en materia de educación, salud, acceso al agua
potable y vivienda. Las autoridades ven en el comercio internacional
un instrumento fundamental para el desarrollo económico y, por
consiguiente, para la lucha contra la pobreza.
Mauritania
ha revisado y modificado en los últimos años muchas leyes y
reglamentos referentes al comercio para mejorar el entorno del
comercio y las inversiones liberalizando la economía y actualizando
la legislación a fin de tener en cuenta sus obligaciones en el marco
del sistema multilateral de comercio. Estas modificaciones se han
referido a esferas diversas, como la valoración en aduana, las
inversiones, la contratación pública y la competencia. Entre los
textos modificados recientemente (2002) figuran los siguientes: el
Código de Aduanas, el Código de Inversiones y la Ley de
Contratación Pública. La legislación en materia de competencia, que
consagra la libertad de comercio, de precios y de competencia, quedó
incorporada en 2000 en el nuevo Código de Comercio. Otros textos
adoptados recientemente son el Código de Arbitraje, el Código de
Obligaciones y Contratos y los textos referentes a la organización
del poder judicial.
Los
esfuerzos de Mauritania por integrarse en la economía mundial se
reflejan en su participación en el sistema multilateral de comercio y
en las iniciativas regionales y bilaterales. Mauritania es Miembro
fundador de la OMC y otorga como mínimo el trato NMF a todos sus
interlocutores comerciales. Mauritania no es signataria de los
Acuerdos Plurilaterales de la OMC ni tiene en ellos la condición de
observador. Al término de la Ronda Uruguay, Mauritania consolidó 833
de sus 5.533 líneas arancelarias, es decir, alrededor del 15 por
ciento del total (incluida la agricultura); se consolidó el 100 por
ciento de las líneas arancelarias referentes a productos de la
agricultura. No obstante, subsisten confusiones derivadas de que los
compromisos anteriores de Mauritania (las listas de Ginebra,
Annecy y Torquay) no han sido traspuestos al Sistema Armonizado.
Conforme a una reclasificación preliminar no oficial efectuada por la
Secretaría de la OMC, las consolidaciones arancelarias de
Mauritania representan alrededor del 41 por ciento del total de las
líneas arancelarias.
Mauritania
también ha presentado una lista de compromisos en materia de
servicios. Su lista no contiene limitaciones horizontales ni
exenciones de la obligación del régimen NMF. Mauritania ha asumido
compromisos específicos en el sector del turismo. En la Cuarta
Reunión Ministerial de la OMC, en Doha, Mauritania destacó la
importancia del comercio internacional como instrumento de lucha
contra la pobreza y apoyó el comienzo de una nueva ronda de
negociaciones comerciales multilaterales. En lo que respecta al
mecanismo de solución de diferencias de la OMC, Mauritania no ha sido
parte en ningún asunto. Mauritania no ha presentado todavía la
mayoría de las notificaciones anuales que debe hacer en virtud de los
Acuerdos de la OMC.
Un
estudio realizado por el Banco Mundial en 2001 muestra que, a pesar
del sostenido crecimiento de la economía y de importantes reformas
comerciales, Mauritania no está todavía bien integrada en la
economía mundial. Entre los principales obstáculos a la expansión
del comercio del país cabe citar las limitaciones de la oferta (en
especial el número muy limitado de productos exportables), las
insuficientes infraestructuras portuarias y viales, las deficientes
instalaciones turísticas, y la falta de recursos humanos e
institucionales para participar más activamente en el sistema
multilateral, sobre todo en las negociaciones. Para hacer frente a
tales limitaciones hace falta un programa coherente de asistencia
técnica integrada.
Las
esferas relacionadas con el comercio en que Mauritania tiene mayor
necesidad de asistencia son el conocimiento de las materias
relacionadas con el sistema multilateral, en particular en los
círculos universitarios, el sector privado, y el conjunto de
funcionarios encargados de poner en práctica los instrumentos de
política comercial; las notificaciones; la aplicación de los
Acuerdos de la OMC; y la creación de capacidad para las negociaciones.
Mauritania es uno de los tres primeros países escogidos para el
programa piloto de puesta en práctica del Marco Integrado para la
Asistencia Técnica relacionada con el Comercio en apoyo de los
países menos adelantados.
Mauritania
ha concertado diversos acuerdos relacionados con el comercio con
países como Argelia, Egipto, Gambia, Malí, Marruecos, el Senegal y
Túnez. No ha resultado posible determinar con seguridad el nivel de
las preferencias arancelarias establecidas en virtud de estos acuerdos
bilaterales. Mauritania forma parte de la Unión del Magreb Árabe (UMA),
que no parece estar en funcionamiento por ahora. También formó parte
de la CEDEAO hasta el final de 1999, cuando se retiró por razones
políticas y económicas.
Los
productos mauritanos gozan de un régimen preferencial no recíproco
en el mercado de la Unión Europea en virtud del Acuerdo de Cotonou y
el Programa “Todo excepto las armas”, destinado a los países
menos adelantados. También se han otorgado preferencias a los
productos de Mauritania en el mercado de los Estados Unidos en virtud
de la Ley sobre Crecimiento y Oportunidades para África, y en los
mercados de otros países desarrollados en virtud del Sistema
Generalizado de Preferencias (SGP).
Instrumentos
de política comercial
El
régimen comercial de Mauritania se ha liberalizado durante los
últimos años. La reforma comercial pretende eliminar los obstáculos
al comercio internacional y mejorar la competitividad de sus
exportaciones. Los procedimientos aduaneros se han simplificado, se ha
racionalizado la mayor parte de los tipos de los derechos de aduana y
se ha eliminado la mayoría de las medidas no arancelarias.
En
junio de 2002 Mauritania modificó su legislación en materia de
valoración en aduana y utiliza desde entonces el valor de
transacción como base para la valoración de los productos importados.
No obstante, al parecer continúa utilizándose el valor mínimo de
importación para los vehículos usados.
Los
derechos de aduana son el principal instrumento de política comercial
en frontera utilizado por Mauritania. Se aplica igualmente un impuesto
estadístico del 3 por ciento a la mayoría de los productos
importados. Todos los derechos de aduana que se aplican son derechos
ad valorem, lo que mejora la transparencia del sistema arancelario del
país. Se aplican derechos estacionales a un reducido número de
productos de la agricultura. Los tipos NMF han sido reducidos y
racionalizados en los últimos años (el número de tipos se redujo
de 13 en 1997 a 4 en 2000), y el arancel máximo pasó, en el
mismo período, del 30 al 20 por ciento. En 2002, el promedio
aritmético de los tipos NMF aplicados efectivamente (sin incluir el
impuesto estadístico) es del 10,6 por ciento, con un promedio del
10,3 por ciento para los productos manufacturados y del 12 por ciento
para los agropecuarios (conforme a la definición de la OMC). El nivel
de consolidación de los derechos NMF sigue siendo más elevado. Los
derechos NMF para los productos agropecuarios se han consolidado a
tipos del 25, 30, 50 y 75 por ciento, según la categoría de los
productos; y los derechos aplicados a los demás productos (en
especial el cuero, el caucho, el calzado y los artículos para viajes,
así como el material de transporte) al tipo uniforme del 30 por
ciento. Un menor desnivel entre los tipos consolidados y los
efectivamente aplicados, manteniendo el grado de apertura actual del
mercado, mejoraría la previsibilidad del régimen arancelario de
Mauritania. Se observa cierta progresividad de los derechos NMF en
algunas ramas, pero en conjunto la situación es bastante variada.
Globalmente,
los tipos aplicados a las materias primas son levemente superiores a
los que se aplican a los productos intermedios, pero inferiores a los
que se aplican a los productos elaborados, lo que muestra la
protección relativamente importante que se otorga a determinados
productos agropecuarios básicos. En general, la progresividad es algo
mayor en la industria que en la agricultura, aunque existen grandes
disparidades entre las distintas ramas de actividad.
Los
productos importados están sujetos a un impuesto sobre el valor
añadido (del 14 por ciento), y ciertos productos están sujetos a
impuestos indirectos. Los impuestos que se aplican a los productos
importados son los mismos que rigen para los productos nacionales.
Ciertos
agentes económicos gozan de exoneración del régimen fiscal general
en frontera. Las exoneraciones y exenciones de derechos e impuestos de
importación se clasifican en las siguientes categorías: exenciones
de la Sociedad Nacional Industrial y Minera (SNIM); Código de
Inversiones; subsidios y donaciones; franquicias diplomáticas;
exenciones excepcionales; exoneraciones parciales; y otras exenciones
y exoneraciones. El Código de Aduanas establece igualmente un
régimen de devolución de derechos que permite a los exportadores
obtener el reembolso parcial o total de los derechos pagados sobre los
insumos importados.
El
régimen de importación de Mauritania contiene escasos obstáculos no
arancelarios. La importación de la mayoría de los productos no
requiere licencia. Las restricciones impuestas a la importación son
relativamente poco numerosas y apuntan sobre todo a garantizar la
seguridad, el orden público y la salud. El último sistema de
contingentes, que supeditaba la importación de arroz a la
adquisición de arroz “paddy” local, quedó eliminado en 1999.
Mauritania no tiene ningún sistema de normalización y control de la
calidad, ni infraestructuras adecuadas para la realización de pruebas
y la metrología. Al parecer, pueden aplicarse y exigirse normas
francesas, estadounidenses u otras normas internacionales a las
importaciones de productos en Mauritania por razones tales como la
seguridad y la salud.
El
nuevo Código de Contratación Pública, puesto en vigor en 2002,
mejora la transparencia del régimen pero conserva la posibilidad de
otorgar a las empresas mauritanas un margen de preferencia que puede
alcanzar el 15 por ciento. Mauritania no tiene leyes especiales en
materia de aplicación de medidas antidumping, compensatorias o de
salvaguardia. El Código de Aduanas contiene ciertas disposiciones
acerca de las medidas antidumping, que otorgan al Presidente la
facultad de aplicar, mediante ordenanza, medidas antidumping y medidas
compensatorias en caso de necesidad; pero hasta ahora no se ha
aplicado ninguna medida de esa clase.
El
régimen de las exportaciones ha sido liberalizado igualmente.
Mauritania no aplica prohibiciones ni restricciones cuantitativas a la
exportación, ni exige licencias de exportación. Los impuestos de
exportación han sido eliminados, salvo los referentes a los productos
de la pesca pelágica y de la pesca artesanal. El Gobierno no otorga
subvenciones explícitas a las exportaciones.
No
existen medidas específicamente destinadas a estimular las empresas
mauritanas. Ciertas medidas actualmente en vigor dan a las empresas la
posibilidad de obtener ventajas fiscales como el reembolso del IVA, la
amortización decreciente y diferida y el sistema de puntos francos
para las empresas exportadoras.
La
legislación aplicable a la protección de la propiedad intelectual ha
sido revisada en el plano regional (en el marco de la Organización
Africana de la Propiedad Intelectual, OAPI). Las obligaciones
internacionales de Mauritania referentes a los derechos de propiedad
intelectual se rigen por el Acuerdo de Bangui revisado en 1999, que
entró en vigor en 2002. Según las autoridades de Mauritania, la
revisión tenía por objeto lograr la conformidad del sistema regional
con el Acuerdo sobre los ADPIC. La observancia de los derechos de
propiedad intelectual corresponde a la competencia de las autoridades
nacionales.
Políticas
sectoriales
Mauritania
no aplica medidas comerciales específicas para sectores determinados.
El nuevo Código de Inversiones, promulgado en 2002, establece los
puntos francos como instrumento principal para promover las
exportaciones. Se aplica a todos los sectores de la economía y, a
diferencia del Código anterior, ha dejado de establecer esferas
prioritarias. En términos generales, el nuevo Código simplifica
considerablemente los incentivos financieros y elimina los regímenes
especiales (con excepción del otorgado a la empresa nacional SNIM).
En
el pasado, el Gobierno de Mauritania siguió una política de
autosuficiencia alimentaria; pero actualmente el sector agrícola ha
sido liberalizado. Uno de los principales elementos de la reforma ha
sido el desarrollo del crédito agrícola, destinado al comienzo
exclusivamente a la producción de arroz y, más adelante, puesto a
disposición de otras actividades. Se están desarrollando varios
programas, el más importante de los cuales es el Programa de
desarrollo integrado de la agricultura de regadío en Mauritania (PDIAIM).
El principal objetivo del Programa es acrecentar el valor añadido en
el sector agrícola y aumentar las oportunidades de empleo y los
ingresos de las poblaciones que viven en el valle del río Senegal.
Las principales medidas previstas son el establecimiento de un marco
jurídico e institucional favorable, la creación de infraestructuras
básicas, la diversificación de la producción y la atenuación del
impacto sobre el medio ambiente.
La
pesca constituye uno de los sectores esenciales de la economía de
Mauritania. Al comienzo, en el decenio de 1970, la política de
pesca era más proteccionista y trataba sobre todo de favorecer la
creación de una flotilla nacional de pesca industrial; en 1994 se
reorientó la política pesquera centrándola principalmente en la
protección de los recursos, la racionalización de las actividades
pesqueras, la mejora del rendimiento del sector y la prosecución del
traspaso de las actividades productivas y de comercialización del
Estado. El nuevo Código de Pesca de 2000 mantiene también estos
principios y hace hincapié en el desarrollo controlado de la pesca
comercial, la expansión de la pesca artesanal y la reorganización y
modernización de la flota mauritana, y el desarrollo de la
exportación de productos elaborados. Mauritania ha firmado acuerdos
bilaterales en materia de pesca con Argelia, el Japón, Marruecos,
Rusia, el Senegal, Túnez y la Unión Europea. Con respecto a las
exportaciones, la Sociedad Mauritania de Comercialización del Pescado
(SMCP) conserva el monopolio de la comercialización de los productos
pesqueros, con la obligación de desembarco (fundamentalmente respecto
de los cefalópodos). La exportación de las demás especies es libre.
El
sector minero está considerado como un sector que ofrece grandes
posibilidades al país. Es también uno de los principales sectores de
la economía de Mauritania; las exportaciones de mineral de hierro
representan alrededor del 60 por ciento del total de las exportaciones
del país. El Gobierno creó en 1999, con la asistencia del Banco
Mundial, el Proyecto de fortalecimiento institucional del sector
minero (PRISM), cuyo objetivo principal es mejorar la capacidad y la
competitividad de Mauritania para atraer inversiones privadas a fin de
desarrollar el sector de la minería. En 1999 se promulgó un nuevo
Código de Minería que pretende estimular e impulsar las inversiones
en la prospección y la producción de minerales.
El
sector manufacturero de Mauritania está poco desarrollado. La
contribución del sector al PIB es del 4,2 por ciento aproximadamente
si se excluye la elaboración de productos pesqueros (y
del 8,4 por ciento si se incluye). La producción
manufacturera se destina casi por completo al consumo interno.
El
proceso de liberalización y privatización de los servicios, como los
servicios financieros y de seguros, se inició a fines del decenio de
1980. Casi todos los bancos han sido privatizados. Para mejorar la
financiación de los sectores tradicionales, el Gobierno dictó en
1998 una nueva ley sobre la intermediación financiera en muy pequeña
escala. Para facilitar la financiación de los sectores económicos
que ofrecen grandes posibilidades de generación de empleo, las
autoridades han favorecido la creación de instituciones
especializadas como la UNCACEM para la agricultura y la UNCOPAM
para la pesca artesanal. La liberalización de los servicios de
transporte aéreo y de las telecomunicaciones básicas comenzó en los
primeros años del decenio de 1990. Se está preparando una nueva
ley sobre el transporte aéreo, y la de telecomunicaciones se formuló
en 1999. Las privatizaciones de Air Mauritanie y Mauritel se
completaron en 1999 y 2001, respectivamente. El sector del turismo
está ampliamente abierto a la participación extranjera. Las
inversiones en ese sector aumentaron desde la sanción de una nueva
ley en 1996.
Informe
del Gobierno volver al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
MAURITANIA
Informe del Gobierno Parte I y II
Con
una población estimada en 2,6 millones de habitantes, Mauritania
abarca una superficie de 1.030.000 km2. Limita al norte con el ex
Sahara Occidental y Argelia, al este con Malí, al sur con Malí y el
Senegal y al oeste con el Océano Atlántico.
Desde
hace algo más de un decenio, el Gobierno de Mauritania ha emprendido,
con ayuda de sus asociados para el desarrollo, reformas ambiciosas,
que han afectado al conjunto de la vida política, económica y social
del país.
La
descentralización, iniciada en 1986, ha dado lugar a la creación de
208 municipios. En 1991, se instauró una democracia pluralista
con la adopción de una Constitución que garantiza las libertades
fundamentales y la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y
judicial.
Los
sucesivos programas de reformas económicas emprendidas desde 1985 han
permitido sanear la situación financiera del Estado y de las empresas
públicas, estabilizar el marco macroeconómico, liberalizar los
mercados y los precios, mejorar el entorno jurídico y judicial de la
actividad económica, favorecer el desarrollo del sector privado,
mejorar la disponibilidad de infraestructuras y volver a centrar la
labor del Estado en sus tareas básicas de reglamentación,
asignación de recursos y desarrollo de los servicios sociales de
base.
En
diciembre de 2000, el Gobierno finalizó una Estrategia de reducción
de la pobreza, aprobada en 2001 por el conjunto de sus asociados
para el desarrollo y en especial por el Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional. La estrategia pretende alcanzar los
siguientes tres objetivos:
- crecimiento
acelerado, a un ritmo del 7 por ciento;
- radicación
de este crecimiento en el ámbito de la población más
desfavorecida, sobre la base de un criterio participativo;
- realización
de programas destinados a los más pobres y desarrollo de los
recursos humanos, en especial en los ámbitos de la educación, la
salud y el acceso a otros servicios básicos.
La
estabilidad del marco macroeconómico, junto con la búsqueda de una
mayor eficacia de los gastos públicos, la dinamización del sector
privado nacional, la puesta en práctica de medidas atractivas para la
inversión privada extranjera y el refuerzo de la competitividad
económica, y en particular de los sectores orientados a la
exportación, constituyen los principales ejes de la política seguida
actualmente por el Gobierno, a fin de alcanzar los objetivos descritos
en la Estrategia de reducción de la pobreza.
Por
otra parte, el Gobierno ha iniciado una nueva fase de racionalización
de la gestión pública para la puesta en práctica de una
programación multianual del gasto público.
Este
sistema de programación, con el que se pretende incrementar la
eficacia y la coherencia del conjunto de asignaciones de los recursos,
se puso en práctica en los sectores de la salud y la educación en
2001, mientras que los Marcos de Gastos a Mediano Plazo de los
sectores del desarrollo rural, del desarrollo urbano y de las
infraestructuras de transporte, se introducirán mediante la Ley de
Finanzas de 2003.
Se
prevé igualmente proceder a la informatización total de la cadena de
gastos públicos, a la desconcentración de los créditos y a una
descentralización más acusada, a fin de intensificar la búsqueda de
la eficacia y la eficiencia en la asignación de los recursos
públicos.
Marco
jurídico e institucional de la actividad económica
Con
el fin de mejorar el ámbito de la actividad mercantil y atraer la
inversión directa extranjera, el Gobierno ha emprendido la reforma
del sistema jurídico y judicial.
Asimismo,
se ha reformado y armonizado el marco jurídico y judicial de la
actividad económica mediante la revisión o adopción de nuevos
textos normativos relativos al derecho mercantil: Código de Comercio,
Código de Contratos y Obligaciones, Código de Arbitraje, Código de
Procedimiento Civil, Comercial y Administrativo, Código de
Inversiones, etc.
El
Código de Arbitraje, adoptado en 2000, define las diferentes formas
de arbitraje, instituye procedimientos transparentes que dan la
primacía al derecho y al respeto a la voluntad de las partes, fija
las modalidades de aplicación del laudo arbitral así como las vías
para presentar los recursos.
El
Código de Contratación Pública acaba de ser modificado a fin de
adaptarlo a la evolución actual de la economía y favorecer el
desarrollo de la actividad mercantil mediante la simplificación de
los procedimientos.
En
enero de 2002 se aprobó un nuevo Código de Inversiones, cuyas
prioridades son fomentar la seguridad de las inversiones privadas
nacionales y extranjeras así como facilitar los trámites
administrativos necesarios para la aprobación de los proyectos de
inversión.
A
fin de tener en cuenta las necesidades de inversión del país y del
régimen especial de “Puntos Francos” definidos por este Código,
se ha reducido sensiblemente el grado de presión fiscal dentro del
marco de la Ley de Finanzas de 2002.
Mauritania
está vinculada, mediante convenios de protección de las inversiones,
con varios países. El año pasado firmó en Bruselas varios otros
convenios, cuando se celebró la Tercera Conferencia de las Naciones
Unidas sobre los Países Menos Adelantados.
La
adhesión a la Convención de las Naciones Unidas sobre el
reconocimiento y la ejecución de las sentencias arbitrales
extranjeras atestigua su voluntad de reforzar la modernización del
marco jurídico institucional de las actividades económicas y
favorecer las inversiones en un medio seguro.
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