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Las
acertadas políticas macroeconómicas y las reformas estructurales de
gran alcance se traducen en unos impresionantes resultados económicos
de Australia
volver al principioSegún
un informe de la Secretaría de la OMC sobre las políticas y
prácticas comerciales de Australia, los impresionantes resultados
económicos obtenidos por este país durante aproximadamente los
últimos 10 años se deben en gran parte a la aplicación de buenas
políticas macroeconómicas en combinación con algunas reformas
estructurales de gran alcance que reforzaron la anterior
liberalización unilateral del comercio.
Desde
el examen anterior realizado en 1998, Australia ha superado con éxito
la crisis financiera asiática, pese a la aguda desaceleración que se
produjo en otras partes de la región. El crecimiento real del PIB,
generado en gran parte por la demanda interna y el aumento de la
productividad en factores múltiples, permaneció firme hasta 2001,
cuando un descenso temporal en las actividades de construcción de
viviendas residenciales y la desaceleración de la economía mundial
afectó negativamente a las perspectivas a corto plazo de crecimiento
y empleo de Australia. No obstante, el desempleo ha continuado
descendiendo y la inflación ha permanecido a un nivel bajo.
Las
pautas del comercio exterior y la inversión directa prácticamente no
han cambiado. Australia ha seguido dependiendo mucho de las
exportaciones de productos básicos y las importaciones de
manufacturas. La mayor parte de su comercio de mercancías ha seguido
realizándose con los asociados de la Organización de Cooperación
Económica de Asia y el Pacífico (APEC), con un cierto
fortalecimiento del comercio con el Asia Oriental tras la crisis
asiática.
Desde
el examen anterior, Australia ha continuado aplicando reformas
comerciales con miras a fortalecer la competencia en el mercado
interno y de esta forma mejorar la eficiencia económica. Estas
reformas se realizaron, en parte, de conformidad con el cumplimiento
previsto de los compromisos de Australia en el marco de la OMC, pero
también en forma unilateral en consonancia con objetivos de política
interna.
Los
aranceles aduaneros siguen siendo el principal instrumento de
política comercial de Australia, si bien constituyen una fuente poco
importante de ingresos fiscales (representan el 2,3 por ciento de los
ingresos fiscales totales). Un 96,2 por ciento de las líneas
arancelarias están consolidadas, lo cual confiere un alto grado de
previsibilidad a los aranceles. El arancel NMF medio es actualmente
del 4,3 por ciento, lo que constituye una reducción con respecto al
5,6 por ciento de 1997/98; para 2005 se prevén nuevas
reducciones unilaterales de los tipos aplicados a los vehículos
automóviles de pasajeros y los textiles, el vestido y el calzado. El
arancel medio NMF aplicado a los productos agrícolas es del 1,2 por
ciento, en comparación con el aplicado a los productos industriales,
que es del 4,7 por ciento. Los aranceles aplicados a los vehículos
automóviles de pasajeros, los textiles, el vestido y el calzado son
de dos a tres veces más altos que los aplicados a los productos
industriales. Por otro lado, las medidas de reducción unilateral han
hecho que un 86 por ciento de los aranceles se encuentre en el
intervalo del 0 al 5 por ciento. Los aranceles aduaneros también se
han simplificado considerablemente a raíz de la reducción del
número de tipos aplicados. Ahora bien, estos cambios han contribuido
poco a reducir la progresividad arancelaria. Los tipos arancelarios
aplicados actualmente son inferiores a los tipos consolidados en un
promedio de 6,2 puntos porcentuales; si bien la diferencia
consiguiente entre los tipos NMF consolidados y los aplicados da
amplio margen a las autoridades para aumentar los aranceles aplicados
dentro de la consolidación, esto no parece haber sucedido durante el
período en examen. De hecho, la ampliación de esta diferencia desde
1997/98, pese a la reducción de los tipos consolidados, es el
resultado de reducciones unilaterales aún mayores en los tipos
aplicados; estos últimos han aumentado en muy pocos casos, si alguno.
Quizá
la evolución estructural más importante en materia de políticas
durante el período en examen haya sido la reforma fiscal,
principalmente la aplicación del Nuevo Sistema Fiscal que, entre
otras cosas, comprende la racionalización y simplificación de la
estructura de los impuestos indirectos, haciéndola más neutral,
especialmente con respecto al comercio internacional. El elemento
principal de esta reforma fue la sustitución del impuesto sobre las
ventas al por mayor aplicado a los productos manufacturados por un
impuesto sobre las mercancías y los servicios de base amplia. Sin
embargo, el impuesto especial sobre los automóviles de lujo, que
parece estar sesgado en contra de las importaciones, sigue vigente.
El
nivel general de asistencia del Gobierno a la agricultura, la
ganadería, la silvicultura y la pesca ha permanecido bajo desde 1998.
La protección arancelaria NMF nominal media que se aplica sigue
siendo insignificante. El apoyo total a la agricultura ascendió a
sólo el 0,3 por ciento del PIB en 2001, el porcentaje más bajo
entre todos los países de la OCDE, y el apoyo general de Australia a
los productores se estimó en el 4 por ciento, el segundo más bajo.
Alrededor del 96 por ciento de la ayuda interna comprende las
denominadas subvenciones “verdes” que tienen pocos efectos de
distorsión, si alguno, sobre la producción y el comercio; esa ayuda
fue predominantemente de servicios generales (por ejemplo,
infraestructura, extensión, servicios de asesoramiento y de I+D, y
programas ambientales).
Las
prescripciones de Australia sobre medidas sanitarias y fitosanitarias
y de cuarentena han sido criticadas por varios de los asociados
comerciales, que las consideran innecesariamente estrictas y, por lo
tanto, proteccionistas. Ahora bien, dado que Australia depende mucho
de la agricultura y es un importante exportador de productos básicos
agrícolas y productos agroalimentarios, que reciben relativamente
poca asistencia del Gobierno y se venden a precios del mercado mundial,
estas medidas se consideran necesarias para asegurar que la buena
reputación de Australia como exportador fiable de productos
agrícolas de alta calidad no se vea perjudicada por plagas y
enfermedades.
No
obstante, en el período abarcado por el presente examen ha aumentado
el apoyo del Gobierno al sector de los servicios, mediante asistencia
financiera directa, gastos fiscales y financiación para instituciones
del sector público; los principales receptores han sido los sectores
de finanzas y seguros, cultura y recreación, transporte y
almacenamiento, bienes inmuebles, y servicios comerciales y de
comunicaciones. Se han mantenido varias restricciones de acceso.
Nota
para las redacciones
En
los exámenes de las políticas comerciales, ejercicio prescrito en
los Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos
regulares las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de
los países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos
importantes que puedan tener consecuencias para el sistema mundial de
comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición
de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y
un informe detallado que redacta de manera independiente la
Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por
el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las
reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en
vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también
las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales examinará los días 23 y 25 de septiembre de
2002 el informe de la Secretaría de la OMC y la exposición de
políticas elaborada por el Gobierno de Australia. El informe de la
Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las
políticas comerciales de Australia, inclusive sus leyes y reglamentos
internos, el marco institucional, las políticas y prácticas
comerciales por medidas y los progresos en determinados sectores.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones
recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos
extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los informes
de la Secretaría y del Gobierno figuran por el nombre del país en la
lista completa de los exámenes
de las políticas comerciales. Estos dos documentos, el acta de
los debates del OEPC y el resumen del Presidente se publicarán
oportunamente en una versión encuadernada y podrán obtenerse en la
Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra
21.
Desde
diciembre de 1989 se han llevado a cabo los siguientes exámenes: Argentina (1992
y 1999), Australia (1989, 1994, 1998 y 2002), Austria (1992), Bahrein
(2000), Bangladesh (1992 y 2000), Barbados (2002), Benin (1997),
Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), Brasil (1992, 1996 y
2000), Brunei Darussalam (2001), Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y
2001), Canadá (1990, 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991
y 1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), Comunidades Europeas
(1991, 1993, 1995, 1997, 2000 y 2002), Corea, Rep. de (1992, 1996
y 2001), Costa Rica (1995 y 2001), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992
y 1999), El Salvador (1996), Eslovenia (2002), Estados Unidos
(1989, 1992, 1994, 1996, 1999 y 2001), Fiji (1997), Filipinas (1993 y
1999), Finlandia (1992), Gabón (2001), Ghana (1992 y 2001), Guatemala
(2002), Guinea (1999), Haití (2002), Hong Kong (1990, 1994 y 1998),
Hungría (1991 y 1998), India (1993, 1998 y 2002), Indonesia (1991,
1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000), Israel (1994 y 1999), Islas
Salomón (1998), Jamaica (1998), Japón (1990, 1992, 1995, 1998
y 2000), Kenya (1993 y 2000), Lesotho (1998), Macao (1994 y
2001), Madagascar (2001), Malasia (1993, 1997 y 2001), Malawi
(2002), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995 y
2001), Mauritania (2002), México (1993, 1997 y 2002),
Mozambique (2001), Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria
(1991 y 1998), Noruega (1991, 1996 y 2000), Nueva Zelandia (1990 y
1996), OECO (2001), Pakistán (1995 y 2002), Papua Nueva Guinea
(1999), Paraguay (1997), Perú (1994 y 2000), Polonia (1993 y 2000),
República Checa (1996 y 2001), República Dominicana (1996),
República Eslovaca (1995 y 2001), Rumania (1992 y 1999), Senegal
(1994), Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica
(1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (1991, 1996 y 2000 (junto
con Liechtenstein)), Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995
y 1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago
(1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995
y 2001), Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y
Zimbabwe (1994).
Informe
de la Secretaría volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
AUSTRALIA
Informe de la Secretaría Observaciones
recapitulativas
Las
políticas comerciales y relacionadas con el comercio de Australia,
así como su formulación, son en general muy transparentes. En aras
de la rendición de cuentas, la información sobre la naturaleza,
incluso de sus efectos, de las diversas políticas está normalmente
disponible en documentos publicados y en sitios en la Web que en su
mayoría pertenecen a entidades del sector público, muchos de los
cuales se han indicado como referencias en el presente informe.
Además, la Ley sobre la Libertad de Información permite el acceso
público a documentos del Gobierno no confidenciales. La transparencia
de las políticas, las prácticas y las medidas es aún mayor gracias
a las actividades de organizaciones como la Comisión de la
Productividad, el principal órgano consultivo y de examen
independiente, que realiza evaluaciones de los efectos económicos y/o
la eficacia de la protección, la asistencia gubernamental y los
reglamentos, y presenta informes al respecto. En la preparación de su
informe sobre este cuarto Examen de las Políticas Comerciales de
Australia, la Secretaría utilizó mucho esos documentos disponibles
al público.
El
entorno económico
Desde
el examen anterior realizado en 1998, Australia ha superado con éxito
la crisis financiera asiática, pese a la aguda desaceleración que se
produjo en otras partes de la región. El crecimiento real del PIB,
generado en gran parte por la demanda interna y el aumento de la
productividad en factores múltiples, permaneció firme hasta 2001,
cuando un descenso temporal en las actividades de construcción de
viviendas residenciales y la desaceleración de la economía mundial
afectó negativamente a las perspectivas a corto plazo de crecimiento
y empleo de Australia. No obstante, el desempleo ha continuado
descendiendo y la inflación ha permanecido a un nivel bajo.
Los
impresionantes resultados económicos de Australia se deben en gran
parte a la aplicación de buenas políticas macroeconómicas en
combinación con algunas reformas estructurales de gran alcance que
reforzaron la anterior liberalización unilateral del comercio. Los
excedentes fiscales, sin embargo, se han reducido como resultado de
desembolsos cada vez más rápidos que los ingresos por concepto de
impuestos, y esto último refleja el costo presupuestario de un
importante conjunto de medidas de reforma fiscal. Australia ha
continuado la constitución en sociedades comerciales y/o la
privatización de empresas de propiedad estatal en los sectores de la
electricidad, el gas natural y las telecomunicaciones. Se han
realizado otras importantes reformas estructurales en las esferas de
la política de competencia, los mercados laborales y la tecnología.
La
pronunciada caída de los precios mundiales de los productos básicos,
que siguió a la reducción de la demanda mundial tras el comienzo de
la crisis asiática, ejerció una considerable presión a la baja
sobre el tipo de cambio del dólar australiano, mejorando de esta
forma la competitividad internacional de los precios australianos y
favoreciendo a sectores que competían con importaciones. El resultado
fue un desplazamiento de un déficit a un superávit en la cuenta
comercial, impulsado por las exportaciones. Al mismo tiempo, el
déficit de cuenta corriente alcanzó su nivel anual más bajo en 20
años, lo que refleja la reducción reciente de la brecha entre los
ahorros y la inversión. La deuda externa neta ha continuado
aumentando como consecuencia de los mayores empréstitos tomados por
el sector privado.
Las
pautas del comercio exterior y la inversión directa prácticamente no
han cambiado. Australia ha seguido dependiendo mucho de las
exportaciones de productos básicos y las importaciones de
manufacturas. La mayor parte de su comercio de mercancías ha seguido
realizándose con los asociados de la Organización de Cooperación
Económica de Asia y el Pacífico (APEC), con un cierto
fortalecimiento del comercio con el Asia Oriental tras la crisis
asiática. Pese a la concertación del Acuerdo comercial por el que se
estrechan las relaciones económicas entre Australia y Nueva Zelandia
(ANZCERTA), la participación de Nueva Zelandia en el comercio de
mercancías de Australia ha disminuido. En lo que respecta a la
inversión extranjera directa, se han hecho algunos esfuerzos por
reducir los obstáculos restantes en esferas delicadas y mejorar las
prescripciones sobre notificaciones y examen.
El
marco de la política comercial exterior
Desde
el examen anterior, Australia ha continuado aplicando reformas
comerciales con miras a fortalecer la competencia en el mercado
interno y de esta forma mejorar la eficiencia económica. Estas
reformas se realizaron, en parte, de conformidad con el cumplimiento
previsto de los compromisos de Australia en el marco de la OMC, pero
también en forma unilateral en consonancia con objetivos de política
interna.
Australia
ha mantenido sus arreglos comerciales preferenciales con Nueva
Zelandia y otros países del Pacífico Sur, el Canadá y países en
desarrollo y menos adelantados (con arreglo al Sistema Australiano de
Preferencias Arancelarias). Sin embargo en los últimos años se ha
producido una erosión del valor de los aranceles preferenciales, ya
que se han reducido los aranceles NMF aplicados por Australia.
Recientemente, se ha hecho más hincapié en estudiar la posibilidad
de ampliar y profundizar las relaciones comerciales bilaterales de
Australia con el Japón, Corea, Singapur, Tailandia y los Estados
Unidos, así como las relaciones regionales en virtud del
estrechamiento de la asociación económica entre las economías de la
ASEAN y del Acuerdo CER, y el acuerdo regional transpacífico.
El
marco institucional y jurídico sumamente transparente de Australia
para el comercio y la inversión se ha perfeccionado aún más
mediante un examen legislativo realizado para asegurar que el marco
reglamentario (reglamentos sobre comercialización de productos
agrícolas, etiquetado de alimentos, finanzas y seguros, profesiones,
y juegos de azar, y los procesos de planificación de los gobiernos
locales) no restrinjan la competencia. También se han tomado medidas
para reforzar los medios disponibles para incrementar los
conocimientos (y la interacción) de la población y aprovechar las
posibilidades de defensa y apertura del mercado con arreglo al sistema
multilateral de comercio basado en las normas. Para este propósito,
se ha establecido un mecanismo de observancia de las normas e
investigación de diferencias en el Departamento de Relaciones
Exteriores y Comercio y un Grupo Consultivo sobre la OMC (compuesto de
representantes de la industria, la comunidad de organizaciones no
gubernamentales, los círculos académicos y los medios de difusión).
Australia ha continuado participando activamente en todos los aspectos
de la labor de la OMC, apoyando la iniciación de una ronda centrada
en una mayor liberalización de la agricultura, la manufactura y los
servicios. El Consejo de Gobiernos de Australia (COAG) ha seguido
facilitando las consultas, la cooperación y la coordinación de las
políticas entre el Commonwealth, los Estados y los Territorios con
miras a evitar posibles inconsistencias. A partir de abril de 1998, la
Comisión de la Productividad sustituyó a la Comisión Australiana de
la Industria como el principal órgano consultivo en materia de
política estructural y reglamentación.
La
evolución de las políticas comerciales
Los
aranceles aduaneros siguen siendo el principal instrumento de
política comercial de Australia, si bien constituyen una fuente poco
importante de ingresos fiscales (representan el 2,3 por ciento de los
ingresos fiscales totales). Un 96,2 por ciento de las líneas
arancelarias están consolidadas, lo cual confiere un alto grado de
previsibilidad a los aranceles. El arancel NMF medio es actualmente
del 4,3 por ciento, lo que es una reducción con respecto al 5,6 por
ciento de 1997/98; para 2005 se prevén nuevas reducciones
unilaterales de los tipos aplicados a los vehículos automóviles de
pasajeros y los textiles, el vestido y el calzado. El arancel medio
NMF aplicado a los productos agrícolas es del 1,2 por ciento, en
comparación con el aplicado a los productos industriales, que es del
4,7 por ciento. Los aranceles aplicados a los vehículos automóviles
de pasajeros, los textiles, el vestido y el calzado son de dos a tres
veces más altos que los aplicados a los productos industriales. Por
otro lado, las medidas de reducción unilateral han hecho que un
86 por ciento de los aranceles se encuentre en el intervalo del 0
al 5 por ciento. Los aranceles aduaneros también se han simplificado
considerablemente a raíz de la reducción del número de tipos
aplicados. Ahora bien, estos cambios han contribuido poco a reducir la
progresividad arancelaria. Los tipos arancelarios aplicados
actualmente son inferiores a los tipos consolidados en un promedio de
6,2 puntos porcentuales; si bien la diferencia consiguiente entre los
tipos NMF consolidados y los aplicados da amplio margen a las
autoridades para aumentar los aranceles aplicados dentro de la
consolidación, esto no parece haber sucedido durante el período en
examen. De hecho, la ampliación de esta diferencia desde 1997/98,
pese a la reducción de los tipos consolidados, es el resultado de
reducciones unilaterales aun mayores en los tipos aplicados; estos
últimos han aumentado en muy pocos casos, si alguno.
Los
contingentes arancelarios para los productos agrícolas relacionados
con la OMC para cinco tipos de quesos y tabaco no manufacturado se han
aplicado aparentemente de manera flexible y liberal. El recurso a la
protección no arancelaria se ha limitado principalmente a los
productos agrícolas, ganaderos y alimenticios.
Las
prescripciones sobre documentación se han reducido a un mínimo, y la
computadorización del despacho de aduanas ha facilitado virtualmente
todas las importaciones y exportaciones. Se permite la autovaloración
para el derecho de importación y el despacho de exportación. El
valor de la transacción se ha utilizado sobre todo con fines de
valoración en aduana.
Se
han mantenido las prohibiciones y restricciones a la importación en
forma de prescripciones técnicas estrictas o de cuarentena a fin de
preservar, entre otras cosas, la salud o la seguridad públicas. Se ha
procurado acomodar ciertas normas obligatorias a las normas
internacionales (incluidas las relativas a los vehículos de motor) y
mejorar la cooperación y la coordinación internacionales mediante
acuerdos de notificación y mutuo reconocimiento de la OMC. Pese al
Acuerdo entre el Commonwealth y los Estados sobre mutuo reconocimiento,
parece haber esferas residuales en que las facultades de
reglamentación relativas a las normas sobre certificaciones (incluidos
los requisitos de punto de venta basado en el Estado, que prohíben
las órdenes con arreglo a la legislación de protección de los
consumidores) difieren entre el Commonwealth y los Estados. Tras la
introducción de cambios institucionales y de procedimiento,
disminuyó el recurso a las medidas compensatorias o antidumping;
durante el período en examen no se adoptaron medidas de salvaguardia.
Australia
todavía no ha firmado el Acuerdo sobre Contratación Pública de la
OMC. El Commonwealth y los Gobiernos de los Estados siguen utilizando
la contratación pública como importante instrumento de política
económica para promover el desarrollo industrial (por ejemplo,
respecto de la tecnología de la información y las telecomunicaciones)
aplicando márgenes preferenciales (10 ó 20 por ciento según el
Estado) a los proveedores locales (y de Nueva Zelandia), la
subcontratación obligatoria a pequeñas y medianas empresas (PYME) y
requisitos de contenido local (que también se aplican a las emisiones
de radio y televisión).
Los
controles o las restricciones cuantitativas aplicados por entidades
del sector público a la exportación afectan a ciertas mercancías
terapéuticas y primarias; tienen por objeto, entre otras cosas,
asegurar un suministro interno adecuado y hacer cumplir las normas.
Australia ha mantenido la prohibición de exportar hembras y embriones
de ovejas Merino con fines de cría excepto a Nueva Zelandia con
arreglo al ANZCERTA y para fines científicos aprobados. Se ha
mantenido la participación estatal en la economía con miras a
promover y regular el comercio en ciertas mercancías agrícolas.
La
ayuda para la exportación, que consiste en subvenciones directas (por
conducto del Plan de subvenciones para el fomento de los mercados de
exportación, y la Estrategia “del supermercado a Asia”) y
desgravaciones impositivas (Tradex, Plan de facilitación de las
exportaciones de vehículos automóviles de pasajeros) se ha mantenido
y ha sido revisada. La financiación de las exportaciones está
condicionada a prescripciones de contenido local así como al
“interés nacional” y a criterios de protección del medio
ambiente; las condiciones para los créditos a la exportación parecen
estar en consonancia con las directrices de la OCDE. Los incentivos
para las zonas de libre comercio se preparan específicamente para
cada proyecto y pueden incluir, entre otras cosas, subvenciones para
el establecimiento o la reubicación. El apoyo al comercio y la
producción se ha proporcionado mediante incentivos fiscales y no
fiscales, haciendo más hincapié en la promoción de las
exportaciones y la inversión, especialmente en I+D. Durante el
período en examen, los planes de Australia para la entrada de
importaciones en condiciones favorables fueron más generosos. La
asistencia no fiscal se ha aumentado en ciertas esferas amplias (principalmente
la promoción de las exportaciones, la inversión y las actividades de
I+D) y se ha mantenido para ciertas actividades específicas. El
suministro de energía a precios bajos a los productores se ha
asegurado mediante la participación estatal en el sector de la
electricidad y una mayor presencia de operadores del sector privado,
así como mediante exenciones fiscales y subvenciones para diversas
categorías de usuarios de combustible diésel. El control de los
precios parece haberse reducido, de modo que ahora abarca la
navegación aérea, los aeropuertos, los servicios postales y el
remolque en los puertos; ciertos productos farmacéuticos también
están subvencionados.
Quizá
la evolución estructural más importante en materia de políticas
durante el período en examen haya sido la reforma fiscal,
principalmente la aplicación del Nuevo Sistema Fiscal que, entre
otras cosas, comprende la racionalización y simplificación de la
estructura de los impuestos indirectos, haciéndola más neutral,
especialmente con respecto al comercio internacional. El elemento
principal de esta reforma fue la sustitución del impuesto sobre las
ventas al por mayor aplicado a los productos manufacturados por un
impuesto sobre las mercancías y los servicios de base amplia. Sin
embargo, el impuesto especial sobre los automóviles de lujo, que
parece estar sesgado en contra de las importaciones, sigue vigente. El
impuesto sobre la renta de las personas físicas y de las sociedades
también ha sido objeto de reformas sustanciales como consecuencia del
nuevo sistema impositivo. Sus bases se han ampliado y las tasas de los
impuestos se han recortado. Como consecuencia de esta medida, el
impuesto sobre la renta de las personas físicas máximo se ha
reducido del 43 al 30 por ciento, mientras que el impuesto sobre la
renta de las sociedades se ha recortado del 36 al 30 por ciento, más
en consonancia con las tasas aplicadas en varios países vecinos. En
la medida en que las altas tasas del impuesto sobre la renta personal
actúan como desincentivo tanto respecto del trabajo como del ahorro,
los recortes en las tasas máximas podrían dar lugar a mayores
actividades laborales y a un mayor nivel de ahorro personal,
reduciendo de esta forma la diferencia entre ahorro e inversión. La
combinación de una base impositiva más amplia para las sociedades y
tasas de impuestos más bajas tenderá a reducir la asistencia que se
proporciona mediante el sistema impositivo, haciéndolo más neutral,
y también con un efecto potencialmente menor de distorsión sobre las
decisiones de invertir de las empresas. Ahora bien, las deducciones
especiales para empresas de exploración y desarrollo mineros se han
mantenido.
Australia
ha procurado fortalecer la protección de los derechos de propiedad
intelectual ampliando sus compromisos internacionales y asegurando el
cumplimiento de esa protección en las fronteras. Al mismo tiempo, se
ha aplicado una mayor liberalización de las importaciones paralelas.
El
marco de la política de competencia de Australia se ha actualizado y
se ha puesto en práctica a fin de asegurar, entre otras cosas, que el
marco reglamentario no restrinja la competencia y que la mayoría de
las empresas comerciales de propiedad estatal respete el principio de
la “neutralidad competitiva”.
La
evolución de las políticas sectoriales
El
nivel general de asistencia del Gobierno a la agricultura, la
ganadería, la silvicultura y la pesca ha permanecido bajo desde 1998.
La protección arancelaria NMF nominal media que se aplica sigue
siendo insignificante. El apoyo total a la agricultura ascendió a
sólo el 0,3 por ciento del PIB en 2001, el porcentaje más bajo
entre todos los países de la OCDE, y el apoyo general de Australia a
los productores se estimó en el 4 por ciento, el segundo más bajo.
Alrededor del 96 por ciento de la ayuda interna comprende las
denominadas subvenciones “verdes” que tienen pocos efectos de
distorsión, si alguno, sobre la producción y el comercio; esa ayuda
fue predominantemente de servicios generales (por ejemplo,
infraestructura, extensión, servicios de asesoramiento y de I+D, y
programas ambientales).
Las
prescripciones de Australia sobre medidas sanitarias y fitosanitarias
y de cuarentena han sido criticadas por varios de los asociados
comerciales, que las consideran innecesariamente estrictas y, por lo
tanto, proteccionistas. Ahora bien, dado que Australia depende mucho
de la agricultura y es un importante exportador de productos básicos
agrícolas y productos agroalimentarios, que reciben relativamente
poca asistencia del Gobierno y se venden a precios del mercado mundial,
estas medidas se consideran necesarias para asegurar que la buena
reputación de Australia como exportador fiable de productos
agrícolas de alta calidad no se vea perjudicada por plagas y
enfermedades. Se han introducido modificaciones a la prescripciones
sobre medidas sanitarias y fitosanitarias y de cuarentena para abarcar,
entre otras cosas, las enfermedades animales, los organismos
genéticamente modificados y la biotecnología; también se ha
incorporado una estricta prescripción sobre evaluación del riesgo de
importación, que reduce aún más el acceso al mercado de productos
agrícolas.
La
producción y exportación de ciertos artículos (carne, cereales,
productos de horticultura, productos lácteos, productos de la pesca y
productos forestales) están sujetas a gravámenes cuyo producto se
utiliza para financiar actividades de I+D y otras actividades
sectoriales. La ayuda interna que distorsiona el comercio, si bien con
niveles de minimis, para el trigo (pagos directos para sufragar el
costo de la expedición a Tasmania), la carne de porcino y la carne de
cordero, ha variado pero sigue estando muy por debajo de los
compromisos de reducción en el marco de la OMC. Se ha hecho
particular hincapié en el apoyo a la biotecnología. Las
exportaciones de casi todo el trigo, la cebada (hasta 2001), el arroz
y el azúcar han permanecido bajo el control exclusivo de autoridades
oficiales o empresas públicas que operan en virtud de arreglos
centralizados. El sector de los productos lácteos, por el contrario,
ha sido desregulado y los productores han recibido un conjunto de
medidas de ajuste estructural; aparentemente, este sector ha
prosperado como consecuencia de estas medidas. En el sector de la
silvicultura, parecería que las reformas de los organismos forestales
públicos han mejorado la neutralidad competitiva, aunque parecen
persistir prácticas anticompetitivas.
La
minería sigue siendo uno de los sectores más eficientes y que
reciben menos ayuda, y uno de los que más contribuyen a las
exportaciones. El sector recibe una mínima protección arancelaria
(con excepción de ciertas piedras sujetas a un arancel del 5 por
ciento) y el escaso apoyo interno que recibe ha ido disminuyendo. De
conformidad con diferentes objetivos de política se ha venido
aplicando un Plan de subvenciones para el flete de productos del
petróleo, un Plan de rebaja del combustible diésel y un Plan de
subvenciones para combustibles alternativos y diésel. Se está
introduciendo progresivamente un mercado centralizado de venta de
electricidad al por mayor, con una mayor participación del sector
privado; desde 2001 es obligatoria la compra de crecientes cantidades
de electricidad generada con fuentes de energía renovables.
Desde
1998, se ha reducido la protección en frontera para el sector
manufacturero de modo que el arancel NMF medio aplicado es de sólo el
4,6 por ciento (sobre la base de la CIIU) y se prevén nuevos recortes
de aranceles sobre artículos delicados. No obstante, las tasas
arancelarias aplicadas a vehículos automóviles de pasajeros, y a los
textiles, el vestido y el calzado son de dos a tres veces más altos
que esta media para los productos industriales. El apoyo del Gobierno,
en forma de asistencia financiera directa (ciertos incentivos a la
exportación, subvenciones para los insumos) y gastos fiscales se ha
mantenido y reforzado no sólo para los vehículos automóviles de
pasajeros y los textiles, el vestido y el calzado, sino también para
otras industrias (como las imprentas, los productos farmacéuticos,
las construcciones navales y la tecnología de la información y las
telecomunicaciones) y para las actividades manufactureras en general.
En varios casos, concretamente los vehículos automóviles de
pasajeros, los textiles, el vestido y el calzado, y los productos
farmacéuticos, los planes de apoyo para industrias específicas se
han revisado o se han sustituido por programas similares. Ahora bien,
se espera que esta asistencia disminuya de conformidad con los
recortes de aranceles anunciados y los planes de apoyo revisados.
En
el período abarcado por el presente examen, ha aumentado el apoyo del
Gobierno al sector de los servicios, mediante asistencia financiera
directa, gastos fiscales y financiación para instituciones del sector
público; los principales receptores han sido los sectores de finanzas
y seguros, cultura y recreación, transporte y almacenamiento, bienes
inmuebles, y servicios comerciales y de comunicaciones. Se han
mantenido varias restricciones de acceso. Se han aplicado reformas de
los servicios financieros (por ejemplo, normas cautelares,
institucionales) en ciertas esferas a la luz de las recomendaciones
hechas en 1997. La liberalización de las telecomunicaciones ha dado
lugar a la privatización de más empresas de propiedad estatal, un
mayor número de operadores del sector privado, y tarifas más bajas;
ahora bien, un motivo de preocupación ha sido los costos
operacionales relativos a la obligación de prestar servicios de
alcance nacional. El apoyo a los productores nacionales de anuncios
publicitarios y películas cinematográficas se ha mantenido mediante
la aplicación de prescripciones de contenido local en las emisiones
de televisión, y la financiación de la producción de películas. En
lo que hace a los servicios marítimos, la participación del Estado
parece haberse reducido; la asistencia financiera a transportistas de
carga entre Tasmania y el continente se ha mantenido. El transporte
marítimo, por carretera y por ferrocarril también ha recibido
beneficios en forma de desgravaciones fiscales de los combustibles. Se
ha procurado reducir el costo del transporte aéreo y mejorar la
calidad de los servicios aumentando el arrendamiento a operadores de
líneas aéreas y aeropuertos. El comercio electrónico se promueve
mediante la financiación de redes y arreglos bilaterales.
Desde
el examen anterior, no se han introducido cambios en los compromisos
amplios de Australia relacionados con su Lista del AGCS. La Lista
abarca 90 actividades del sector de los servicios financieros,
comerciales, y de comunicaciones, construcción, distribución,
transporte (incluidos el transporte marítimo, por carretera, por vía
aérea y por tuberías), turismo, actividades de recreación, salud,
educación y medio ambiente. Se mantiene la exención de trato NMF de
Australia del artículo II del AGCS respecto de los arreglos
concertados con el Canadá, Francia, Israel, Nueva Zelandia y el Reino
Unido para la coproducción de películas y programas de televisión.
Perspectivas
Las
medidas de liberalización del comercio, junto con las reformas
estructurales internas de gran alcance que comenzaron a mediados del
decenio de 1980, han contribuido sin duda a los resultados económicos
impresionantes de Australia durante aproximadamente los últimos 10
años. Como consecuencia de las medidas de liberalización del
comercio, tanto unilaterales como multilaterales, Australia tiene una
economía relativamente abierta. Por ejemplo, el arancel NMF medio
aplicado es sólo del 4,3 por ciento y la mayoría de los tipos
oscilan entre el 0 y el 5 por ciento. Esto significa que, con
excepción de los aranceles aplicados a los vehículos automóviles de
pasajeros y los textiles, el vestido y el calzado, los beneficios
económicos de nuevas reducciones probablemente serán modestos.
Durante el período del examen anterior, el Gobierno anunció
reducciones progresivas unilaterales en los aranceles de los
vehículos automóviles de pasajeros y los textiles, el vestido y el
calzado, con una pausa de 5 años entre 2000 y 2005; queda por ver si
el 5 por ciento de reducciones finales, de 7,5 puntos porcentuales
(textiles, vestido y calzado) y 5 puntos porcentuales (vehículos
automóviles de pasajeros) se aplican el 1º de enero de 2005 como
está previsto. Las medidas no arancelarias en frontera son también
pocas y tienen grandes intervalos; en particular, el apoyo total a la
agricultura está entre los más bajos de los países de la OCDE.
Además, Australia está, en general, abierta a la inversión
extranjera. Por lo tanto, los beneficios de una mayor liberalización
de las medidas no arancelarias que distorsionan el comercio y la
eliminación de los obstáculos restantes a la inversión extranjera
también podrían ser modestos.
Ahora
bien, las políticas internas también tienen influencia en el
comercio y la inversión extranjera. El Gobierno, que ya ha completado
en gran parte la reforma fiscal, ha pasado a prestar más atención a
otras reformas, incluida una mayor transformación en sociedades
comerciales, si no la privatización, de empresas de propiedad estatal,
los esfuerzos por completar la reforma de las políticas de
competencia, la continuación de la desreglamentación gradual del
mercado laboral (junto con una modernización del sistema de bienestar
social) y medidas para alentar la excelencia y las innovaciones
tecnológicas. Esas reformas deberían facilitar el establecimiento de
las bases para el crecimiento sostenido de la economía australiana en
el futuro.
Informe
del Gobierno volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
AUSTRALIA
Informe del Gobierno Parte II
Objetivos
de la política comercial de Australia
La
política comercial de Australia es pragmática y orientada hacia los
resultados, conjugando enfoques bilaterales, regionales y
multilaterales, para aprovechar al máximo las oportunidades de acceso
a los mercados para los exportadores australianos de bienes y
servicios. Australia tiene el máximo interés en que se mantenga un
sistema de comercio mundial saludable y abierto, por ser un país que
depende de las exportaciones y que se ha beneficiado en gran medida en
el pasado de la liberalización y desreglamentación del comercio. Su
prioridad más importante en materia de política comercial en los
años 2000 y 2001 fue contribuir a que el inicio de la Ronda de Doha
para el Desarrollo fuera un éxito, conducir las negociaciones a una
conclusión oportuna y fructífera ocupa un lugar central en el actual
programa de política comercial de Australia. Australia se congratula
de que la Declaración de Doha haga hincapié en las cuestiones
relativas al acceso a los mercados y el desarrollo, que constituyen la
clave para la auténtica liberalización del comercio de la que
esperan beneficiarse todos los Miembros de la OMC. El objetivo general
de Australia en estas negociaciones es conseguir mejoras
significativas de acceso a los mercados con carácter general para la
agricultura, los productos industriales y los servicios; con ese
propósito está trabajando de forma constructiva para contribuir a
que el proceso de la negociación avance de la manera más rápida y
productiva posible. (La sección III de este informe, “Australia y
la OMC”, contiene más información acerca de los enfoques
multilaterales de Australia.)
Enfoques
bilateral y regional
Los
esfuerzos de Australia en materia de política comercial regional
complementan y refuerzan las actividades y objetivos en el ámbito de
la política comercial bilateral y multilateral. Un aspecto importante
de esta política es la participación activa de Australia en el Foro
de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC). El programa
de amplio alcance del APEC sobre liberalización del comercio y las
inversiones, facilitación de los negocios, y cooperación económica
y técnica, es fundamental en los esfuerzos que Australia realiza para
promover el crecimiento económico y el desarrollo sostenibles en la
región. También es un elemento importante en los empeños
comerciales más amplios que Australia lleva a cabo en los ámbitos
bilateral y multilateral.
Australia
es un miembro activo del APEC y se ha comprometido a cumplir los
objetivos proclamados en Bogor por el Foro, a saber, lograr que el
comercio y la inversión sean libres y abiertos para el año 2010 en
los países con economías desarrolladas del APEC, y en el 2020 en los
países con economías en desarrollo. Con este propósito, Australia
ha contribuido materialmente a desarrollar varias de las iniciativas
clave del APEC, incluido el objetivo en materia de facilitación del
comercio de lograr una reducción de los costos de transacción de un
5 por ciento en un plazo de cinco años, y una vía acelerada que
permitirá que las economías que estén preparadas y dispuestas a
avanzar más deprisa, en determinadas esferas, lo hagan de forma
colectiva. Ambas iniciativas fueron elementos esenciales del Acuerdo
de Shangai firmado por los líderes del APEC en el año 2001, que
establece el programa para la segunda década del APEC y procura
acelerar el progreso para alcanzar los objetivos proclamados en Bogor.
Australia
ha desempeñado asimismo un papel destacado en la formulación del
compromiso político para impulsar las negociaciones de la Ronda de
Doha de la OMC. El APEC tiene la intención de apoyar las
negociaciones de la OMC mediante iniciativas en materia de creación
de capacidad para ayudar a que las economías en desarrollo participen
en la nueva ronda y apliquen los Acuerdos de la OMC existentes.
Australia continuará buscando el apoyo entre los países miembros del
APEC para que las negociaciones de la nueva ronda de la OMC concluyan
oportunamente y con éxito.
En
1997, el Gobierno australiano emprendió una revisión de su política
de acuerdos comerciales regionales, y alcanzó la conclusión de que
deberían considerarse las futuras opciones para establecer acuerdos
comerciales regionales, en el contexto del continuo y enérgico apoyo
de Australia a la OMC, y de los esfuerzos en materia de comercio
regional e integración económica en el seno del APEC. Desde entonces,
para aplicar los resultados de la revisión, Australia ha desarrollado
una gama de actividades encaminadas a fomentar el comercio regional y
los vínculos económicos más sólidos, incluida la prospección de
las posibilidades de establecer un comercio bilateral y unos vínculos
de inversión más estrechos con socios comerciales importantes y
grupos regionales.
El
vínculo entre la Zona de Libre Comercio de la ASEAN (AFTA) y las
partes en el acuerdo comercial por el que se estrechan las relaciones
económicas entre Australia y Nueva Zelandia (ANZCERTA, o CER),
proporciona el fundamento para la coordinación del desarrollo de las
corrientes de comercio e inversión entre las dos regiones. En el año
2000 los Ministros de la ASEAN y del CER asignaron a sus funcionarios
la tarea de concluir una asociación económica más estrecha (CEP),
que en 2001 se tradujo en un acuerdo global de asociación económica
y el establecimiento de un consejo empresarial AFTA-CER. Asimismo,
Australia mantiene su compromiso regional mediante su participación
como miembro en la Asociación del Océano Índico para la
Cooperación Regional (IOR-ARC).
A
finales del año 2000, Australia y Singapur iniciaron negociaciones
encaminadas a establecer un acuerdo de libre comercio que abarcase la
liberalización del comercio de bienes y servicios, conforme con las
normas de la OMC y con un ámbito de aplicación amplio. El 30 de mayo
de 2002, Australia y Tailandia anunciaron que iniciarían
negociaciones para establecer un acuerdo de libre comercio bilateral,
que comprendiese no sólo el acceso a los mercados sino también
actividades relativas a la cooperación y la facilitación del
comercio en una serie de esferas. También Australia prosigue los
contactos con los Estados Unidos acerca de la posibilidad de iniciar
un acuerdo de libre comercio.
Australia
y el Japón han emprendido consultas que culminarán con la redacción
de un informe, que examinarán los jefes de gobierno a mediados del
año 2003, que habrá de identificar posibles iniciativas que
fortalecerían y revitalizarían las relaciones comerciales y
económicas. También Australia ha iniciado una serie de intensas
negociaciones con China a fin de crear vínculos comerciales y
económicos más estrechos, y establecer criterios para la relación
económica en el futuro.
Liberalización
del comercio: el régimen arancelario de Australia
Del
conjunto de las líneas arancelarias, a más del 80 por ciento se le
aplica un tipo del 5 por ciento o menos, y cerca del 45 por ciento
están libres de derechos. El tipo arancelario medio aplicable es del
4,4 por ciento (3,9 por ciento para los países desarrollados y 1,72
por ciento para los países menos adelantados). La tasa efectiva media
de ayuda al sector manufacturero (una medida de ayuda neta, teniendo
en cuenta los costos y beneficios de la intervención del Gobierno en
materia de insumos, la ayuda directa a los factores que generan valor
añadido, y la ayuda a la producción) se estimó en un 4,8 por ciento
por la Comisión Australiana de la Productividad para el período 2000-2001.
En contraste con la mayoría de los países desarrollados, Australia
aplica un único contingente arancelario para las importaciones de
queso. El cuadro siguiente resume en términos generales las
reducciones de las tasas efectivas de ayuda a la industria
manufacturera desde 1970-71.
Tasas
efectivas de ayuda, 1970-71 a 2000-01 (Porcentaje)
|
|
1970-71 |
1983-84 |
1990-91 |
1996-97 |
1998-99 |
2000-01 |
|
Sector
manufacturero |
34,9 |
22,7 |
15,6 |
5,6 |
5,2 |
4,8 |
|
Agricultura |
28,0 |
12,0 |
13,0 |
10,2 |
7,7 |
6,0* |
*1999/2000.
Vehículos
automóviles de pasajeros y los sectores de los textiles, el vestido y
el calzado
Australia
mantiene derechos arancelarios más elevados en dos sectores
industriales, los vehículos automóviles de pasajeros y los textiles,
el vestido y el calzado. Australia está aplicando actualmente un
programa unilateral de reducciones arancelarias importantes para estas
ramas de la producción que se desarrollará hasta el año 2005, como
se explica en las listas que se adjuntan.
El
21 de diciembre de 2001 el Gobierno anunciaba el comienzo de un examen
sobre las medidas de ayuda a la industria del automóvil para después
del año 2005. La Comisión de la Productividad dirige el examen que
habrá de completarse para septiembre de 2002. Está previsto realizar
una revisión similar, en un futuro próximo, sobre las disposiciones
que se adoptarán con posterioridad al año 2005 para los textiles, el
vestido y el calzado.
Aranceles
“de puro estorbo”
En
julio de 1998, el Departamento de Industria, Ciencia y Turismo
australiano inició un examen de los aranceles “de puro estorbo”
— a saber, productos que generaban un derecho del 5 por ciento o
menos, proporcionaban unos ingresos anuales inferiores a 100.000
dólares australianos (en 1996-97), y se aplicaban a productos
que no se producían localmente —. Siguiendo consultas con el sector
industrial, los aranceles de 267 líneas arancelarias se redujeron a
cero en diciembre de 1999.
Medidas
antidumping y compensatorias
Desde
la creación de la OMC, el número de medidas antidumping y
compensatorias adoptadas por Australia ha disminuido constantemente.
El número de las investigaciones realizadas por asuntos antidumping y
medidas compensatorias ha disminuido de 101 a finales de 1995 a 34, al
30 de junio de 2002. Desde el último período sometido a examen, el
Gobierno australiano introdujo modificaciones en su legislación sobre
medidas antidumping y compensatorias que han tenido el efecto de
reducir el plazo de las investigaciones, establecer un procedimiento
más sencillo y previsible para todas las partes, e introducir un
nuevo mecanismo de apelación.
Régimen
de cuarentena
Al
ser un continente insular (con unas condiciones climáticas que
varían de un clima tropical a un clima semitemplado), Australia no se
ve afectada por muchas de las plagas y enfermedades que se encuentran
en otros países. Australia, para preservar su flora y su fauna
autóctona y vulnerable, adopta un enfoque de preservación
conservador en materia de seguridad biológica, compatible con el
Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de
la OMC. Australia mantiene un criterio de “riesgo controlado”
respecto a la seguridad biológica, basado en medidas justificadas
científicamente, que son lo menos restrictivas del comercio posible.
Australia publicó un Manual sobre el Procedimiento de Análisis de
los Riesgos de los Productos Importados en 1998, que establece el
marco administrativo y legal para aplicar la política de cuarentena
de Australia. El procedimiento de análisis de los riesgos de los
productos importados es abierto y transparente, y mantiene a los
interesados, incluido un país extranjero que solicite el acceso,
informados del desarrollo de cada uno de los análisis de los riesgos
de los productos importados que se realiza. Se puede tener acceso a la
información sobre todos los análisis de los riesgos de los productos
importados en la World Wide Web en la dirección: www.affa.gov.au.
El
procedimiento de análisis de los riesgos de los productos importados
está siendo examinado por el organismo Biosecurity Australia, que
tiene previsto terminar y aplicar un nuevo marco general a finales del
año 2002. Entre los elementos esenciales del nuevo marco se incluye:
la mayor prontitud y regularidad en las consultas con los interesados,
un documento sobre cuestiones técnicas para todos los análisis de
los riesgos de los productos importados, y un examen científico
independiente entre iguales.
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