
Añadió que al mismo tiempo que los obstáculos
tradicionales al comercio -los aranceles y las
restricciones cuantitativas- han descendido hasta los
niveles más bajos, que nunca hayan registrado como
consecuencia de la Ronda Uruguay, la atención se ha
orientado hacia lo que denominó costes
invisibles, provocados por las necesidades de
documentación, las demoras de procedimiento y la falta
de transparencia y previsibilidad en la aplicación de
las normas y reglamentos de los gobiernos.El
Sr. Ruggiero dijo que calificaba esos costes de
invisibles ya que no forman parte de la
política comercial efectiva de los gobiernos, aunque
ciertamente no son invisibles para los comerciantes
y los consumidores. Añadió que en muchos casos
esos costes invisibles rebasan el nivel
efectivo de los derechos pagados por los productos.
Agregó
que, en la medida en que los aranceles y las
medidas no arancelarias tradicionales se han reducido
intensamente en todos los países, los obstáculos de
procedimiento a las transacciones transfronterizas se han
convertido en factores determinantes fundamentales de las
decisiones de inversión de los inversores
extranjeros.
El
Sr. Ruggiero expresó su confianza en que el Simposio
contribuirá a que los Miembros de la OMC se
encuentren en mejor posición para pasar a la fase de
trabajo analítico sobre la facilitación del comercio,
con objeto de evaluar el alcance de las normas de la OMC
en esa materia.
La
OMC ha reunido acerca de 300 comerciantes y dirigentes
gubernamentales para identificar los problemas que
dificultan la circulación de mercancías a través de
las fronteras en un Simposio sobre facilitación del
comercio que tendrá lugar del 9 al 10 de marzo de 1998
en su nuevo centro de conferencias. Se trata de una
iniciativa del Consejo del Comercio de Mercancías de la
OMC a la que la Conferencia Ministerial de Singapur
encomendó la realización de trabajos
exploratorios y analíticos sobre la simplificación de
los procedimientos que rigen el comercio, con objeto de
evaluar si procede establecer normas de la OMC en esta
materia.
Algunas
de las más importantes empresas del mundo están
presentando los problemas prácticos a que deben hacer
frente los comerciantes a la hora de transportar
mercancías a través de la frontera. Entre los miembros
de los grupos especiales del Simposio figuran
representantes de Federal Express, General Motors,
General Electric Information Systems y Mattel de los
Estados Unidos; Shell de los Países Bajos; Gondrand AG
de Suiza; el grupo Lemuir de la India; SITPRO y Marinade
Ltd. del Reino Unido; Xerox del Brasil; el Banco de
Bostwana y la Multimedia Development Corporation de
Malasia. También participan los siguientes grupos
industriales: la Federación de Industrias Alemanas, la
Asociación de Exportadores Franceses de Vinos y
Aguardientes, la Federación de Empresarios Neerlandeses
y la Asociación Británica de Servicios.
Entre
las ONG participantes figuran la Cámara de Comercio
Internacional, la Asociación de Transporte Aéreo
Internacional (IATA), la Cámara Naviera Internacional,
la Unión Internacional de Transporte por Carretera, la
Cámara de Comercio de Lima, la Cámara Nacional de
Comercio de Zimbabwe y la FIATA.
Se
adjunta el texto completo del discurso del Sr. Ruggiero.
Desearía
darles la bienvenida al Simposio de la OMC sobre
facilitación del comercio.
Este año celebramos el quincuagésimo aniversario del
sistema multilateral de comercio. El sistema integrado
primero en el GATT y en la actualidad en la OMC ha
promovido en el mundo una prosperidad sin precedentes
mediante la liberalización progresiva del comercio de
bienes y servicios. Hace 50 años en los países
industriales los aranceles aplicados a los productos
industriales ascendían por término medio a cerca del 40
por ciento . Una vez que se hayan aplicado plenamente los
resultados de la Ronda Uruguay, esos aranceles se habrán
reducido hasta menos del 4 por ciento como promedio en el
caso de los países desarrollados. Para entonces
aproximadamente el 40 por ciento de las importaciones a
esos mercados quedará enteramente libre de derechos.
Además
de unos aranceles considerablemente más bajos, en los
últimos años hemos presenciado un descenso pronunciado
en la utilización de restricciones cuantitativas como
instrumentos de la política comercial. En dos grupos de
productos, el de los textiles y el vestido y el de la
agricultura, que hasta 1994 tenían el mayor efecto
en tales restricciones, éstas bien se han eliminado ya o
bien se encuentran en un proceso de eliminación como
resultado de la Ronda Uruguay. Tanto en el GATT como en
la OMC se han dado pasos de gigante en la reducción de
los impedimentos al comercio en las esferas de la
valoración en aduana, la concesión de licencias de
importación, las normas y reglamentos técnicos y las
medidas sanitarias y fitosanitarias.
El
declive de los obstáculos comerciales ha estimulado un
crecimiento extraordinario del comercio internacional.
Entre 1948 y 1997, las exportaciones de mercancías a
escala mundial aumentaron a una tasa media anual del 6
por ciento en términos reales, con lo que el volumen de
transacciones quedó multiplicado por 14. En comparación
la producción total se amplió hasta alcanzar una tasa
media anual del 3,7 por ciento y se multiplicó por un
factor de 5,5. Desde mediados del decenio de 1980, y
especialmente durante todo el decenio de 1990, a pesar de
que en amplios sectores de los países industrializados
la producción creciera a un ritmo reducido, el
crecimiento del comercio ha permanecido a un nivel
elevado.
La
reducción de los obstáculos al acceso a los mercados ha
facilitado cada vez más a las empresas la
subcontratación a escala mundial.
También
ha contribuido al proceso de creciente integración
económica el hecho de que en muchos países se hayan
reducido los obstáculos a la inversión extranjera
directa, la cual también se ha multiplicado durante los
últimos decenios.
La
revolución de la tecnología de la información ha
aportado un nuevo estímulo a la integración económica
mundial ya que permite a las empresas gestionar
operaciones distantes y aumentar el comercio mediante las
transacciones electrónicas. La disminución de los
costes de transporte ha incrementado aún más el
comercio de mercancías.
A
medida que desaparecen los obstáculos tradicionales al
comercio van desvelándose ante la opinión pública
obstáculos menos visibles generados por una forma
ineficiente de administrar y organizar el proceso de las
transacciones comerciales.
La
atención se ha dirigido hacia los costes
invisibles asociados con los requisitos de
documentación, la demoras en las formalidades o una
falta de transparencia y previsibilidad en la aplicación
de las normas y reglamentos gubernamentales. Califico
esos costes de invisibles porque no forman
parte de la política comercial efectiva de los
gobiernos. Ciertamente no son invisibles para los
comerciantes ni para los consumidores. Las estimaciones
de esos costes varían según las variables utilizadas
para su cálculo. Pero en muchos casos es evidente que
rebasan el nivel efectivo de los derechos que gravan los
productos en cuestión.
Los
obstáculos administrativos de importaciones y
exportaciones no son ciertamente instrumentos eficaces de
una política comercial restrictiva. Unas necesidades
excesivas en materia de documentación y unos
procedimientos desfasados y lentos constituyen medidas
burdas, imprecisas e indiscriminadas que dificultan toda
actividad comercial y crean un entorno comercial que en
general resulta negativo. Con frecuencia los objetivos de
la política económica nacional se ven afectados
negativamente. Por ejemplo, una estructura arancelaria
bien concebida en la que se apliquen aranceles reducidos
a los bienes intermedios para incrementar la
competitividad de la industria nacional puede malograrse
si los obstáculos administrativos añaden costos
adicionales a la importación de esos bienes. A
diferencia de los derechos de aduana, que contribuyen
positivamente al presupuesto gubernamental, los costes
invisibles inherentes a los obstáculos administrativos
son auténticos pesos muertos, que no aportan beneficios
a nadie ni contribuyen al logro de objetivo político
significativo alguno.
Hoy
en día las empresas compiten en un mundo en el que los
obstáculos al comercio y a la inversión están
desapareciendo, con lo cual el capital y la tecnología
se vuelven más móviles. La integración económica
mundial ha alterado la naturaleza del mercado
internacional. Las industrias se establecen en los
lugares en que pueden operar con la mayor eficacia. La
posibilidad de disponer de una infraestructura física y
social de alta calidad es el punto de partida para su
decisión de localización. El entorno macroeconómico,
al permitir a las empresas cooperar en relativa libertad
es de la mayor importancia para las decisiones
empresariales. Las empresas deben tener acceso a los
mercados de todo el mundo, tanto para sus insumos como
para sus exportaciones. Dado que las medidas arancelarias
y las medidas no arancelarias tradicionales en todas
partes se han reducido intensamente los obstáculos de
procedimiento a las transacciones transfronterizas se han
convertido en factores determinantes cruciales de las
decisiones adoptadas por los inversores extranjeros.
En
la primera Conferencia Ministerial de la OMC en Singapur,
en diciembre de 1996, los Ministros encomendaron al
Consejo del Comercio de Mercancías la realización
de trabajos exploratorios y analíticos sobre la
simplificación de los procedimientos que rigen el
comercio, aprovechando los trabajos de otras
organizaciones internacionales pertinentes, con objeto de
evaluar si procede establecer normas de la OMC en esta
materia.
Desde
Singapur, la labor exploratoria se ha llevado a cabo
mediante una nota de antecedentes preparada por la
Secretaría de la OMC sobre la labor ya realizada o en
curso de realización en la esfera de la facilitación
del comercio en otras organizaciones internacionales,
incluidas las organizaciones no gubernamentales. La nota
de antecedentes describe la labor de más de 15
organizaciones que se están ocupando de una amplia gama
de aspectos relativos a la simplificación de los
procedimientos que rigen el comercio.
Tras
algunos debates preliminares en el Consejo, muchos
Miembros estimaron que se requería más información y
una comprensión más profunda de la naturaleza de los
obstáculos administrativos a las transacciones
transfronterizas antes de emprender cualquier tipo de
análisis significativo. Por consiguiente se decidió
celebrar en la OMC un Simposio sobre facilitación del
comercio.
Tengo
plena confianza en que las exposiciones y los debates de
estos dos días permitirán a los Miembros de la OMC
situarse en una posición mejor para pasar a la fase de
trabajo analítico sobre la facilitación del comercio,
con el fin de evaluar el alcance de las normas de la OMC
en esa materia.Les deseo éxito en el presente
Simposio.
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