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El
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la
Organización Mundial del Comercio (OMC) llevó a cabo su
cuarto examen de las políticas comerciales del Canadá
los días 18 y 19 de noviembre de 1996. Adjunto
figura el texto de las observaciones recapitulativas del
Presidente, donde se reseñan los puntos más destacados
que se plantearon durante los dos días de debates.
Este
tipo de exámenes permite al OEPC realizar a intervalos
regulares una evaluación colectiva de todas las
políticas y prácticas comerciales de cada país
Miembro, para seguir de cerca las tendencias y
acontecimientos importantes que puedan tener
repercusiones en el sistema mundial de comercio.
El
examen se basa en dos informes, uno de la Secretaría de
la OMC y otro del Gobierno objeto de examen, en los que
se consideran todos los aspectos de las políticas
comerciales del país de que se trate, entre ellos sus
leyes y reglamentos nacionales, el marco institucional,
los acuerdos bilaterales y regionales y otros acuerdos
preferenciales, las necesidades económicas más
generales y el entorno exterior.
Más
adelante se publicará la documentación completa del
examen de las políticas comerciales del Canadá, que
comprenderá, además de esos dos informes, un acta del
debate y el resumen del Presidente. Esa documentación
podrá solicitarse a la Secretaría de la OMC, Centro
William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han llevado a cabo los siguientes
exámenes: Argentina
(1992), Australia (1989 y 1994), Austria (1992),
Bangladesh (1992), Bolivia (1993), Brasil (1992 y 1996),
Camerún (1995), Canadá (1990, 1992, 1994 y 1996),
Chile (1991), Colombia (1990 y 1996), Comunidades
Europeas (1991, 1993 y 1995), Corea, Rep. de (1992 y
1996), Costa Rica (1995), Côte d'Ivoire (1995), Egipto
(1992), Estados Unidos (1989, 1992, 1994 y 1996),
Filipinas (1993), Finlandia (1992), Ghana (1992),
Hong Kong (1990 y 1994), Hungría (1991), India (1993),
Indonesia (1991 y 1994), Islandia (1994), Israel
(1994), Japón (1990, 1992 y 1995), Kenya (1993),
Macao (1994), Malasia (1993), Marruecos (1989 y 1996),
Mauricio (1995), México (1993),
Nigeria (1991), Noruega (1991 y 1996), Nueva
Zelandia (1990 y 1996), Pakistán (1995), Perú
(1994), Polonia (1993), República Checa (1996),
República Dominicana (1996), República Eslovaca (1995),
Rumania (1992), Senegal (1994), Singapur (1992 y 1996),
Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993), Suecia (1990 y
1994), Suiza (1991 y 1996), Tailandia (1991 y 1995),
Túnez (1994), Turquía (1994), Uganda (1995), Uruguay
(1992), Venezuela (1996), Zambia (1996) y
Zimbabwe (1994).
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES: CANADÁ
OBSERVACIONES FORMULADAS POR EL PRESIDENTE A MODO DE
CONCLUSIÓN
El
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales ha
llevado a cabo en estos dos últimos días su cuarto
examen -el primero en virtud de las disposiciones de la
OMC- de las políticas y prácticas comerciales del
Canadá. Estas observaciones, que formulo bajo mi
responsabilidad exclusiva, tienen por finalidad reseñar
los puntos más destacados del debate, y no sustituyen a
la evaluación y valoración colectivas del Órgano, que
se registran en las actas de la reunión.
El
debate ha girado en torno a cuatro temas, a saber: i)
situación económica general y proceso de
desreglamentación y liberalización; ii) relaciones
comerciales regionales y multilaterales;
iii) políticas comerciales y de inversión, y iv)
cuestiones sectoriales.
Además
del intercambio de pareceres habido en el marco del
debate, los participantes han presentado por escrito un
gran número de preguntas. El representante del Canadá
ha ofrecido respuestas completas por escrito y se ha
comprometido a facilitar nuevos detalles, en caso
necesario.
Situación
económica general y proceso de desreglamentación y
liberalización
Los
Miembros han puesto de relieve los progresos
macroeconómicos del Canadá en los dos últimos años.
El crecimiento económico había estado impulsado por las
exportaciones, la inflación se había mantenido baja y
la política fiscal tenía como objetivo equilibrar a
medio plazo el presupuesto federal. El desempleo
continúa siendo elevado, a pesar de algunas mejoras
recientes; los Miembros han preguntado si ello podría
dar lugar a presiones proteccionistas.
Los
Miembros han observado que la fortaleza de las
exportaciones es resultado tanto de la firmeza de la
demanda de los Estados Unidos como de los efectos
estructurales de la liberalización del comercio en el
marco de la OMC y del TLCAN. Como consecuencia de la
fuerte expansión económica de los Estados Unidos, la
integración económica se ha profundizado, y la cuota de
los Estados Unidos en el comercio canadiense ha subido a
cuatro quintas partes de las exportaciones de mercancías
y dos tercios de las importaciones. Al mismo tiempo que
se reconoce que ello es resultado de la capacidad de las
empresas canadienses de operar en un mercado fuertemente
competitivo, varios Miembros han subrayado la
vulnerabilidad cíclica inevitable en una dependencia tan
fuerte de un solo destino. Algunos Miembros han
preguntado si la participación del Canadá en las
iniciativas comerciales regionales y bilaterales, en
particular el ALCA, el APEC y los acuerdos de libre
comercio con Israel y Chile, podría considerarse como
una respuesta a esa tendencia.
Los
Miembros han reconocido que los esfuerzos del Canadá en
pro de la liberalización del comercio, complementados
con reformas internas, han creado una base más sólida
para la expansión económica a largo plazo. Las
consecuencias se han hecho notar en la mayor parte de los
sectores de la economía y en un amplio espectro de las
medidas de política.
Los
Miembros han observado el persistente dualismo de la
política comercial canadiense, que debe compaginar la
competencia federal para la negociación de acuerdos
internacionales con la responsabilidad de las provincias
en cuanto a la aplicación de dichos acuerdos en ciertas
áreas. A este respecto, los Miembros han subrayado la
necesidad de una coordinación más estrecha entre el
Gobierno federal y las provincias y manifestado su
preocupación por la restricciones provinciales todavía
vigentes en esferas como la contratación pública, las
inversiones, las prescripciones en materia de contenido
nacional y las subvenciones. La entrada en vigor
simultánea del TLCAN, los Acuerdos de la OMC y el
Acuerdo de Comercio Interno ponen de manifiesto las
posibilidades de sinergia entre los diferentes niveles de
acción gubernamental; por ello, los Miembros han
alentado al Canadá a que complete y aplique el Acuerdo
de Comercio Interno con el fin de superar esas
restricciones.
El
representante del Canadá ha respondido que su país
depende fuertemente del comercio internacional y las
corrientes de inversión; la mayor liberalización del
comercio y la desreglamentación interna, complementadas
con políticas fiscales prudentes y equilibradas, parecen
ser el camino más indicado para impulsar el crecimiento
económico. No hay señales de presiones proteccionistas
resultantes de la situación del empleo.
Los
desafíos inevitables dentro del sistema federal
canadiense se estaban afrontando mediante una
cooperación constante y estrecha entre las autoridades
federales y provinciales. En virtud del Acuerdo de
Comercio Interno, se había puesto en marcha el proceso
de racionalización y armonización de los reglamentos en
muchas áreas de la circulación de bienes, servicios y
factores de producción y se habían iniciado
negociaciones para ampliar su alcance y cobertura, en
particular en áreas como la movilidad laboral, la
contratación y la energía. El representante ha citado
casos en que las prácticas provinciales se han
armonizado con las obligaciones internacionales del
Canadá.
El
representante ha declarado que no cree que el acuerdo con
los Estados Unidos sobre la madera de coníferas pueda
ser objeto de impugnaciones por parte de los
interlocutores comerciales en la OMC.
Relaciones
comerciales regionales y multilaterales
Los
Miembros han reconocido el firme apoyo del Canadá al
sistema de comercio multilateral y su contribución a los
preparativos de la Conferencia Ministerial de la OMC en
Singapur. Han observado los progresos del Canadá en la
aplicación y consolidación de los Acuerdos de la OMC,
lo que ha contribuido al establecimiento de un régimen
de comercio más liberal en varias áreas. Al mismo
tiempo que han reconocido la tendencia del Canadá a
utilizar los procedimientos de la OMC para resolver los
conflictos bilaterales con los Estados Unidos, algunos
Miembros han solicitado aclaraciones sobre los criterios
en que se basa la elección entre los procedimientos de
la OMC y los del TLCAN.
Los
Miembros han considerado, por lo general, que la
participación del Canadá en las iniciativas regionales
a través del APEC, el ALCA y el nuevo acuerdo de libre
comercio recientemente concluido con Chile constituyen un
complemento de sus iniciativas multilaterales. En
general, han considerado también como complementaria la
aplicación paralela del TLCAN y de los Acuerdos de la
OMC por parte del Canadá. No obstante, algunos Miembros
han manifestado su preocupación de que pueda producirse
una desviación real del comercio como consecuencia de
las preferencias bilaterales o regionales; a este
respecto, han vinculado la ampliación del comercio
bilateral de textiles y vestido y de vehículos
automóviles al endurecimiento de las normas de origen
del TLCAN y a la creciente diferencia entre los aranceles
n.m.f. y los TLCAN.
El
representante del Canadá ha respondido que el GATT, y
ahora la OMC, son la base de la política comercial de su
país, así como el marco de otras iniciativas
bilaterales o regionales del Canadá. Aunque el Canadá
está obligado a conceder especial atención a sus
relaciones con su mayor interlocutor comercial y a
aplicar el TLCAN, continúa esforzándose por conseguir
la complementariedad de las normas regionales y
multilaterales. En este sentido, ha aclarado las
diferencias entre las disposiciones en materia de
solución de diferencias de la OMC y el TLCAN, cuyos
objetivos y procedimientos son diversos.
Políticas
comerciales y de inversión
Los
Miembros han manifestado su satisfacción por la
constante reducción de los aranceles en el marco del
TLCAN y de los Acuerdos de la OMC y los nuevos recortes
autónomos que se van a introducir en los tipos
preferenciales y n.m.f. El promedio de los tipos n.m.f.
aplicables a los productos manufacturados es bajo; no
obstante, hay todavía significativas crestas en los
textiles y el vestido. Por el contrario, los aranceles
aplicados a las importaciones realizadas por encima de
los contingentes en el sector de la agricultura son, con
frecuencia, prohibitivos. Algunos Miembros han llamado la
atención sobre las propuestas de "graduación"
para el Arancel Preferencial del Canadá.
Los
Miembros han reconocido que las nuevas iniciativas
antidumping del Canadá han disminuido en los dos
últimos años, lo que confirma una tendencia establecida
a mediados del decenio de 1980, y solicitan información
sobre el actual examen de la Ley de Medidas Especiales
sobre la Importación, del Canadá. No obstante, observan
que se han impuesto elevados derechos en algunos casos y
que ciertas medidas se han mantenido por largos períodos
de tiempo en sectores donde se han producido escasas
importaciones.
Varios
Miembros han preguntado cuándo tiene previsto el Canadá
incluir las entidades subfederales en su cobertura en el
marco del Acuerdo sobre Contratación Pública. Se han
formulado también preguntas sobre las disposiciones de
fomento de la compra de productos canadienses a nivel
subfederal, y sobre los programas de contratos
reservados.
Los
Miembros han observado la constante mejora de las
condiciones para los inversores extranjeros como
consecuencia de la eliminación de las restricciones a la
propiedad en los servicios financieros de alcance federal
y de la aplicación de umbrales más bajos de examen de
las inversiones para los Miembros de la OMC, en paralelo
con los aplicados en el marco del TLCAN. Si bien el
acceso a la inversión en el sector manufacturero se
considera generalmente libre, se ha manifestado cierta
preocupación por las restricciones todavía vigentes en
algunos sectores de los servicios a nivel federal y
provincial.
Algunos
Miembros han solicitado al Canadá una aplicación más
estricta de los derechos de propiedad intelectual, en
particular en lo que se refiere a la protección del
derecho de autor y las indicaciones geográficos de vinos
y licores.
Varios
Miembros han solicitado aclaraciones sobre las
iniciativas de promoción de las exportaciones del
Canadá, en particular la Corporación de Fomento de las
Exportaciones, la nueva Estrategia Comercial
Internacional y los incentivos provinciales.
En
su respuesta, el representante del Canadá ha subrayado
que el comportamiento del Canadá en el sector de los
aranceles es mejor de lo que se señala en el informe del
Examen de las Políticas Comerciales; en todas las
importaciones, el arancel medio ponderado en función del
comercio que se aplica es del 1,6 por ciento. En lo que
se refiere a la diferencia entre los tipos n.m.f. y
preferenciales, ha observado que el progreso hacia el
libre comercio mundial reducirá esos desajustes; el
Canadá continúa estando dispuesto a apoyar una mayor
liberalización arancelaria multilateral. El actual
examen trienal de los aranceles tiene como objetivo
lograr un sistema arancelario más sencillo, más
transparente y previsible, y reducir los costes de la
reglamentación. Se han entablado consultas con el sector
empresarial a fin de introducir un nuevo arancel aduanero
el 1. de enero de 1998. El Canadá está reduciendo
también su arancel aplicado a los textiles y el vestido;
los recortes unilaterales introducidos antes de la
conclusión de la Ronda Uruguay están incluidos en los
compromisos de reducción de la Ronda Uruguay y
reducirán la diferencia con respecto a los tipos del
TLCAN. No hay planes de introducir un elemento de
"graduación" en el esquema del Arancel
Preferencial General del Canadá.
El
reciente descenso de las incoaciones de casos antidumping
es resultado de unas condiciones económicas más
favorables y de la mayor competitividad. El Canadá
considera que en un entorno de libre comercio las leyes
de competencia interna pueden sustituir las disposiciones
antidumping; por ello, en el acuerdo bilateral con Chile
se eliminaron los procedimientos antidumping, y el
Canadá continúa presionando en favor de su abolición
en el contexto del TLCAN. El representante ha subrayado
que, dado que en el Canadá hay un sistema prospectivo de
aplicación de derechos, los productos cuyo precio es
superior al valor normal no incurren en derechos
antidumping. El Canadá tiene desde hace tiempo una
cláusula de extinción en la que se prevén revisiones
periódicas de las medidas en vigor.
En
lo que se refiere a la contratación, el Canadá se
comprometió en 1994 a facilitar una lista definitiva de
las entidades provinciales que deben incluirse en el
Acuerdo de la OMC, cuya base serían los compromisos
obtenidos de los gobiernos provinciales. En octubre de
1995, en referencia a las limitaciones del acceso a
mercados importantes, sobre todo los Estados Unidos, el
Canadá condicionó esta inclusión a la formulación de
ofrecimientos recíprocos sobre sectores de interés
prioritario así como a la introducción de límites a la
utilización de contratos reservados a las pequeñas
empresas y otros contratos reservados con el fin de
garantizar una seguridad aceptable de acceso. Si
cambiaran las circunstancias, las provincias canadienses
están dispuestas a continuar con los ofrecimientos. Se
facilitará información adicional en la respuesta a las
preguntas.
El
representante ha destacado la apertura del plan de
inversión canadiense. Las empresas pueden constituirse
con arreglo a la legislación federal, provincial o
territorial, o pueden realizar operaciones en una
provincia registrándose en ella como empresas
extranjeras. Deberán realizarse un examen multilateral
más detenido sobre la cuestión de los sectores
"sensibles".
Cuestiones
sectoriales
Los
Miembros han reconocido que el Canadá ha adoptado varias
iniciativas encaminadas a revitalizar la economía
reduciendo la participación estatal. El gasto público
en agricultura se ha reducido un 20 por ciento, debido
sobre todo a la eliminación de las subvenciones al
transporte de cereales. No obstante, los regímenes de
regulación de la oferta de productos lácteos, aves de
corral y huevos conservan varias restricciones al acceso
de otros países. Los Miembros han manifestado su
preocupación por los considerables obstáculos a la
importación de esos productos, ahora en forma de
contingentes arancelarios restrictivos, y han puesto en
tela de juicio el sistema de asignación de contingentes,
que concede prioridad a los importadores tradicionales y
deja poco espacio para mejorar el acceso a los mercados.
Se han expresado algunas preocupaciones sobre productos
concretos, como el queso o el trigo. Los Miembros han
solicitado al Canadá que indique con claridad sus
futuras medidas en pro de la liberalización de la
agricultura.
Los
Miembros han reconocido el rápido crecimiento del sector
de la energía en los últimos años, pero han destacado
el contraste entre los resultados del sector del
petróleo y el gas, en gran parte liberalizado, y el
sector de la electricidad, que conserva numerosos
impedimentos por la persistencia de los obstáculos
interprovinciales al comercio.
Los
Miembros han reconocido que los buenos resultados
recientes de la exportación de manufacturas se han
debido en parte a la mayor integración económica con
los Estados Unidos. Varios Miembros han cuestionado los
altos aranceles n.m.f. aplicados por el Canadá a los
textiles y el vestido; al mismo tiempo que han reconocido
que el Canadá es uno de los pocos países importadores
que han integrado en el marco del Acuerdo sobre los
Textiles y el Vestido algunas de las partidas sometidas
anteriormente a restricciones cuantitativas, han
señalado el limitado efecto de dicha iniciativa. Han
manifestado su esperanza de que se integren más partidas
durante la segunda y tercera fase del Acuerdo. Algunos
Miembros han manifestado su preocupación ante la
desviación del comercio que se podría producir en este
sector debido a la aplicación de normas de origen más
estrictas en cumplimiento de las disposiciones del TLCAN
y de la ampliación de la diferencia de los aranceles con
respecto de los tipos n.m.f., a pesar de ciertos
contingentes compensatorios para los productos no
originarios. En lo que se refiere a los vehículos
automóviles, los Miembros han destacado el atractivo del
Canadá como lugar de montaje y producción de piezas.
Algunos Miembros han valorado positivamente la
eliminación de los aranceles n.m.f. aplicados a las
importaciones de piezas para automóviles, pero, en lo
tocante a aranceles de los automóviles montados, han
observado diferencias significativas entre los países
que son parte del Acuerdo del Automóvil y los que no lo
son. Han manifestado su pesar de que el Acuerdo de Libre
Comercio entre el Canadá y los Estados Unidos no permita
que las empresas de Estados no miembros se adhieran al
Acuerdo del Automóvil.
Los
Miembros han observado también que, debido a la rápida
expansión de los sectores modernos y de base
tecnológica en el Canadá, la estructura de la
producción y el comercio se ha desplazado gradualmente
de las industrias de transformación de recursos
naturales a actividades "basadas en los
conocimientos". Con algunas excepciones, las
actividades tecnológicamente avanzadas están
concentradas en filiales canadienses de empresas
multinacionales, rodeadas por una red de empresas
nacionales más pequeñas e innovadoras. No obstante,
algunos Miembros han observado que los gastos de
investigación y desarrollo continúan siendo bajos en el
Canadá, en relación con lo que es normal en los países
de la OCDE.
Finalmente,
los Miembros han manifestado su satisfacción por la
reciente desreglamentación en algunos de los sectores de
servicios de mayor magnitud, y anteriormente más
protegidos, de la economía canadiense. Han observado que
se ha introducido la competencia en grandes segmentos de
los servicios financieros, las telecomunicaciones y el
transporte aéreo y que, como las reformas han ido
acompañadas de nuevos compromisos internacionales,
generalmente se han beneficiado los proveedores
extranjeros. No obstante, varios Miembros han señalado
las limitaciones todavía impuestas a la inversión
extranjera en esferas como las telecomunicaciones y el
transporte y han alentado al Canadá a que las elimine en
el contexto de las negociaciones del AGCS. Algunos
Miembros han manifestado la opinión de que el acceso a
los mercados en el sector bancario está todavía
fuertemente limitado por la imposibilidad de establecer
sucursales directamente desde el país de origen. Otros
Miembros han formulado sus dudas sobre las obligaciones
de "encaminamiento" impuestas a los servicios
de telecomunicaciones internacionales.
El
representante del Canadá ha respondido que el actual
sistema de contingentes arancelarios del Canadá es
resultado de sus concesiones sobre la agricultura en el
marco de la Ronda Uruguay. En lo que respecta a otros
debates de la OMC sobre la agricultura, ha manifestado
que el Canadá apoya plenamente un programa de análisis
e intercambio de información, dentro de la OMC, sobre
las cuestiones de política relacionadas con el comercio
de productos agropecuarios, en el que se aborden otros
problemas además del acceso a los mercados, con el fin
de estar preparados ante la posible reanudación de las
negociaciones previstas en el Acuerdo sobre la
Agricultura.
El
representante del Canadá ha dicho que su país ha
cumplido plenamente sus compromisos en la primera fase de
integración según lo dispuesto en el Acuerdo sobre los
Textiles y el Vestido y, a pesar de un difícil proceso
de ajuste, es el único Miembro de la OMC que ha incluido
un producto sometido a limitación en su lista. El
Gobierno del Canadá ha mantenido con las partes
interesadas consultas sobre la notificación por ese
país de productos que han de integrarse en la segunda
fase del Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido, que se
notificarán a la OMC antes del final de 1996.
El
representante del Canadá ha recordado que su país
propugna desde hace tiempo la liberalización de los
servicios financieros, el transporte y las
telecomunicaciones. Ha mencionado, en particular, los
compromisos del Canadá para eliminar el límite del
10/25 en las inversiones de las instituciones financieras
constituidas con arreglo a la legislación federal en el
marco del AGCS, exceptuados los bancos de la Lista I, en
cuyo caso se mantiene el límite del 10 por ciento. El
Gobierno del Canadá no tiene intención de revisar esta
última disposición. El representante ha declarado que
el Gobierno está examinando atentamente las
repercusiones de dos recomendaciones recientes de los
Comités Parlamentarios en el sentido de que se permita
la apertura de sucursales directamente desde el
extranjero. El Canadá se ha ofrecido también a vincular
sus actuales políticas referentes a la inversión
extranjera y al encaminamiento del tráfico en las
actuales negociaciones de la OMC, pero está revisando su
enfoque de dichas negociaciones para ayudar a conseguir
un acuerdo mutuo aceptable antes de que venza el plazo de
febrero de 1997.
Los
Miembros han reconocido plenamente el crecimiento de la
economía canadiense en los dos últimos años, impulsado
por las exportaciones, la liberalización en ciertos
sectores y las diversas iniciativas para examinar y
actualizar los mecanismos de política comercial. No
obstante, continúan algunas de las preocupaciones
manifestadas en exámenes anteriores, como los altos
niveles de protección en el sector agrícola, el gran
número de medidas antidumping todavía en vigor y los
problemas que se encuentran para conseguir que las
políticas federales se apliquen plenamente en niveles
inferiores de gobierno. Otros problemas que han recibido
especial atención son las limitaciones todavía vigentes
en el sector de los servicios y la forma de aplicación
del Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido.
Los
acontecimientos relacionados con el TLCAN han suscitado
especial interés entre los Miembros, tanto en lo que se
refiere a la interacción entre los acuerdos regionales y
multilaterales como a la fuerte dependencia del Canadá
del mercado estadounidense. Por ello, los Miembros han
alentado al Canadá a que mantenga su fuerte compromiso
con el multilateralismo y a que continúe prestando
estrecha atención a la búsqueda de la complementariedad
entre las iniciativas regionales y multilaterales.
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