
|

El
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la
Organización Mundial del Comercio (OMC) llevó a cabo su
quinto examen de las políticas comerciales del Togo los
días 12 y 14 de julio de 1999. Adjunto figura el texto
de las observaciones formuladas por el Presidente a modo
de conclusión, en las que se reseñan los puntos más
destacados que se plantearon durante el debate. Este tipo
de exámenes permite al OEPC realizar a intervalos
regulares una evaluación colectiva de todas las
políticas y prácticas comerciales de cada país
Miembro, para seguir de cerca las tendencias
y acontecimientos importantes que puedan tener
repercusiones en el sistema mundial de comercio.
El
examen se basa en dos informes, uno de la Secretaría de
la OMC y otro del Gobierno objeto de examen, en los que
se consideran todos los aspectos de las políticas
comerciales del país de que se trate, entre ellos sus
leyes y reglamentos nacionales, el marco institucional,
los acuerdos bilaterales y regionales y otros
acuerdos preferenciales, las necesidades económicas más
generales y el entorno exterior. Oportunamente se
publicará la documentación completa del examen de las
políticas comerciales de los Estados Unidos, que
comprenderá, además de esos dos informes, un acta del
debate y el resumen del Presidente. Esa documentación
podrá solicitarse a la Secretaría de la OMC, Centro
William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han llevado a cabo los siguientes
exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998),
Austria (1992), Bangladesh (1992), Benin (1997),
Bolivia (1993), Botswana (1998), Brasil (1992 y
1996), Burkina Faso (1998), Camerún (1995), Canadá
(1990, 1992, 1994, 1996 y 1998), Chile (1991 y
1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), Comunidades
Europeas (1991, 1993, 1995 y 1997), Corea, Rep. de (1992
y 1996), Costa Rica (1995), Côte d'Ivoire (1995), Egipto
(1992 y 1999), El Salvador (1996), Estados Unidos (1989,
1992, 1994, 1996 y 1999), Fiji (1997),
Filipinas (1993), Finlandia (1992), Ghana (1992),
Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría
(1991 y 1998), India (1993 y 1998), Indonesia (1991,
1994 y 1998), Islandia (1994), Israel (1994), Islas
Salomón (1998), Jamaica (1998), Japón (1990, 1992, 1995
y 1998), Kenya (1993), Lesotho (1998), Macao (1994),
Malasia (1993 y 1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y
1996), Mauricio (1995), México (1993 y 1997), Namibia
(1998), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991 y
1996), Nueva Zelandia (1990 y 1996), Pakistán (1995),
Paraguay (1997), Perú (1994), Polonia (1993), República
Checa (1996), República Dominicana (1996), República
Eslovaca (1995), Rumania (1992), Senegal (1994), Singapur
(1992 y 1996), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y
1998), Swazilandia (1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza
(1991 y 1996), Tailandia (1991 y 1995), Togo (1999),
Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y
1998), Uganda (1995), Uruguay (1992 y 1998), Venezuela
(1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES: ESTADOS UNIDOS
OBSERVACIONES FORMULADAS POR EL PRESIDENTE A MODO DE
CONCLUSIÓN
Hemos
mantenido un debate serio, positivo y abierto. Los
miembros del OEPC se han declarado francamente
impresionados por los notables resultados económicos
obtenidos recientemente por los Estados Unidos, que se
reflejan, entre otras cosas, en un fuerte crecimiento y
en reducidas tasas de desempleo e inflación. No cabe
duda de que estos resultados obedecen en parte a la
considerable liberalización del comercio y de las
inversiones propiciada por la Ronda Uruguay y los
Acuerdos de la OMC.
Los
Miembros han reconocido que la economía de los Estados
Unidos figura entre las más abiertas y transparentes del
mundo. Esta apertura y los excelentes resultados
económicos registrados recientemente han hecho que los
Estados Unidos desempeñen un papel decisivo de apoyo a
la economía mundial a raíz de la crisis financiera
asiática. Al mismo tiempo, las importaciones, a menudo a
precios más bajos, han constituido una válvula de
seguridad importante para la economía de los Estados
Unidos, ya que han contribuido a satisfacer la demanda
interna y a reducir la presión inflacionista que de lo
contrario podría haberse manifestado. Además, la
inversión extranjera ha permitido a la economía de los
Estados Unidos crecer a un ritmo más elevado que el que
habría registrado si se hubiese basado únicamente en el
ahorro interno.
Los
Miembros han reconocido que aunque la expansión del
importante déficit por cuenta corriente de los Estados
Unidos y las dificultades a que hacen frente algunos
sectores (en particular el acero y la agricultura) han
suscitado ciertas presiones proteccionistas, hasta la
fecha la Administración ha resistido en general esas
presiones en beneficio del sistema multilateral de
comercio.
No
obstante, se percibe la preocupación de los Miembros por
el hecho de que si se produce una desaceleración
sustancial de la economía de los Estados Unidos y
empieza a aumentar el desempleo, cabe que la
Administración tenga mayores dificultades para resistir
las presiones proteccionistas internas. Además, habida
cuenta de que los Estados Unidos son la mayor entidad
comerciante del mundo y dada la importancia que los
Miembros conceden a su función de liderazgo en las
cuestiones multilaterales, las delegaciones han pedido
aclaraciones o han manifestado su preocupación acerca de
una serie de aspectos del régimen de comercio e
inversiones de los Estados Unidos, así como de su
evolución reciente, en particular los aspectos de
carácter unilateral o extraterritorial. Entre esos
aspectos figuran los siguientes:
-
la incidencia de las iniciativas regionales en el sistema
multilateral basado en la OMC;
-
la existencia de "crestas" arancelarias, a
menudo incorporadas en tipos específicos, y la
progresividad arancelaria;
-
algunos asuntos recientes y destacados relacionados con
medidas antidumping (en particular en el sector del
acero), compensatorias y de salvaguardia (entre otros, el
cordero);
-
las condiciones para acogerse al SGP;
-
la protección de las importaciones y el programa de
fomento de las exportaciones en el sector agropecuario;
-
las normas de origen, en especial con respecto a los
textiles y el vestido;
-
el ritmo y alcance de la aplicación de los compromisos
relativos al ATV;
-
las medidas, en particular con arreglo al artículo 301 y
medidas conexas, destinadas, entre otras cosas, a
asegurar el acceso a los mercados extranjeros de los
exportadores estadounidenses;
-
las medidas adoptadas por los Estados Unidos en asuntos
que no han logrado resolverse totalmente a través de los
procedimientos de solución de diferencias de la OMC;
-
la aplicación extraterritorial de la legislación
estadounidense incluso a nivel subfederal (entre otras en
la esfera del trabajo, la salud y las medidas sanitarias
y ambientales);
-
las relaciones estatales-federales con respecto a los
compromisos contraídos por los Estados Unidos en la OMC;
-
la protección de los constructores navales
estadounidenses y de los proveedores de servicios de
transporte marítimo;
-
la contratación pública, en particular la Ley "Buy
American";
-
la armonización de los derechos de propiedad intelectual
de los Estados Unidos con la práctica internacional.
Estas
cuestiones han sido aclaradas y quedamos a la espera de
recibir por escrito las respuestas a las cuestiones
pendientes.
Cabe
señalar la adhesión de los Estados Unidos a la plena
aplicación y observancia de las normas y principios de
la OMC. Aunque las cuestiones anteriormente mencionadas
puedan parecer relativamente insignificantes para una
economía tan importante como la de los Estados Unidos,
algunas de ellas pueden tener consecuencias
extremadamente graves para los interlocutores comerciales
de los Estados Unidos, en especial las pequeñas
economías menos adelantadas.
Con
respecto al futuro, los Miembros han expresado cierta
preocupación ante las dificultades con que ha tropezado
la Administración hasta el momento para obtener
facultades "de vía rápida", que, para muchos
Miembros, es el reflejo de un cierto deterioro del apoyo
con que cuenta en los Estados Unidos la liberalización
del comercio. Aunque cabe notar que la "vía
rápida" no es necesaria para las negociaciones y
cabe destacar los esfuerzos de la Administración de los
Estados Unidos para forjar un apoyo global (interno,
institucional e internacional) para la puesta en marcha
de un programa comercial significativo y transparente en
la próxima Conferencia Ministerial que se celebrará en
Seattle a finales del presente año por invitación de
los Estados Unidos, los Miembros esperan que los Estados
Unidos demuestren su función tradicional de liderazgo
para emprender las futuras negociaciones comerciales
multilaterales.
|
|