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> Comunicado de prensa:
La apertura favorece un crecimiento económico sólido |

1. El octavo Examen de las Políticas Comerciales de los Estados Unidos
ha brindado la oportunidad de debatir los cambios que se han producido
en las políticas y prácticas comerciales de este país desde enero de
2004, volver a considerar cuestiones que se debatieron en exámenes
anteriores y conocer mejor la situación actual del régimen
estadounidense de comercio e inversiones. Nuestros debates se han
beneficiado mucho de la entusiasta participación de la delegación de
los Estados Unidos, encabezada por el Embajador Sr. Allgeier, las
informaciones aportadas por el ponente, el Embajador Sr. Mohamed y las
lúcidas observaciones formuladas por un gran número de Miembros de la
OMC.
2. Ante todo, desearía poner de relieve el reconocimiento inequívoco
por parte de los Miembros de que el régimen comercial de los Estados
Unidos es uno de los más liberales y transparentes del mundo. No
obstante, ningún régimen de política comercial es perfecto y los
Miembros aprovecharon la realización de este examen para entablar un
intercambio franco de opiniones con los Estados Unidos sobre posibles
mejoras de su régimen comercial. Los debates se desarrollaron en un
clima constructivo, al que contribuyó en gran medida el celo de que
hizo gala la delegación estadounidense por proporcionar respuestas
oportunas a las preguntas que le fueron planteadas dos semanas antes
de la reunión, así como a otras preguntas formuladas previamente por
los Miembros. Doy las gracias al Embajador Allgeier y a su delegación
por el denodado esfuerzo realizado a ese respecto y por la adhesión de
los Estados Unidos al Mecanismo de Examen de las Políticas Comerciales
y su funcionamiento eficaz.
3. El interés mostrado por los Miembros en las políticas de los
Estados Unidos es prueba de la función primordial que desempeña este
país en el sistema multilateral de comercio, y de su importancia
económica como primer importador mundial y uno de los motores de
crecimiento. A este respecto, los Miembros encomiaron la alta tasa de
crecimiento estadounidense pero expresaron preocupación por el volumen
y la sostenibilidad de los desequilibrios existentes. Los Estados
Unidos reconocieron que una política comercial abierta no ofrece los
instrumentos necesarios para hacer directamente frente a los
desequilibrios comerciales globales. Reconocieron también la
conveniencia de reducir gradualmente el volumen de los desequilibrios
actuales, manteniendo al mismo tiempo el crecimiento económico.
4. Se ponderó el liderazgo de los Estados Unidos en el sistema
multilateral de comercio y el Programa de Doha para el Desarrollo (PDD)
y se invitó a este país a continuar ejerciendo ese liderazgo para
facilitar la conclusión de las negociaciones. Los Miembros acogieron
con beneplácito las medidas adoptadas por los Estados Unidos para
cumplir las resoluciones de la OMC, pero observaron que, en algunos
casos, su aplicación aún estaba pendiente o se había demorado. A este
respecto, los Estados Unidos reconocieron plenamente la
responsabilidad que les incumbía de cumplir las resoluciones adversas
del Órgano de Solución de Diferencias (OSD). Se pidió también a este
país que presentara a la OMC las notificaciones que estaban
retrasadas. Se hizo hincapié en la importancia que los Estados Unidos
otorgaban a su participación en los acuerdos comerciales regionales,
lo que para algunos Miembros contribuía a respaldar los esfuerzos
multilaterales, mientras que otros Miembros manifestaron su
preocupación por los posibles efectos de distorsión del comercio.
Varios países en desarrollo reconocieron los beneficios que obtenían
de las preferencias unilaterales estadounidenses, pero se señaló
también que ello no debería repercutir negativamente en los no
beneficiarios.
5. Se reconoció que el régimen comercial de los Estados Unidos era en
general abierto, pero algunas cuestiones como las crestas
arancelarias, los derechos no ad valorem y la administración de los
contingentes arancelarios seguían siendo fuentes de inquietud. Esas
medidas parecían afectar en particular al sector de los textiles y el
vestido y a los productos agropecuarios. Varios Miembros se refirieron
también a determinados reglamentos técnicos y medidas sanitarias y
fitosanitarias como obstáculos importantes al comercio. Asimismo, los
Miembros plantearon la cuestión de las restricciones a la contratación
pública, incluso a nivel subfederal.
6. Los Miembros expresaron preocupación por el constante uso activo de
medidas antidumping y por los nuevos requisitos en materia de fianzas
introducidos en 2004. Aunque los Miembros tomaron nota de que las
investigaciones iniciadas habían disminuido, se instó a los Estados
Unidos a que procediesen con moderación al iniciar nuevas
investigaciones. Los Miembros también manifestaron cierta preocupación
por las ayudas estatales a la agricultura, y señalaron que las formas
de ayuda que causan distorsión del comercio seguían siendo
considerables e incluso podían haber aumentado recientemente. Se
invitó asimismo a los Estados Unidos a que aprovecharan la oportunidad
que brindaba la expiración de la Ley de Agricultura de 2002 el próximo
año para proceder a una reforma. Se les instó también a notificar la
información actualizada sobre ayuda interna, incluidos los programas
en el marco de la Ley de Agricultura de 2002.
7. Los Miembros observaron que las consideraciones en materia de
seguridad seguían desempeñando un papel primordial en la formulación
de la política comercial y de inversiones de los Estados Unidos. Por
tanto, instaron a este país a garantizar que las iniciativas
relacionadas con la seguridad no tuvieran un carácter discriminatorio
y fueran lo menos restrictivas posible del comercio. Los Estados
Unidos, por su parte, se comprometieron a garantizar que las medidas
relacionadas con la seguridad se aplicarían intentando reducir al
mínimo las perturbaciones del comercio legítimo. Se comprometieron
también a mantener un entorno alentador para las inversiones
extranjeras directas, reconociendo los importantes beneficios que esas
inversiones ofrecen.
8. Por lo que respecta a los servicios, se formularon observaciones
fundamentalmente en relación con las telecomunicaciones, el transporte
aéreo y marítimo, los servicios financieros así como los servicios
profesionales y el movimiento de personas físicas. En cuanto al
transporte marítimo, algunos Miembros pidieron a los Estados Unidos
que revisaran la Ley Jones y presentaran una oferta en el contexto de
las actuales negociaciones sobre servicios.
9. Para concluir, desearía agradecer una vez más a la delegación
estadounidense las respuestas orales y escritas que ha facilitado
durante la reunión; esperamos con interés recibir las respuestas a las
preguntas pendientes. El gran interés mostrado por los Miembros en
este examen refleja la importancia vital de los Estados Unidos en el
sistema multilateral de comercio. Demuestra también el valor que
reviste el Examen de las Políticas Comerciales, incluso en el caso de
Miembros que, como los Estados Unidos, mantienen regímenes de comercio
e inversiones en gran medida abiertos y transparentes. En el presente
examen se han destacado una serie de posibles mejoras del régimen
estadounidense, muchas de las cuales podrían plantearse como parte de
las negociaciones en el marco del PDD. A ese respecto, resulta
alentadora la declaración de los Estados Unidos de que la apertura ha
repercutido positivamente en sus intereses económicos a largo plazo.
Cabe también congratularse de la manifiesta voluntad de este país de
asumir riesgos políticos para lograr, durante el año en curso, un
resultado mutuamente beneficioso para el PDD, algo que encarezco a
todos los Miembros que hagan. |
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