
 El
informe (TN/CTD/3)
recomienda que el Consejo General acepte el establecimiento de un
“Mecanismo de Vigilancia” para el trato especial y diferenciado
— expresión empleada en la OMC para las disposiciones que tienen en
cuenta la situación especial de los países en desarrollo —, una
cuestión que muchos gobiernos de países en desarrollo Miembros
consideran prioritaria. El Comité de Comercio y Desarrollo, integrado
por todos los Miembros de la OMC, elaboraría entonces los detalles,
en “Sesión Extraordinaria” — nombre oficial dado a la modalidad
con que el Comité se reúne para tratar de las negociaciones y otros
asuntos del Programa de Doha —.
El informe también incluye un resumen de los debates que tuvieron
lugar hasta ahora, con más de 80 propuestas presentadas. Igualmente,
se incluye un plan de trabajo (el “Camino a seguir”) para los
meses venideros. El informe recomienda que el Consejo General apruebe
la prórroga del plazo hasta el 31 de diciembre de 2002 para
formular “recomendaciones claras para la adopción de una decisión”.
Inicialmente, los Ministros de la OMC habían dado instrucciones al
Comité para que formulara las recomendaciones al Consejo General de
la OMC a más tardar el 31 de julio.
Ver
mandato y explicación:
> Declaración
de Doha > explicación
> Decisión
sobre la aplicación > explicación
El
Comité concluyó que necesitaba más tiempo dado que se habían
presentado más de 80 propuestas.
“Los
Ministros habían encomendado al CCD que presentara un “informe al
Consejo General con recomendaciones claras para una decisión en julio
de 2002 a más tardar”, dice el informe, y continúa: “Se ha
planteado un gran número de cuestiones, algunas de carácter complejo,
tanto en las comunicaciones escritas como en los subsiguientes
debates, y aunque pueden hacerse algunas recomendaciones, aún queda
mucho trabajo por delante para que los Miembros puedan llegar a un
acuerdo sobre recomendaciones claras en varias esferas, de conformidad
con el mandato ministerial”.
Una
de las cuestiones más difíciles a las que se enfrentó el Comité al
preparar su informe al Consejo General fue la relativa a un acuerdo
sobre este nuevo plazo. Varios países en desarrollo opinaban que el
31 de diciembre era la última fecha que podían aceptar.
Algunos países desarrollados dijeron que el número de propuestas que
habían de examinarse exigiría continuar trabajando al menos hasta el
31 de marzo de 2003.
El
Presidente del Comité, el Embajador jamaicano Ransford Smith, elogió
el “compromiso y la buena voluntad, indispensables para que podamos
alcanzar un acuerdo sobre este texto”. Recordó a los delegados que
aún quedaba mucho trabajo difícil por hacer.
Además
del asunto de las fechas, se debatieron también los posibles
vínculos entre las disposiciones de trato especial y diferenciado
previstas en los distintos Acuerdos y las que atañen a la vez a todas
las cuestiones.
El
Embajador Smith dijo a los delegados que a su entender el texto de
compromiso “mantiene las distintas posiciones expresadas por los
miembros que … desean establecer vínculos entre las dos esferas de
trabajo e intercambiar contribuciones cuando lo estimen oportuno”.
Declaración
del Presidente al Comité
Texto
íntegro
Agradezco
a todos los miembros por demostrar su compromiso y buena voluntad,
indispensables para que podamos alcanzar un acuerdo sobre este texto.
No
ha sido un ejercicio fácil, pero tampoco era un cometido fácil. Y
debemos tener en cuenta que aún queda mucho trabajo difícil por
hacer, porque nuestra labor no ha concluido. No obstante, es muy
importante el acuerdo que hemos podido alcanzar sobre las
recomendaciones que se reflejan en (la sección sobre) el camino a
seguir. Allí se da a entender que con mucho esfuerzo y buena voluntad
deberíamos estar en condiciones de avanzar, después del paréntesis
estival, para cumplir el plazo que hemos establecido.
Digo
esto teniendo en cuenta por supuesto que en este momento estamos
formulando recomendaciones, no tomando decisiones. El Consejo General
tendrá que considerar y adoptar disposiciones respecto de nuestro
informe el 31 de julio de 2002.
Deseo
comentar dos de las muy difíciles cuestiones a las que nos hemos
enfrentado al preparar y acordar nuestro informe. Una de ellas es la
relación entre el trabajo que debe llevarse a cabo en el marco del
párrafo 15 relativo al acuerdo sobre propuestas específicas y el
párrafo 16 sobre cuestiones transversales. El Presidente opina
que la forma en que los párrafos aparecen ahora preserva las
distintas posiciones expresadas por los miembros sobre esa relación.
También preserva la posibilidad de que los miembros que la deseen
establezcan vínculos recíprocos entre las dos esferas de trabajo e
intercambien contribuciones cuando lo estimen oportuno.
En
segundo lugar, en cuanto al plazo del párrafo 14, reconozco que
algunas delegaciones creían firmemente que era imposible cumplir el
nuevo plazo fijado para finales de año. Soy consciente de que estos
miembros aceptaron el plazo fijado para fines de diciembre de
2002 sólo con el espíritu de alcanzar el consenso necesario
para continuar nuestro trabajo. Estos miembros también han opinado
que consideran que los resultados que se puedan alcanzar para fines de
2002 deben ser evaluados a la luz de estas opiniones sobre el plazo.
Otras
delegaciones manifestaron decepción porque no se ha cumplido el plazo
de julio de 2002, dada la importancia que le habían dado en el
proceso general acordado en Doha. Sin embargo, entiendo que estas
mismas delegaciones están dispuestas a aceptar un nuevo plazo, fijado
para el 31 de diciembre de 2002, pues lo consideran como una
prórroga conveniente y razonable.
Permítanme
finalizar diciendo que, si bien hemos convenido en el “Camino a
seguir”, será necesario que acordemos un plan de trabajo detallado.
En este plan de trabajo deberíamos estructurar nuestra labor de tal
manera que sea fiel a nuestro mandato y a los elementos que hemos
convenido en el “Camino a seguir”. El plan de trabajo detallado
también nos permitirá organizar nuestra labor de forma óptima,
teniendo en cuenta el plazo que ahora hemos fijado. Deberíamos
dirigir nuestra atención a esto, como un asunto prioritario,
inmediatamente después del paréntesis estival.
Permítanme
una vez más agradecer a todos los miembros la buena voluntad que han
mostrado. Nuestro informe y sus recomendaciones se transmitirán al
Consejo General para que los examine el 31 de julio de 2002. |