
En el estudio, titulado Apertura de los mercados de servicios financieros y función
del AGCSSee footnote 1, se explica que la liberalización del
comercio en este sector:- promoverá
la competencia y aumentará la eficiencia sectorial, lo cual se traducirá en unos costos
más bajos, una mejor calidad y mayores posibilidades de elección de servicios
financieros;
- mejorará
la intermediación financiera y las oportunidades de inversión merced a una mejor
asignación de los recursos entre los distintos sectores y países, así como en el
tiempo, y a los mejores medios para gestionar los riesgos y hacer frente a las
perturbaciones; e
- inducirá
a los gobiernos a mejorar la administración macroeconómica, las intervenciones
normativas nacionales en los mercados de crédito, y la reglamentación y supervisión del
sector financiero.
La
liberalización de los servicios financieros puede producir importantes efectos positivos
sobre los ingresos y el crecimiento. Los países en desarrollo y las naciones
desarrolladas que tienen sectores financieros abiertos han solido crecer a un ritmo más
rápido que los que tienen regímenes cerrados. El éxito económico de Hong Kong (China)
y Singapur se ha visto facilitado en alto grado por unos sectores de servicios financieros
orientados internacionalmente. Muchos países en desarrollo, como la Argentina, el Brasil,
Ghana, Hungría, Indonesia y el Pakistán, se han integrado cada vez más en los mercados
financieros mundiales.
El sector de
los servicios financieros se ha expandido rápidamente en los últimos años. En el
estudio se señala que el empleo ha aumentado del 25 al 50 por ciento en varios países
industrializados desde 1970 y representa hoy día del 3 al 5 por ciento del empleo total.
El valor agregado en ese sector que también ha aumentado considerablemente en los
últimos 25 años y asciende ahora a una proporción comprendida entre el 7 y el 13 por
ciento del PIB en los Estados Unidos, Hong Kong (China), Singapur y Suiza.
El
crecimiento de dicho sector refleja el incremento de las actividades en los mercados
financieros internacionales. Las actividades de préstamo y las transacciones de títulos
y valores, así como los mercados de productos financieros derivados, han experimentado un
rápido crecimiento en los últimos 10 años, y muchas economías en desarrollo y en
transición también se han beneficiado de resultas del mayor acceso a los mercados
internacionales. La propiedad por extranjeros de activos bancarios, un indicador de la
presencia comercial en este sector, es de cerca del 20 por ciento en los Estados Unidos,
la Argentina y Chile. En consecuencia, en el estudio se indica que el comercio
transfronterizo en el sector de los servicios financieros se triplicó con creces entre
1985 y 1995, y que su valor excede ahora de 50.000 millones de dólares EE.UU. en el caso
de los interlocutores más importantes en el comercio. Los datos relativos a los Estados
Unidos indican que el intercambio a través de la presencia comercial en los mercados
extranjeros es aún más importante que el comercio transfronterizo.
En el estudio
se identifican varios problemas que deben resolverse si se quiere que los países obtengan
todos los beneficios que brinda la liberalización del comercio en el sector de los
servicios financieros. En él se afirma que la estabilidad macroeconómica, las políticas
estructurales que reducen al mínimo las intervenciones perturbadoras en el sector
financiero y la reglamentación y supervisión preventivas deben respaldar los beneficios
que brinda la liberalización. Se señala asimismo que no hay ninguna estrategia de
liberalización que sea generalmente aplicable y que deberán tomarse en consideración
las circunstancias concretas de cada país.
En el estudio
se subraya que el mantenimiento de la estabilidad y seguridad del sistema de servicios
financieros reviste una importancia capital. Los autores señalan que el Acuerdo General
sobre el Comercio de Servicios (AGCS) permite a los Miembros de la OMC tomar medidas
cautelares para proteger a los inversionistas y garantizar la integridad y estabilidad de
sus sistemas financieros nacionales. También permite la utilización de restricciones
temporales de carácter no discriminatorio en relación con la balanza de pagos y las
transferencias en el caso de graves dificultades financieras externas y en lo tocante a
esa balanza. Además, la gestión de las políticas monetaria y cambiaria cae fuera del
ámbito del AGCS.
Al evaluar en
forma global las ventajas y beneficios de la liberalización del comercio y los problemas
que plantea para los gobiernos de los Miembros, el estudio dice que los beneficios
derivados de la participación en el proceso de negociaciones multilaterales en el marco
del AGCS, a través del acceso a los mercados y los compromisos relacionados con el trato
nacional, pueden obtenerlos los países sin poner en peligro su capacidad para aplicar
políticas macroeconómicas y normativas acertadas. Es más, señala el estudio, hay
circunstancias en las que el compromiso futuro de proceder a la liberalización puede
contribuir a la elaboración de mejores políticas en esas esferas.
Footnote: 1El estudio, primero de una
serie sobre cuestiones de actualidad, se ha publicado en español, francés e inglés y
puede adquirirse al precio de 30 francos suizos dirigiéndose a la División de
Publicaciones de la OMC. |