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El
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la
Organización Mundial del Comercio (OMC) llevó a cabo su
tercer examen de las políticas comerciales de Australia
los días 30 de junio y 2 de julio de 1998.
Adjunto figura el texto de las observaciones formuladas
por la Presidenta a modo de conclusión, en las que se
reseñan los puntos más destacados que surgieron durante
el debate.
Este
tipo de exámenes permite al Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales (OEPC) hacer a intervalos
regulares una evaluación colectiva de todas las
políticas y prácticas comerciales de cada país Miembro
de la OMC, a fin de seguir de cerca las tendencias y
acontecimientos importantes que pueden tener
repercusiones en el sistema mundial de comercio.
El
examen se basa en dos informes preparados,
respectivamente, por la Secretaría de la OMC y el
gobierno objeto de estudio, en los que se analizan todos
los aspectos de las políticas comerciales del país,
inclusive sus leyes y reglamentos internos, el marco
institucional, los acuerdos bilaterales y regionales y
otros acuerdos preferenciales, las necesidades
económicas más generales y el entorno externo.
Oportunamente
se publicará la documentación completa del Examen de
las Políticas Comerciales de Australia, que
comprenderá, además de esos dos informes, un acta del
debate y el resumen de la Presidenta. Esa documentación
puede solicitarse a la Secretaría de la OMC, Centro
William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han llevado a cabo los siguientes
exámenes: Argentina
(1992), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992),
Bangladesh (1992), Benin (1997), Bolivia (1993), Botswana
(1998), Brasil (1992 y 1996), Camerún (1995), Canadá
(1990, 1992, 1994 y 1996), Chile (1991 y 1997), Chipre
(1997), Colombia (1990 y 1996), Comunidades Europeas
(1991, 1993, 1995 y 1997), Corea, Rep. de (1992 y
1996), Costa Rica (1995), Côte d'Ivoire (1995), Egipto
(1992), El Salvador (1996), Estados Unidos (1989,
1992, 1994 y 1996), Fiji (1997), Filipinas (1993),
Finlandia (1992), Ghana (1992), Hong Kong (1990 y 1994),
Hungría (1991), India (1993 y 1998), Indonesia (1991 y
1994), Islandia (1994), Israel (1994), Japón (1990,
1992, 1995 y 1998), Kenya (1993), Lesotho (1998), Macao
(1994), Malasia (1993 y 1997), Marruecos (1989 y 1996),
Mauricio (1995), México (1993 y 1997), Namibia (1998),
Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991 y 1996), Nueva
Zelandia (1990 y 1996), Pakistán (1995), Paraguay
(1997), Perú (1994), Polonia (1993), República Checa
(1996), República Dominicana (1996), República Eslovaca
(1995), Rumania (1992), Senegal (1994), Singapur (1992 y
1996), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia
(1990 y 1994), Suiza (1991 y 1996), Swazilandia (1998),
Tailandia (1991 y 1995), Túnez (1994), Turquía (1994),
Uganda (1995), Uruguay (1992), Venezuela (1996), Zambia
(1996) y Zimbabwe (1994).
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES: AUSTRALIA
OBSERVACIONES FORMULADAS POR EL PRESIDENTE A MODO DE
CONCLUSIÓN
El
tercer Examen de las Políticas Comerciales de Australia
se llevó a cabo los días 30 de junio y 2 de julio
de 1998. Las presentes observaciones, que formulo bajo mi
sola responsabilidad, tienen por objeto resumir los
principales puntos del debate y no pretenden ofrecer un
informe exhaustivo. Los detalles del debate quedarán
reflejados en el acta de la reunión.
Los
Miembros han formulado un gran número de preguntas por
escrito, a las que se ha respondido hoy también por
escrito. El debate ha versado sobre tres temas
principales, a saber: i) el entorno económico; ii) las
medidas comerciales y en materia de inversión; y iii)
las cuestiones sectoriales.
Entorno
económico
Los
Miembros han acogido con satisfacción la intensa y
activa participación de Australia en el sistema
multilateral de comercio. Han elogiado el alto grado de
transparencia en la aplicación de las políticas
comerciales y en materia de inversiones del país.
También han reconocido que el enfoque unilateral
aplicado por Australia a la liberalización del comercio,
que complementa las reformas reguladoras y estructurales
internas, han mejorado en gran medida los resultados
económicos globales del país, dando lugar a altas tasas
de crecimiento de la producción y la productividad,
junto a una baja inflación desde el último Examen de
las Políticas Comerciales, y contribuyendo a una
considerable reducción del desempleo, que ha pasado de
la cifra máxima de 11 por ciento registrada en
1992/93 a casi un 8 por ciento en la actualidad.
Algunos
Miembros han señalado que en los últimos meses se
registra una desaceleración del proceso de
liberalización. Han indicado como síntomas de ello el
aumento de la ayuda a la exportación, una reducción
unilateral más lenta de las crestas arancelarias, una
mayor amenaza de adopción de medidas excepcionales y una
política industrial más activa. A este respecto, han
expresado preocupación por los probables efectos de la
continuada crisis asiática sobre la tasa de crecimiento
económico y el déficit por cuenta corriente del país,
han recabado seguridades acerca de la respuesta normativa
del Gobierno, y han alentado a Australia a seguir
abriendo y desreglamentando sus mercados.
En
respuesta, el representante de Australia ha destacado que
siguen siendo válidas las proyecciones económicas de un
crecimiento del 3 por ciento en 1998/99, aunque es
menester ser cautos a ese respecto habida cuenta de la
continuación de la crisis en Asia. El déficit por
cuenta corriente no refleja tanto un desequilibrio del
comercio como los pagos por concepto de reembolso de los
empréstitos anteriores, y, por consiguiente, se hará
frente a él mediante una consolidación fiscal y no con
medidas comerciales. Se han dado seguridades a los
delegados acerca de la decidida voluntad del Gobierno
australiano a mantener abiertos sus mercados y a
proseguir la reforma económica global, al tiempo que se
tienen en cuenta las necesidades legítimas de los
distintos sectores en materia de ayudas para enfrentarse
a los retos que plantea el proceso de mundialización.
El
representante ha reiterado la determinación de su
Gobierno a seguir adelante con una liberalización
autónoma, gradual y previsible del comercio en régimen
NMF, de conformidad con sus compromisos en el marco de la
OMC y el Foro de Cooperación Económica de Asia y el
Pacífico (APEC). En este último contexto, el país
sigue estando firmemente decidido a lograr el libre
comercio para el año 2010, incluso en los sectores de
los textiles, el vestido, el calzado y los vehículos
automóviles.
Las
delegaciones han expresado preocupación por el hecho de
que Australia podría estar orientándose hacia una
política industrial de carácter más intervencionista.
El representante australiano ha recalcado que el Gobierno
no está tratando de elegir "ganadores" en
relación con los sectores industriales. En lugar de
ello, la política se centra en hacer más propicio el
entorno empresarial mediante una firme postura
macroeconómica y la activa realización de reformas
microeconómicas, incluido el logro de una mayor
flexibilidad en el mercado de trabajo, reformas fiscales
y una política de libre competencia en sectores clave,
como las telecomunicaciones, la energía y los
transportes.
Se
han planteado cuestiones acerca de las relaciones entre
el Gobierno del Commonwealth y las administraciones
estatales, sobre todo la adhesión de las autoridades de
los Estados a los compromisos del Gobierno del
Commonwealth en materia de comercio e inversiones. En
respuesta, Australia ha subrayado que los Estados tienen
responsabilidades constitucionales en varias esferas y ha
esbozado los mecanismos de consulta existentes para
garantizar la coherencia entre las políticas de los
Estados y los del Commonwealth.
Medidas
en materia de comercio e inversiones
Los
Miembros han expresado las preocupaciones siguientes en
relación con medidas comerciales y en materia de
inversión específicas:
-
las crestas y la
progresividad
arancelarias que aún
quedan, y la
"pausa"
arancelaria en los
sectores de los textiles,
el vestido y el calzado,
y de los vehículos
automóviles de
pasajeros, en los cuales
también se mantiene una
protección arancelaria
superior a la media;
también se ha señalado
a este respecto la nueva
política de ayuda a las
exportaciones en el
sector de los vehículos
automóviles;
-
los efectos de la
"pausa", unidos
a una eliminación
gradual de las
preferencias
del SGP;
-
los cambios recientemente
introducidos en la
legislación relativa a
las medidas antidumping y
salvaguardias, que dan
lugar a plazos más
breves para la
aplicación de tales
medidas;
-
el continuo carácter
restrictivo del régimen
sanitario y fitosanitario
de Australia, en cuyo
marco resulta casi
imposible importar muchos
productos alimenticios;
-
las medidas encaminadas a
aumentar las inversiones
"estratégicas"
en Australia;
-
las preocupaciones
relativas a las
actividades de
contratación pública,
inclusive los esquemas de
preferencias locales
aplicados a nivel de los
Estados y los requisitos
de compensaciones tanto
en el plano de los
Estados como del Gobierno
del Commonwealth; varios
Miembros han cuestionado
la política de Australia
de no adherirse al
Acuerdo de la OMC sobre
Contratación Pública;
-
el ejercicio de los
derechos de propiedad
intelectual, inclusive
con respecto a la
descompilación de
programas de ordenador,
la protección de los
datos sobre ensayos y las
importaciones paralelas.
En
respuesta, el representante de Australia ha dicho que la
pausa en las reducciones arancelarias en los sectores de
los textiles, el vestido y el calzado, y de los
vehículos automóviles de pasajeros irá seguida por un
recorte autónomo significativo de los aranceles en el
año 2005, que los hará descender hasta el mismo nivel a
que hubieran llegado en el caso de una reducción
gradual. También ha expresado la opinión de que, como
la mayoría de los tipos arancelarios australianos son
iguales o inferiores al 5 por ciento, las
preferencias concedidas a los países en desarrollo han
dejado en gran parte de tener sentido; sin embargo, las
preferencias a los países menos adelantados se mantienen
mientras bajan los aranceles. La reducción en el año
2005 de los aranceles en el sector de los textiles
también redundará en beneficio de los países en
desarrollo y otras naciones exportadoras de textiles; por
otra parte, el representante ha puesto de relieve que
Australia no aplica contingentes en este sector.
El
representante ha recalcado que el nuevo Plan de
Competitividad e Inversiones del Sector del Automóvil no
está vinculado en modo alguno a los resultados de
exportación y, al contrario, alienta las inversiones
competitivas, las actividades de investigación y
desarrollo y el aumento de la productividad en el sector.
Las
enmiendas recientemente introducidas en la legislación
antidumping agilizarán aún más el proceso y reducirán
el grado de duplicación en las investigaciones. Por otra
parte, se dispondrá ahora de un mecanismo adicional de
apelación que no existía en el sistema anterior.
También se ha subrayado que el sector privado no
desempeñará un mayor papel en el proceso de
investigación.
En
cuanto a las salvaguardias, Australia ha establecido, y
también notificado a la OMC, un mecanismo que permite
adoptar las medidas requeridas en virtud del Acuerdo de
la OMC. La primera investigación se ha iniciado en junio
de 1998 en relación con las importaciones de carne
porcina congelada. El representante ha recalcado que
hasta la fecha no se ha tomado ninguna medida.
Por
lo que respecta a la cuarentena, ha dicho que Australia
toma muy en serio sus obligaciones en el marco del
Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y
Fitosanitarias, incluso la necesidad de basar las medidas
en esta esfera en sólidos principios científicos, en la
evaluación de los riesgos y en un enfoque coherente de
la gestión de riesgos. Contrariamente a lo que han
afirmado muchas delegaciones, y pese a las medidas de
cuarentena, la penetración de las importaciones en el
mercado nacional de productos agropecuarios es elevada.
El representante ha puesto de relieve que en todos los
análisis de los riesgos, las autoridades encargadas de
las cuarentenas consultan con todas las partes
directamente interesadas, limitando su examen a las
cuestiones científicas, sin abordar las cuestiones
económicas u otros asuntos que no guarden relación con
el tema. Empero, la entrada de plagas importadas podría
tener consecuencias devastadoras y costosas para la
producción y el comercio.
Australia
sigue estando firmemente decidida a armonizar sus normas
con las normas internacionales pertinentes y, de hecho,
ya existe un grado sustancial de armonización. Sin
embargo, el representante ha expresado preocupación por
lo que parece ser un esfuerzo para que las normas
internacionales desempeñen un papel dominante en materia
de reglamentos técnicos. La política del Gobierno
australiano es que los reglamentos se establezcan para un
fin concreto, y no deben ser más gravosos o complejos de
lo necesario para poder lograr sus objetivos.
En
respuesta a las preguntas acerca de las recientes medidas
para atraer inversiones extranjeras, el representante ha
manifestado que en la nueva política no se han previsto
fondos separados para dar incentivos a la inversión.
Más bien el Gobierno considerará la posibilidad de dar
incentivos solamente en circunstancias concretas y
especiales en relación con proyectos que cumplan los
criterios de habilitación. La política de selección
aplicada por conducto de la Junta de Examen de las
Inversiones Extranjeras es liberal, limitándose a las
propuestas relativas a sectores sensibles y en el caso de
inversiones superiores a cierto monto. El representante
ha resaltado que el criterio del "interés
nacional" hace que incumba a las autoridades
justificar los motivos para rechazar una propuesta.
La
postura de Australia en lo que respecta a suscribir el
Acuerdo sobre Contratación Pública ha sido que en su
forma actual, el instrumento no alienta necesariamente
prácticas abiertas y transparentes en materia de
contratación pública. El carácter condicional de la
adhesión al Acuerdo ha hecho que los mercados de varios
importantes países industrializados sean posiblemente
más restrictivos que los de Australia. El enfoque del
país respecto de las actividades de la OMC en materia de
contratación pública está siendo elaborado por un
Grupo Consultivo integrado por organismos de la
Administración federal, de los Estados y de los
territorios. La estructura federal de Australia es ajena
al hecho de que el país no haya pasado a ser parte en el
Acuerdo: todos los sectores han considerado que el
presente Acuerdo es desventajoso para Australia.
Refiriéndose
a los derechos de propiedad intelectual, el representante
ha señalado que Australia ha cumplido todas sus
obligaciones en virtud del Acuerdo sobre los Aspectos de
los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el
Comercio; además, se han introducido varias reformas
legislativas relativas a la importación paralela, con el
mantenimiento de estrictas normas de protección, al
tiempo que se evita imponer restricciones innecesarias al
mercado en relación con copias o ejemplares legítimos
de obras protegidas. Australia también presta gran
atención a las actividades de aplicación, como lo
demuestra el reciente aumento de las sanciones a los
productos pirata amparados por derechos de propiedad
intelectual, y participa en el fomento de una mayor
protección de la propiedad intelectual en toda la
región.
Cuestiones
sectoriales
Los
Miembros han formulado varias preguntas acerca del
comercio de productos agrícolas, sobre todo en relación
con el grado de protección tal como lo reflejan los
datos sobre la Medida Global de la Ayuda (MGA) y el
equivalente en subvenciones al productor (ESP), así como
respecto al papel que desempeñan las juntas de
comercialización federal y estatales.
Se
han formulado preguntas acerca del alcance y los efectos
de las primas concedidas por el Gobierno en los sectores
de las máquinas herramienta y la construcción de
buques, y en relación con el funcionamiento del
"plan del factor f" en el sector de los
productos farmacéuticos.
Muchas
delegaciones han planteado cuestiones en lo tocante a las
políticas y las condiciones comerciales en los sectores
de servicios, inclusive la banca, las telecomunicaciones,
el transporte marítimo de cabotaje, la aviación civil,
los servicios audiovisuales y la circulación de
personas, sobre todo con respecto a las condiciones
federales y estatales prescritas para la prestación de
servicios profesionales.
En
respuesta, el representante de Australia ha destacado
que, sea cual fuere la pauta que se utilice, el volumen
de la ayuda australiana al sector agropecuario era
reducido. Además, el país no concede subvenciones a la
exportación y las ayudas internas equivalen solamente a
un tercio del nivel al que Australia tiene derecho.
El
Gobierno ha seguido ejecutando el programa de reformas
para hacer que las empresas comerciales del Estado se
centren comercialmente en mayor medida, se ajusten en
mayor medida a las necesidades de los mercados
internacionales y sean más responsables ante las partes
más directamente interesadas en ellas. El representante
ha subrayado las medidas adoptadas para privatizar la
Junta del Trigo y someter todas las actividades
empresariales del Estado a la política de libre
competencia. Australia también apoya una mayor
transparencia en la OMC de las actividades comerciales
del Estado y respalda activamente el nuevo cuestionario
de la Organización relativo a las operaciones de las
empresas comerciales del Estado.
El
representante ha expresado su agradecimiento por las
expresiones de reconocimiento de muchas delegaciones por
la liberalización del sector de los servicios de
Australia. Ha puesto de relieve que la liberalización
progresiva seguirá siendo un pilar fundamental de su
política comercial y el país insistirá con sus
interlocutores comerciales para que hagan lo propio en la
próxima ronda de negociaciones comerciales.
Australia
seguirá desreglamentando su sector financiero. Cuando se
establezca, la nueva estructura de este sector permitirá
contar con reglamentos flexibles, eficientes, coordinados
y coherentes en un entorno altamente competitivo y
transparente. En el sector de las telecomunicaciones,
proseguirá la desreglamentación, inclusive, con
sujeción a la aprobación del Parlamento, la
privatización ulterior de la mayor empresa de
explotación de servicios de telecomunicaciones, es
decir, Telstra; el sector de telecomunicaciones
australiano está ahora plenamente abierto a la libre
competencia. Otro sector de servicios que figura en lugar
prominente en el programa del Gobierno es el comercio
electrónico, en el que el país aplica una estrategia de
amplias miras para poder seguir estando a la vanguardia
de los avances en el sector. Australia también
continuará introduciendo cambios e insistirá en un
mayor acceso a los mercados a medida que prosiga la
desreglamentación de la economía interna.
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Conclusiones
La
participación de Australia en el examen ha reflejado su
decidido compromiso en favor del proceso de la OMC. Las
declaraciones hechas el martes, y nuevamente esta
mañana, han sido realmente transparentes y útiles para
los Miembros. Estoy segura de que las respuestas
completas formuladas por escrito por Australia a las
preguntas hechas les serán de gran ayuda a los Miembros.
Convengo
con el Embajador Krirk-Krai en que numerosos Miembros de
la OMC tienen mucho que aprender del programa de reforma
y liberalización de Australia. Creo que, gracias a las
respuestas del Gobierno australiano los Miembros pueden
estar tranquilos en cuanto a la situación de la
"pausa" en las reducciones arancelarias en unos
pocos sectores y a los claros objetivos de
liberalización previstos hasta el año 2010.
Doy
las gracias a Australia por sus declaraciones precisas y
su valiosa participación en el Examen.
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